lunes, enero 31, 2005

Old boy


Park Chan-wook, 2003
Reparto: Choi Min-sik (Oh Dae-su), Woo Ji-tae (Lee Woo-jin), Gang Hye-jung (Mido), Chi Dae-han (No Joo-hwan), Oh Dal-su (Park Cheol-woong), Kim Byoung-ok (Sr. Han), Lee Seung-shin (Yoo Hyung-ja), Yoon Jin-seo (Lee Soo-ah), Lee Dae-yun (Mendigo), Oh Gwang-rok (Suicida).
Guión: Hwang Jo-yung, Lim Joon-hyung y Park Chan-wook; basado en una historia original de Tsuchiya Garon y Minegishi Nobuaki.
***

Sófocles y el Conde de Montecristo

Perdonen que no me levante y me ponga a aplaudir hasta desollarme las manos pero es que a mí el cine de venganzas orientales no me saca de mi asiento. Quizá consigan mi aplauso cuando me cuenten una de un señor que se venga de otro que come palomitas en el cine como un cerdo con la boca abierta o con una bolsa de plástico de esas ruidosas. El tema del resentimiento me gusta a un nivel más cercano, más casero.

En occidente podemos disfrutar mucho de una película oriental de venganzas, pero hay algo que nos impide rodarlas. Yo creo que es el cristianismo. Dos mil años de herencia no se limpian con un prelavado. Nuestros héroes buscan al culpable que les ha arruinado la vida, pero cuando lo encuentran no lo estrangulan con sus propias manos ni le cortan los dedos a rodajas como una tripa de salchichón; esas cosas sólo las hacen en oriente. Aquí el espectador se rebelaría ante tamaña crueldad, los héroes occidentales son compasivos. Al malo siempre se lo carga el guionista. Hace que se caiga por un barranco o se clave un cuchillo cuando intenta abalanzarse contra el bueno, cosas así.

Para que una película oriental funcione, Tarantino lo sabe muy bien, tiene que empezar con una afrenta de un inocente. Una vez herido injustamente, el protagonista se venga de todos los que le han hecho daño para mayor regocijo del público que durante dos horas disfruta de la golosina sanguinaria de la venganza sin tener que pagar el peaje de la culpa. El hombre inocente se llama Oh Dae-su. Al principio de la película es secuestrado sin razón. Pasa en una habitación 15 tormentosos años. Una vez liberado sólo vive para descubrir y vengarse del hombre que lo encerró. Encontrarlo es fácil, pero no puede matarlo porque necesita saber el porqué de ese cautiverio. El desenlace nos reserva una jugada brutal, cuando sepa la verdad, Oh Dae-su, deseará no haberla descubierto nunca.

La fuerza de la película está en la desmesura de las pasiones que pone en juego. Todo el alarde formal de la puesta en escena, todos los virtuosismos, travellings, juegos visuales y demás modernidades; toda esa imaginación desbordada como el suicida de la azotea, el sushi vivo, no añaden ni quitan nada.

Spaulding: tras Old Boy se amaga un relato totalmente amoral, en nada puritano (sino todo lo contrario) y con una de las historias de amor más trágicas (y bellas) plasmadas en mucho tiempo, en donde el pecado y su purgación acaban tomando cuerpo de manera casi terrorífica.
Cooper: narra un conjunto de sucesos crudísimos difíciles de digerir, nada es gratuito ni parece tener finalidad de epatar sin motivo, sino que todo cuanto vemos está al servicio de uno de los guiones más apasionantes de los últimos tiempos, un libreto que reflexiona sobre el amor, el odio, la crueldad y el recuerdo teniendo como punto álgido cierto giro de guión que nos desmorona hasta tal extremo que, seguro, figurará durante un largo periodo en nuestra memoria.
Sergi Sánchez *****: Cuando el thriller se transforma en tragedia griega, cuando la transfusión de géneros muestra la posibilidad de un corazón, la película de Park Chan-wook alza el vuelo y carga de sentido romántico su estética nihilista. Ya no estamos ante una oda al caos contemporáneo, porque detrás del improbable catálogo de atrocidades que propone el cineasta coreano existe un elogio del amor (disfuncional e incestuoso) como principio y fin de todas las cosas.
Zach Hines *****: Parallels to the most prominent revenge flicks of the past few years, Kill Bill, Vol. 1 & 2 are unfortunate but necessary. They’re unfortunate because Oldboy is several levels beyond, both in inventiveness and effectiveness. They’re necessary because it was Quentin Tarantino’s unwavering love for this film that propelled it to seize the Grand Jury Prize at Cannes this year.
Jamie Rusell ****: Like Shakespeare's Titus Andronicus with chopsticks, this Korean thriller is a modern Asian answer to the Elizabethan revenge tragedy. Full of insanely grand passions, bloodthirsty violence and jet black comedy, it's a sadistic masterpiece that confirms Korea's current status as producer of some of the world's most exciting cinema.
Ed Gonzalez: It’s easy to see why Quentin Tarantino’s Cannes jury went ga-ga for Oldboy, a pomo revenge saga of the best-served-cold variety. Daesu (the great Choi Min-sik, of Chiwaseon fame) wigs out at a police station before inexplicably landing inside a Kafkaesque prison cell (essentially a seedy hotel room as imagined by Michel Gondry but photographed by David Fincher). Fifteen years and countless mental breakdowns later, Daesu returns to the real world with revenge in mind. Courtesy of Jeong-hun Jeong’s perpetually roving camera and Yeong-wook Jo’s inventive score, Daesu appears as if he’s participating in a video installation project dedicated to his life. Over the course of the film’s two hours, not only does Daesu enact revenge on his alleged enemies but comes to discover the rationale behind his mysterious prison sentence.
Duane Byrge: Although the premise is stirring, "Old Boy" degenerates into an assaultive smear of sadistic stylistics: Gruesome scenes of torture, combined with sordidly sensational flourishes (eating a live octopus), poison the film with their overt nastiness. Ultimately, we feel like the hero, hypnotized but desensitized and utterly turned off by its histrionic horrors.
Berge Garabedian 9/10: In fact, you can qualify this film as the Asian, much more sadistic version of Fincher's maze of questions, with a much greater emphasis on the why, rather than the "who" or the "what".

Rotten Tomatoes: 64%

Candidatos y premiados en los Goyas 2005



Mejor película
La mala educación, de Pedro Almodóvar (El Deseo)
Mar adentro, de Alejandro Amenábar (Sogecine, Himenóptero)
Roma, de Adolfo Aristarain (Tesela PC, Aristarain PC)
Tiovivo c. 1950, de José Luis Garci (NickelOdeon Dos, Enrique Cerezo, PC29)

Mejor dirección
Adolfo Aristarain, por Roma
Alejandro Amenábar, por Mar adentro
Carlos Saura, por El séptimo día
Pedro Almodóvar, por La mala educación

Mejor dirección novel
Pablo Malo, por Frío sol de invierno
Ramón de España, por Haz conmigo lo que quieras
Santiago Amodeo, por Astronautas
Vicente Peñarrocha, por Fuera del cuerpo

Mejor dirección de producción
Emiliano Otegui, por Mar adentro
Esther García, por La mala educación
Juanma Pagazaurtundua, por Crimen ferpecto
Miguel Torrente & Cristina Zumárraga, por El Lobo

Mejor dirección artística
Antxon Gómez, por La mala educación
Benjamín Fernández, por Mar adentro
Gil Parrondo, por Tiovivo c. 1950
Rafael Palmero, por El séptimo día

Mejor guión original
Alejandro Amenábar & Mateo Gil, por Mar adentro
Adolfo Aristarain & Mario Camus & Kathy Saavedra, por Roma
José Ángel Esteban & Carlos López & Manolo Matjí, por Horas de luz
Joaquín Oristrell & Dominic Harari & Teresa de Pelegrí, por Inconscientes

Mejor guión adaptado
Jaime Chávarri & Eduardo Mendoza, por El año del diluvio
José Rivera, por Diarios de motocicleta
Margaret Mazzantini & Sergio Castellitto, por No te muevas
Salvador García Ruiz, por Las voces de la noche

Mejor interpretación masculina
Eduard Fernández, por Cosas que hacen que la vida valga la pena
Eduardo Noriega, por El Lobo
Guillermo Toledo, por Crimen ferpecto
Javier Bardem, por Mar adentro

Mejor interpretación masculina de reparto
Celso Bugallo, por Mar adentro
Juan Diego, por El séptimo día
Luis Varela, por Crimen ferpecto
Unax Ugalde, por Héctor

Mejor actor revelación
Jorge Roelas, por Tiovivo c. 1950
José Luis García Pérez, por Cachorro
Nilo Mur, por Héctor
Tamar Novas, por Mar adentro

Mejor interpretación femenina protagonista
Ana Belén, por Cosas que hacen que la vida valga la pena
Lola Dueñas, por Mar adentro
Penélope Cruz, por No te muevas
Pilar Bardem, por María querida

Mejor interpretación femenina de reparto
Mabel Rivera, por Mar adentro
Mercedes Sampietro, por Inconscientes
Silvia Abascal, por El Lobo
Victoria Abril, por El séptimo día

Mejor actriz revelación
Belén Rueda, por Mar adentro
Mónica Cervera, por Crimen ferpecto
Nuria Gago, por Héctor
Teresa Hurtado, por Astronautas

Mejor diseño de vestuario
Ivonne Blake, por El puente de San Luis Rey
Lourdes de Orduña, por Tiovivo c. 1950
Sabine Daigeler, por Inconscientes
Sonia Grande, por La puta y la ballena

Mejor fotografía
Javier Aguirresarobe, por Mar adentro
Javier Salmones, por Romasanta
José Luis Alcaine, por Roma
Raúl Pérez Cubero, por Tiovivo c. 1950

Mejor sonido
Antonio Mármol & Patrick Guislain & Nacho Royo, por Isi/Disi (Amor a lo bestia)
Pierre Lorrain & Jaime Fernández & Polo Aledo, por Incautos
Ricardo Steinberg & Alfonso Raposo & Juan Ferro & María Steinberg, por Mar adentro
Sergio Burmann & Jaime Fernández & Charlie Schmukler, por Crimen ferpecto

Mejor música original
Alejandro Amenábar, por Mar adentro
Ángel Illarramendi, por Héctor
Roque Baños, por El maquinista
Sergio Moure, por Inconscientes

Mejor canción original
Atunes en el paraíso, de Javier Ruibal, por Atún y chocolate
Corre, de Bebe, por Incautos
La rubia de la cuarta fila, de Joaquín Sabina, por Isi/Disi (Amor a lo bestia)
Zambie mameto, de Carlinhos Brown & Mateus, por El milagro de Candeal

Mejor maquillaje y/o peluquería
Jo Allen & Ana López Puigcerber & Mara Collazo & Manolo García, por Mar adentro
Karmele Soler & Paco Rodríguez, por Inconscientes
Paca Almenara & Alicia López, por Tiovivo c. 1950
Susana Sánchez & Patricia Rodríguez, por Seres queridos

Mejores efectos especiales
Reyes Abades & Jesús Pascual & Ramón Lorenzo, por El Lobo
Juan Ramón Molina & Félix Bergés, por Crimen ferpecto
Juan Ramón Molina & Aurelio Sánchez-Herrera & Eduardo Acosta, por Torapia
Juan Ramón Molina & David Martí & Montse Ribé & José María Aragonés, por Romasanta

Mejor montaje
Antonio Pérez Reina, por Frío sol de invierno
Guillermo S. Maldonado, por El Lobo
Iván Aledo, por Incautos
José María Biurrun, por Horas de luz

Mejor película de animación
Los balunis en la aventura del fin del mundo, de Juanjo Elordi (Baleuko)
P3K Pinocho 3000, de Daniel Robichaud (Filmax Animation / Cinegroupe Animakids)
Supertramps, de José Mari Goenaga & Iñigo Berasategui (Irusoin & Dibulitoon Studio)

Mejor película documental
De niños, de Joaquín Jordá (Massa D'Ord Productions)
El milagro de Candeal, de Fernando Trueba (Fernando Trueba P.C., BMG, Iberautor)
Hay motivo, de Varios autores (Hay motivo PC)
Salvador Allende, de Patricio Guzmán (Mediapro)

Mejor película europea
Conociendo a Julia, de Istvan Szabo (Reino Unido, Hungría)
Contra la pared, de Fatih Akin (Alemania)
El señor Ibrahim y las flores del Corán, de François Dupeyron (Francia)
La joven de la perla, de Peter Webber (Reino Unido)

Mejor película extranjera de habla hispana
El rey, de Antonio Dorado (Colombia)
Luna de Avellaneda, de Juan José Campanella (Argentina)
Machuca, de Andrés Wood (Chile)
Whisky, de Juan Pablo Rebella & Pablo Stoll (Uruguay)

Mejor cortometraje de ficción
Amigo no gima, de Iñaki Peñafiel
Cara sucia, de Santiago Zannou Badillo
Diez minutos, de Alberto Ruiz Rojo
La ruta natural, de Álex Pastor
Viernes, de Xavi Puebla

Mejor cortometraje de animación
El enigma del Chico Croqueta, de Pablo Llorens
Minotauromaquia (Pablo en el laberinto), de Juan Pablo Etcheverry
The trumouse show, de Julio Robledo
Vuela por mí, de Carlos Navarro

Mejor cortometraje documental
Aerosol, de Miguel Ángel Rolland
El mundo es tuyo, de José María Borrell
El último minutero, de Elio Quiroga
Extras, de Ana Serret
Ivan Z, de Andrés Duque

Premio de honor
José Luis López Vázquez

domingo, enero 30, 2005

Ray


Taylor Hackford, 2004
Reparto: Jamie Foxx (Ray Charles), Kerry Washington (Della Bea Charles), Clifton Powell (Jeff Brown), Harry Lennix (Joe Adams), Terrence Dashon Howard (Gossie McKee), Larenz Tate (Quincy Jones), Richard Schiff (Jerry Wexler), Aunjanue Ellis (Mary Ann Fisher), Regina King (Margie Hendricks), Bokeem Woodbine (David), Sharon Warren (Aretha Ertegun).
Guión: James L. White; basado en un argumento de Taylor Hackford y James L. White.
***

No ser un lisiado

La mayoría de las virtudes de este biopic están en lo que no hace: no ensalza al protagonista, no tapa su lado oscuro, no busca la lágrima fácil, no cuenta una historia ejemplar, no trata de convencernos de nada, no se queda en un solo aspecto de su vida que haga olvidar los demás. Otra cosa que tampoco hace es entusiarmar mucho. Bueno, hablo de mi, claro, no voy a explicar otra vez eso de que esta página es personal, subjetiva y tal.

Hackford narra la biografía de Ray Charles con la intención de que nadie pueda resumirla a unas cuantas líneas. Ray era ciego, de familia pobre, emigró de Florida a Seatle, empezó imitando a Nat King Cole, y se hizo famoso cuando encontró su estilo en la fusión del Gospel y el Rhythm & Blues y más tarde en la música country. Tuvo que enfrentarse la culpa y a su adicción a la heroína. Muchos quisieron timarle por ser ciego, o así lo pensó él, su madre le enseñó que no debía dejar que lo trataran como a un lisiado, fue vetado en el estado de Georgia por oponerse a la segregación. Droga, éxito, minusvalía, racismo, ninguno de estos temas arrastra la película. Casi todo lo que se nos cuenta, se nos cuenta en un segundo plano, Ray se enfrenta a cada uno de sus problemas, pero como una música de fondo, mientras le vemos hacer otra cosa, por ejemplo tocar el piano, o viajar, fijarse en una chica. Hackford ha conseguido que nada se convierta en el centro de la película, que nada sobresalga. El experimento no es desdeñable, pero lo sería aún menos si además de la sordina hubiera usado la tijera y se hubiera quedado en la hora y media de rigor.

Javier Ocaña: provoca el planteamiento de una cuestión tan antigua como la traslación a la pantalla de las vidas de personajes míticos: ¿no hubiese sido mejor, en lugar de acumular tantas experiencias, centrarse en un arco de tiempo más corto de la vida del músico y cantante afroamericano? [...]Aun así, y a pesar de la notable mejora, el filme concluye y no se sabe muy bien si Charles era un mujeriego impenitente víctima de su época, un hombre cargado de remordimientos o un canalla que se aprovechaba de su ceguera. Un dato de los títulos de crédito quizá arroje algo de luz sobre las razones para no hurgar en ciertos temas: uno de los coproductores de la película es Ray Charles Robinson Jr., hijo del cantante.
Méndez-Leite @@@: Los ambientes en que se desarrollan las situaciones dramáticas, así como aquellos que enmarcaron la carrera profesional de Ray, respiran tal grado de autenticidad que permiten al director superar con creces esos convencionalismos tan molestos en las biografías cinematográficas, esas relaciones causa-efecto entre una secuencia y la siguiente, y que en esta película no desaparecen, pero sí quedan habilidosamente maquilladas por la veracidad de la dirección artística.
Alberto Bermejo **: Su repaso, en idas y venidas en el tiempo, de la vida del pianista ciego -de sus inicios profesionales a su niñez y del éxito rotundo a los años tortuosos en los que convivió con todo tipo de drogas y en especial con la heroína, todo ello subrayado por la sombra de un trauma infantil- se mueve en una corrección incontestable, incluso a ratos brillante, pero en conjunto no logra implicar realmente al espectador. Musicalmente resulta apabullante, como lo era la música de este poderoso profanador del gospel.
Ebert ****: The movie would be worth seeing simply for the sound of the music and the sight of Jamie Foxx performing it. That it looks deeper and gives us a sense of the man himself is what makes it special. Yes, there are moments when an incident in Ray's life instantly inspires a song.

web

Rotten Tomatoes: 73% $82

sábado, enero 29, 2005

Largo domingo de noviazgo


"Un long dimanche de fiançailles"
Jean-Pierre Jeunet, 2005
Reparto: Audrey Tautou (Mathilde), Gaspard Ulliel (Manech), Jean-Pierre Becker (Teniente Esperanza), Dominique Bettenfeld (Ange Bassignano), Clovis Cornillac (Benoît Notre Dame), Marion Cotillard (Tina Lombardi), Jean-Pierre Darroussin (Benjamín Gordes), Julie Depardieu (Véronique Passavant), Jean-Claude Dreyfus (Comandante Lavrouye), André Dussollier (Rouvières).
Guión: Jean-Pierre Jeunet y Guillaume Laurant; basado en la novela de Sébastien Japrisot.
****

Jeunet desatado

Jean-Pierre Jeunet, el mismo de Amélie y Delicatessen, es uno de esos autores con sello indeleble. El suyo es el estilo de anuncio del Ministerio de Hacienda, un estilo entre naif, poético y disparatado. Y dado que no está dispuesto a abandonarlo para ceñirse al tema de sus películas, creo que irá acertando en la medida que encuentre cosas que narrar con esa voz.

"Un domingo de noviazgo" comienza explicándonos la historia de cinco condenados a muerte por el Estado Mayor frances en enero de 1917 por autolesionarse. La guerra de trincheras consume Europa. Los cinco han decidido escapar del infierno destrozándose una mano. Jeunet nos cuenta con su gracia visual la historia de cada uno de ellos. Uno piensa que que a Jeunet se le ha caído un tornillo.

la película no va tanto de una investigación como de la esperanza inagotable de una muchacha que quiere ver a la persona que quiere. Trata de un sueño, y ahí es donde Jeunet se ve sobrado

¿De verdad pretende que nos ríamos de esos infelices? Este es un ejemplo de estilo indeleble en asintonía con el relato.

La película trata de la novia del más joven de los cinco que dedica toda su energía y la herencia de sus padres (perdón “difuntos padres”), a averiguar que pasó a su novio, Manech. Es en este relato donde el “estilo Jeunet” tiene más sentido, porque la película no va tanto de una investigación como de la esperanza inagotable de una muchacha que quiere ver a la persona que quiere. Trata de un sueño, y ahí es donde Jeunet se ve sobrado.

La investigación puede interesar a algún aficionado a los líos detectivescos. La protagonista viaja por una francia de 1920 reconstruida con primor, gracias a los dólares americanos de la producción, que por otro lado le han hecho perder las subvenciones galas. A la misma vez, la novia de otro condenado, Tina Lombardi, lleva otra investigación con la intención de vengarse. Los interesados en este lado de la historia necesitarán papel y lápiz o, en su defecto, un segundo visionado.

La Primera Guerra Mundial que aparece en esta película tiene más que ver con la que pinta Kubrick en “Senderos de Gloria” que con la de cualquier manual de historia: los malos no son los alemanes, sino los altos oficiales franceses que disfrutan la vida como sibaritas mientras mandan avanzar los regimientos como carne de cañón.

El cartel de la película muestra a Manech apretando el pecho de Mathilde. Cuando se hiere la mano a propósito, le late llena de calor, como si tuviera aún cogido su pecho. Es uno de los poemas de Jeunet. Ella espera verlo de nuevo, a cada rato se pone a si misma una condición supersticiosa, por ejemplo, si pela la manzana sin que se rompa la piel, es que él está vivo.

Jordi Batlle ****: Lo primero que reconocemos es Senderos de gloria, de Kubrick: la primera contienda mundial y sus trincheras, recorridas por una cámara fluida; las condenas a muerte como castigo ejemplar, etc. Luego están el Borzage de Adiós a las armas y el Hathaway de Sueño de amor eterno: la pulsión romántica, el amor obstinado que triunfa sobre la muerte. Y, finalmente, está Amelie.
Francisco Marinero ****: este inclasificable y superpoblado cuento donde se confunden tragedia y comedia, intriga y espectáculo, magia y romanticismo, y donde Jeunet puede desplegar una estética tan fantasiosa como la de 'La ciudad de los niños perdidos' pero con materiales de anticuario.
La acción es espectacular y la historia de amor mantiene el equilibrio entre lo sublime y lo patético, como lo mantiene entre el simbolismo de algunos planos y la magnificencia de los efectos especiales y de los escenarios urbanos y rurales.
Mirito Torreiro: En este sentido, Largo domingo de noviazgo responde de pe a pa a las características del cine de Jeunet: un universo surreal poblado de seres mitad angélicos, mitad bizarros, a los que les ocurren las cosas más inverosímiles sin que, no obstante, pierdan la compostura.
Pero también se aprecian algunas de sus características más irritantes como el despliegue casi irracional de medios, algo así como matar moscas a cañonazos: inmensas masas de soldados yendo hacia la carnicería, no para denunciar la guerra, sino para mostrar lo caprichoso que suele ser el destino para estirar una narración de desencuentros amorosos hacia un final estirado. Excesiva sin necesidad, ampulosa hasta el vértigo, la película gustará al público joven al que interesa ese tipo de historias inverosímiles bigger than life; pero, con un poco más de contención y un ojo más crítico, probablemente le hubiera salido a Jeunet una criatura mucho más atractiva.
Sebastian Benedict: Faut-il faire la fine bouche devant ce qui s'annonce d'ores et déjà comme le plus gros succès frenchy de l'année sous les couleurs de la " Warner Bros. " ? Oui. Pas de quoi se mettre en colère, c'est gentil tout plein, mais quand même, se dire que décidément, le lifting " France d'avant " a encore de beaux jours devant lui.
Yaron Dahan: we are led through both worlds: the sepia-toned fields of pre- and post- war, and the icy-toned coldness of the immense and nightmarish battlefields and body-littered trenches of The Great War.
"Un long dimanche de fiançailles" vu par les Américains

Rotten Tomatoes: 78% $4m.

Estrenos de la semana en La butaca



Bob Esponja: La película
The SpongeBob squarepants movie (USA)
Dirección: Stephen Hillenburg
Género: Animación
{ 69% $84m.}

Elektra
Elektra (USA)
Dirección: Rob Bowman
Interpretación: Jennifer Garner, Goran Visnjic
{ 6% $20m. | Teo 2}

Entre vivir y soñar
Entre vivir y soñar (España)
Dirección: Alfonso Albacete y David Menkes
Interpretación: Carmen Maura, Alex Brendemühl
{ | Teo 5 | F *** | M *}

La masacre de Toolbox
Toolbox murders(USA)
Dirección: Tobe Hooper
Interpretación: Angela Bettis, Juliet Landau
{ 57%}

La memoria de los muertos
The final cut(USA)
Dirección: Omar Naïm
Interpretación: Robin Williams, Mira Sorvino
{ 38% $1m. | Teo 5 | M **}

Largo domingo de noviazgo
Un long dimanche de fiançailles(Francia)
Dirección: Jean-Pierre Jeunet
Interpretación: Audrey Tautou, Gaspard Ulliel
{ 78% $4m. | F **** | M ****}

Madrid 11-M: Todos íbamos en ese tren
Madrid 11-M: Todos íbamos en ese tren(España)
Dirección: Varios
Género: Documental

Old boy
Old boy(Corea del Sur)
Dirección: Park Chan-wook
Interpretación: Choi Min-sik, Woo Ji-tae
{ 64% | F *****}

Ray
Ray(USA)
Dirección: Taylor Hackford
Interpretación: Jamie Foxx, Kerry Washington
{ 73% $82m. | Teo 6 | F | GO @@@ | M **}

Síndrome
Síndrome(España)
Dirección: Liberto Rabal
Interpretación: Adriana Davidova, Javier Albalá
{M *}

viernes, enero 28, 2005

El grito


Takashi Shimizu, 2004
Reparto: Sarah Michelle Gellar (Karen), Jason Behr (Doug), Clea DuVall (Jennifer), Kadee Strickland (Susan), Bill Pullman (Peter), William Mapother (Matthew), Grace Zabriskie (Emma), Rosa Blasi (María), Ted Raimi (Alex), Ryo Ishibashi (Detective Nakagawa).
Guión: Stephen Susco; basado en la película "Ju-on: The grudge" de Takashi Shimizu.
**

La alucinación

La última moda en el cine de fantasmas es el intimismo. El fantasma nos asusta y nos persigue, pero al final, el pobre no era más que un desgraciado que necesitaba desahogarse un rato. Todos los fantasmas tenían su corazoncito, así que yo pensé que la moda iba a degenerar en amarillismo. Una especie de “El fantasma de Canterville se enamora de la bruja de Blair”, “Fotos íntimas de Freddy Krugger” o algo por el estilo. “El grito” es por completo ajeno a esta moda. Vuelve a la tradición de darnos sustos sin molestarse mucho en explicarnos la tragedia que dio origen al fantasma.

En general, todas las películas de fantasmas aceptan un pacto con el espectador. Un personaje ve al fantasma, otro no lo ve, pero la cámara lo muestra, tal como aparece para el primero. El pacto consiste en que nosotros vemos lo que sólo es una impresión, o bien una alucinación. La osadía de Shimizu consiste en hacer lo contrario. La víctima oye ruídos y huye, pero no ve nada. En cambio, la cámara de seguridad graba el fantasma. La chica no ve esa imagen, la vemos nosotros. Llega a su casa y sube en ascensor, en cada piso vemos por los cristales el mismo niño que se acerca, pero la chica no está mirando a los cristales. El público es el único testigo. Un policía investiga la cámara de seguridad y ve el fantasma. La policía no ofrece un reducto de seguridad, un mundo fiable y lógico.

Todos los que han visto sus otras dos películas le reprochan a Shimizu su descaro fotocopiándose a sí mismo (Mirito, Spaulding, Palacios). A mi, en cambio, casi que me viene bien que me lo repita; no tenía intención de ver las anteriores.

Spaulding: Érase una vez un japonés, con nombre de mascota casera, Shimizu, que un buen día hizo una película de éxito y culto en su tierra. Era una de fantasmas, de esos espectros que no tienen puta manera de conciliar el sueño y que, para calmar su insomnio, tocan los huevos a todos aquellos que frecuentan los lugares que habitaron en vida. A la película la bautizó como The Grudge (La Maldición) y como la aceptaron muy bien y le dio dinerito para poderse comprar manjares suculentos y ropa modernilla, se dijo para sí mismo, como para sus adentros, "voy a hacer una película calcada pero en formato televisivo, filmada en vídeo"...
Enrique Colmena **: buena dosis de inventiva cinematográfica: ese niño espectral que aparece, sucesivamente, a través de las ventanas del ascensor de todos y cada uno de los pisos del edificio de una de las víctimas; esa mujer fantasmal cuya aparición viene precedida inexorablemente por una amenazante melena de pelos reptantes que pone los ídem de punta... Aunque para mi gusto, la mejor es la que combina acertadamente el terror tenebroso con el tecnológico, a través de la cinta de vídeo en la que se materializa la imagen del fantasma.
Mirito Toreiro: Porque de ser estrictos, la cosa debería llamarse La maldición 3, que es exactamente lo que es: la tercera película en menos de dos años realizada por el mismo director, Takashi Shimizu, sobre los mismos temas. Y, claro, tres en poco tiempo es demasiado. Estamos en el reino de la copia, del descaro, de la hiperexplotación de una fórmula de éxito. Y nada más.
Jesus Palacios **: el respeto por el original ha llegado al extremo de que su productor, Sam Raimi, pasara la dirección al propio Shimizu, autor del film japonés, quien ha filmado así, por tercera vez, la misma historia (o cuarta, si consideramos su secuela). [...]¿Hemos vuelto a los tiempos de las dobles versiones, como aquel entrañable Drácula hispano que acompañaba al de Tod Browning?

Rotten Tomatoes: 37% $111m.

martes, enero 25, 2005

And the nominees are...



Mejor Película

El Aviador
Finding Neverland
Million Dollar Baby
Ray
Entre Copas

Mejor Director

Clint Eastwood. -- Million Dollar Baby
Taylor Hackford. -- Ray
Alexander Payne. -- Entre Copas
Mike Leigh. -- Vera Drake
Martin Scorsese. -- El Aviador

Mejor Actor

Don Cheadle. -- Hotel Rwanda
Johnny Depp. -- Finding Neverland
Leonardo Dicaprio. -- El Aviador
Clint Eastwood. -- Million Dollar Baby
Jamie Foxx. -- Ray

Mejor Actriz

Annette Bening. -- Being Julia
Catalina Sandino Moreno. -- María llena eres de Gracia
Imelda Staunton. -- Vera Drake
Hilary Swank. -- Million Dollar Baby
Kate Winslet. -- Olvídate de mi

Mejor Actor de Reparto

Alan Alda. -- El Aviador
Thomas Haden Church. -- Entre Copas
Jamie Foxx. -- Collateral
Morgan Freeman. -- Million Dollar Baby
Clive Owen. -- Closer

Mejor Actriz de Reparto

Cate Blanchett. -- El Aviador
Laura Linney. -- Kinsey
Virginia Madsen. -- Entre Copas
Sophie Okonedo. -- Hotel Rwanda
Natalie Portman. -- Closer

Mejor Guión Original

El Aviador
Olvídate de mi
Hotel Rwanda
Los Increíbles
Vera Drake

Mejor Guión Adaptado

Antes del Atardecer
Finding Neverland
Million Dollar Baby
Diarios de Motocicleta
Entre Copas

Mejor Fotografía

El Aviador
House Of Flying Daggers
La Pasión de Cristo
El Fantasma de la Opera
Largo domingo de noviazgo

Mejor Música Original

Finding Neverland
Harry Potter y el Prisionero de Azkaban
Una serie de catastróficas desdichas
La Pasión de Cristo
The Village

Mejor Canción Original

"Accidentally In Love". -- Shrek 2
"Al Otro Lado Del Río". -- Diarios de Motocicleta
"Believe". -- Polar Express
"Learn To Be Lonely". -- El Fantasma de la Opera
"Look To Your Path (Vois Sur Ton Chemin)". -- Los chicos del coro

Mejor Película Extranjera De Habla No Inglesa

As It Is In Heaven (Suecia)
Los chicos del coro (Francia)
Downfall (Alemania)
Mar Adentro (España)
Yesterday (Sudáfrica)

Mejor maquillaje

Una serie de catastróficas desdichas
La Pasión de Cristo
Mar Adentro

Mejor Película de Animación

Los Increíbles
El espantatiburones
Shrek 2

Premio Honorífico

Sydney Lumet

Oscar.com | Oscars.org | Tío Oscar

lunes, enero 24, 2005

La Filmoteca reúne 50 carteles de cine de principios del siglo XX

La Filmoteca Nacional ha abierto hoy las puertas, en el Palacio de Perales de Madrid, de la muestra Carteles de Cine, de 1915 a 1930, Colección Fernández Ardavín que, hasta junio, exhibirá por primera vez 50 carteles de películas mudas, muchas de ellas españolas y ya desaparecidas, en los que se reflejan los valores y costumbres de principios del siglo XX. Rosa de Madrid, protagonizada por Conchita Dorado y Pedro Larrañaga; Estudiantes y modistillas, de Antonio Casero; El negro que tenía el alma blanca, con Conchita Piquer; varios carteles de La revoltosa o de Más allá de la muerte, de Jacinto Benavente, son algunas de las obras.

El País 24-enero-2004

Pacto de silencio


Antonio Román, 1963
Reparto: Ivonne Bastien, Pierre Brice, Carlos Estrada
**

La mujer acusada sin razón

Román volvió a rodar en 1963 una película que ya había hecho en 1949 con Ana Mariscal y Adriano Rimoldi. La acción, esta vez, transcurre en Argelia. La OAS está consiguiendo con violencia la independencia. Los servicios secretos franceses simulan la muerte de uno de sus agentes para poder seguir usando los códigos que ha descubierto. Se trata del protagonista de la historia. Su mujer no puede saber la verdad y vuelve a San Sebastián convencida de que ha perdido a su marido. Un amigo del matrimonio la ronda pero ella le pide tiempo. El agente, en su siguiente misión tiene que ir a Francia y se salta las ordenanzas. Alquila una habitación en un hotel de la ciudad donostiarra y llama desde allí a su esposa. Ella acude después de recuperarse de su asombro. Un agente argelino le ha seguido hasta el hotel y ha alquilado una habitación junto a ambos. Los dos agentes luchan y el argelino muere. La policía investiga el caso y pronto descubre a la mujer, aunque ha usado un nombre falso y se ha alojado en la habitación de al lado. En el juicio ella se niega a responder a las preguntas para no comprometer a su marido. Su silencio puede costarle la carcel.

Román exhibe mucho saber hacer contando detalles del caso, sobre todo los pormenores del hotel, la llamada, la puerta entre las habitaciones, datos que luego serán usados en la investigación. Narra con cuidado y consigue meter al espectador en el caso. Igual que en otras obras demuestra su interés en la política internacional, y cierta cultura, pero también frialdad hablando de dos países que le eran ajenos como Francia y Argelia. Quizá su academicismo se deba a que esperaba ser visto en el extranjero. A parte de que Román siempre buscaba diálogos solemnes y redichos. La intimidad, la confianza, fueron temas vedados para él.

Su intención al volver sobre el mismo tema en una segunda película era sin duda el conflicto que vive la esposa. No creo que le interesara tanto la elección entre salvarse ella o salvar a su marido. Para un cine tan sentimental como el que hacía en esta época, el verdadero regusto estaba sin duda en mostrar a la mujer llena de razón, sobrada de ella, perseguida injustamente y sufriendo en silencio.

Antonio Román consiguió lo que buscaba, pero la cinta fracasa estrepitosamente en su ritmo. Los preámbulos, la presentación de los personajes consumen dos terceras partes, más de una hora. Los pormenores policiales y el juicio de la inocente, sólo veinte minutos.

*Nota: el afiche es de la primera versión de 1949. No encuentro el de la segunda.

IMDB

domingo, enero 23, 2005


Closer


Mike Nichols, 2005
Julia Roberts (Anna), Jude Law (Dan), Natalie Portman (Alice), Clive Owen (Larry).
Guión: Patrick Marber; basado en su obra teatral "Closer".
*****

Las reglas del amor

Gracias al desarrollo industrial, la revolución tecnológica y la globalización, vivimos en sociedades cada día más seguras, con subsidios de desempleo, sanidad gratuita, orden y justicia. Pero en el mundo del amor no existen garantías, no podemos demandar a quien nos rompe el corazón, ni tomar vacunas para no sufrir, ni tampoco hacer huelga para disfrutar de una pasión segura. En el amor entramos como en el far west, desarmados y sin otra ayuda que nosotros mismos. Si hay una película que haya sabido explicar esa fragilidad, ese mundo donde los débiles pueden ser fuertes y los fuertes caer en lo más bajo, esa película es "Closer".

Los cuatro protagonistas inolvidables de Closer se conocen durante la primera hora y se son infieles o se dejan durante la segunda. Decía Joaquín Sabina, en una entrevista de televisión, que si a él le pusieran cuernos preferiría que le mintieran. Los cuatro protagonistas de "Closer" no mienten, su norma es la sinceridad más dolorosa. ¿Hicísteis el amor en nuestra cama? ¿qué hizo contigo? ¿disfrutaste? Los amantes responden siempre, se cuentan todo. El espectador se retuerce en el asiento como si estuviera viendo uno de aquellos documentales de Antena3 donde operaban a un señor delante de la cámara, y luego aparecía saludando a su familia y mandando abrazos a todo el mundo.

El ser más indefenso es Alice. A mi me recuerda a Nastasia Kinski en “Paris Texas”, cuando desciende a los infiernos. Alice parece condenada a amar sin condiciones. Pero aunque se parece también a Ofelia (la novia de Hamlet), en su capacidad de sufrir y seguir amando, no debemos olvidar que la partida se juega en el tablero del amor. Suya es la frase más críptica de la película: “mentir es la cosa más divertida que puede hacer una chica sin quitarse la ropa. Y es más divertido aun si se la quita.”

Larry tiene el mejor empleo, es médico dermatólogo, pero eso no cuenta. Se autodefine como un cavernícola cuando se siente herido y estalla. Larry es el menos elegante de todos. Encuentra a una de las protagonistas en un chat erótico, y a la otra buscando sexo en un burdel. Pero eso tampoco cuenta.

Anna es compleja. Su mejor definición la hace quien más la quiere: ella es depresiva, por eso no busca la felicidad, busca la depresión, y necesita alguien que confirme que es desgraciada. Para ser amado por Anna no sirve ser el mejor. Las dos mujeres de la historia son paradójicas, los hombres, rivales.

Dan dice de sí mismo que él es un egoísta. No es decir mucho, los cuatro lo son. Gracias a la sobredosis de sinceridad que nos inyectan en vena, sabemos que es el más dulce en la cama. Sus decisiones son las que más influyen en los demás. Hace que se planteen una cuestión esencial, los celos sexuales. Pero ¿y él?

El final es sorpresivo, inesperado. También es maravilloso, porque el autor no es un prestidigitador que esconde conejos en la chistera. Se trata de un proceso en el que todos habíamos ido presintiendo que faltaba algo importante, una prueba. Todos han pasado por ella menos uno. Cuando la pieza clave cambia su corazón toda la sala se da cuenta de que es así; todos cambiamos con ella. Es la magia del cine, cientos de personas capaces de sentir la misma cosa y sin saber explicarla.

Stipey: Para quienes alguna que otra vez hemos sufrido alguna ruptura amorosa “Closer” representa todo lo que nos ha pasado, amores inestables que se marchan como la espuma en el mar, situaciones extrañas que se acaban convirtiendo en algo real, más real de lo que uno cree, y es que tal vez la película sea un pequeño “bocado de realidad” puesto en pantalla.
Enrique Colmena ***: Buena parte del éxito crítico (y, en su proporción, de público) que esta interesante película está teniendo hay que adjudicárselo, desde luego, al texto de Marber, una inquietante incursión a oscuros meandros tales como el deseo animal, la lujuria, los celos, la sensación de propiedad sobre otras personas, turbios pasajes del ser humano que Mike Nichols retrata con crudeza, con un estilo moderno que parecería más lógico en un cineasta joven que uno que sobrepasa ya de largo los setenta años.
Mirito Torreiro: ¿Qué tiene Closer que, a pesar de hablar de una de esas cosas que la literatura, el cine y el teatro han cultivado a lo largo y ancho de sus respectivas historias, la hace una propuesta tan atractiva? Varias. Una es argumental: el hacer que el flechazo, y sólo eso, sea el que comande toda la peripecia, y sin que en ninguna de las cuatro ocasiones en que ocurre se antoje inverosímil. Otra tiene que ver con la forma que Nichols elige para contar la historia. Cierto, tiene un excelente guión, lleno de diálogos inteligentes, pero sin duda alguna, suya es la opción de situar la cámara en una gran proximidad a los personajes, lo que le permite captar hasta el más leve matiz en la expresión de unos personajes que están todo el tiempo presos de sus más variados estados de ánimo.
Y otra más: el uso, de una suprema elegancia, de las elipsis, uno de los ejercicios de concreción narrativa más contundentes que este cronista ha visto en el cine comercial en mucho tiempo.
Francisco Marinero ***: Se trata de un drama pasional insólito en varios aspectos y por ello mismo de una rara credibilidad y de una lógica complejidad: hay pasión sexual, muy explícita en el vocabulario y muy pudorosa en las imágenes, pero hay aún más pasión emocional y la pasión no enturbia la inteligencia y la perspicacia de los cuatro únicos personajes.
Méndez-Leite @: Closer es la adaptación de una pieza teatral de Patrick Marber, escrita para el cine por su propio autor sin tomarse demasiadas molestias. El texto es tan brillante como artificial y, desde luego muy teórico. En realidad poco sabemos de los cuatro únicos personajes que vertebran la comedia, que son más bien estereotipos simbólicos que auténticas criaturas dramáticas, que se debaten en el proceloso mundo de la infidelidad y los celos. La estructura es muy elíptica y las escenas son largas, como es tan habitual en el teatro, de modo que entre una situación y la siguiente transcurre demasiado tiempo para que entendamos qué es lo que ha sucedido en esas cuatro relaciones cruzadas y para que podamos encariñarnos con esos personajes tan caprichosos. Los diálogos son brillantes y audaces, pero no verosímiles. Al no haber ni un sólo personaje secundario, ni contextualización alguna, la película alcanza unas cotas de frialdad notables. Marber quiere acercarse a Harold Pinter, pero no lo consigue, y Nichols es menos barroco que Joseph Losey, al que voluntaria o involuntariamente recuerda esta película.
Begoña del Teso: Hacía tiempo, tiempo incontable, que cuatro actores grandísimos no resistían con tantísimo poder la mirada de una cámara que se acerca a ellos con el ansia irreprimible de un auténtico voyeur. Hacía 70 veces 7 que nadie usaba la elipsis con la osadía suprema con la que la usa Nichols. Hacia al menos 5 años de este siglo que nadie daba un quiebro de guión tan perfecto, dedicado, como todo en esta película tan tan tan inteligente, sólo al espectador más audaz.
Mr Cranky (-3): "Closer" never seems like anything other than heads yapping back and forth about relationships and the meaning of love and whatnot like a convention of bad self-help authors. It's the antithesis of cinematic.
We do, however, get more cheap platitudes than a fire sale at a Hallmark store. Nichols and Marber seem to be asking: Why do we get into relationships if they're so fraught with disaster?
Roger Ebert ****: What is unique about "Closer," making it seem right for these insincere times, is that the characters do not understand each other, or themselves. They know how to go through the motions of pushing the right buttons, and how to pretend their buttons have been pushed, but do they truly experience anything at all except their own pleasure?

Rotten Tomatoes: 67% $32m.

sábado, enero 22, 2005

Clive Owen, la nueva estrella británica


Clive Owen exuda seriedad y misterio, un aire que ha contribuido a mantener a este actor británico en la sombra aun cuando todos los que han trabajado junto a él sabían que tenía la madera de los grandes. "Tiene ese aire Steve McQueen con un toque europeo que le hace atractivo sin ser vanidoso", le describe Antoine Fuqua, su director en King Arthur. "Hay algo de Richard Burton en sus venas que le da fuerza y a la vez le hace vulnerable", añade Mike Nichols tras trabajar a su lado en Closer.

Pregunta. ¿Mike Nichols estaba en su lista de los mejores?

Respuesta. Tan sólo tienes que mirar a su último trabajo, Angels in America. Una impecable obra de interpretación. Nichols tiene toda la inteligencia y el encanto. Alguien que hace que los actores se sientan cómodos y seguros, dispuestos a ir a donde haga falta porque sabes que tu director no te dejará tirado.

P. ¿Incluso cuando Larry, su personaje en Closer, le convierte en una especie de hombre de las cavernas?

R. Yo también lo veo así, una lucha a muerte de dos seres primitivos por una mujer. No comparto su comportamiento, pero por mucho que lo neguemos creo que todos podemos reconocernos en algún momento de la película. Es un hombre dolorido, como si le hubieran abierto en canal. Escenas de una gran dureza, brutales pero a la vez maravillosas porque el material no puede ser mejor.

El país 21-enero-2005

Bombas para la paz


Antonio Román, 1958
Reparto: Fernando Fernán-Gómez, Julia Martínez, Pepe Isbert.
*

La paz según los "heroicos cruzados"

Años después de rodarla, Antonio Román comentaba que no le gustaba la primera mitad de la película que transcurre en Madrid porque no es más que un sainete, y en cambio prefería la segunda parte que transcurre en una reunión de la ONU en París. Las dos partes de la película tienen mucho del humor blando de Arniches y del toque del guionista Alfonso Paso. La declaración la recoge Pepe Coira en un libro que acaba de publicar sobre el director. En mi opinión esa primera parte es lo único que se salva de la película, la segunda ha envejecido sin piedad.

Fernán-Gómez interpreta a un científico que recibe de su profesor un producto químico capaz de hacer que la gente se vuelva pacífica. El profesor muere y la cantidad de polvo mágico está limitada a unas cuantas dosis. Tiene la justa para usar en unas pruebas y en un congreso de dirigentes mundiales en París. El científico tiene una novia y una suegra amantes de los combates de boxeo y vive rodeado de gente crispada con la que hace sus primeras pruebas. En París se hace pasar por una liga de paises y da un discurso sobre la paz rayano en la idiocia; lo cual me hace pensar que debió quedarse dormido cuando veía las comedias de Frank Capra.

Cuando está en París quiere demostrar a la chica los poderes de la fórmula para que ella le ayude. Así que la lleva a un café donde alternan los “existencialistas”. Uno puede tomar un café a lo Sartre o a lo Kierkegaard. La escena, está rodada en las cuevas de Sésamo, en la Calle Príncipe, cerca de Sol. La escultura de la cabeza de caballo de escayola sigue ahí todavía hoy. El científico estalla una cápsula y todos los existencialistas se vuelven gente normal y se preguntan que hacen allí. Uno de ellos tiene una barba a lo Savater “ahora mismo me afeito esto,” dice. O sea, que la paz del mundo consiste en afeitarse la barba al gusto del señor Román. Queda claro que un falangista de pro era la persona menos indicada para hablar de este tema. Aunque no deja de resultar exótico escucharle.

IMDB

Estrenos de la semana en La butaca


Closer
Closer (USA)
Dirección: Mike Nichols
Interpretación: Julia Roberts, Jude Law
{ 67% $32m. | Teo 8 | MrC (-3) | Ebert **** | M *** | GO @ | EC ***}

El grito
The grudge (USA)
Dirección: Takashi Shimizu
Interpretación: Sarah Michelle Gellar, Jason Behr
{ 37% $111m. | Teo 5 | F ** | MrC (-2) | Ebert * | EC **}

El último golpe (The last shot)
The last shot (USA)
Dirección: Jeff Nathanson
Interpretación: Matthew Broderick, Alec Baldwin
{ 60% | Teo 4}

Jóvenes
Jóvenes(España)
Dirección: Ramón Termens Bassa y Carles Torras Pérez
Interpretación: Roger Coma, Aina Clotet


La vida es un milagro
Zivot je cudo(Francia y Serbia-Montenegro)
Dirección: Emir Kusturica
Interpretación: Slavko Stimac, Natasa Solak
{ | Teo 7 | F ** | M *** | GO @@@}

Madame Brouette
L'extraordinaire destin de Madame Brouette(Senegal, Canadá, Francia)
Dirección: Moussa Sene Absa
Interpretación: Ousseynou Diop, Rokhaya Niang

¡Salvados!
Saved!(USA)
Dirección: Brian Dannelly
Interpretación: Jena Malone, Mandy Moore
{ 60% $9m. | Teo 3}


viernes, enero 21, 2005

Dos novias para un torero


Antonio Román, 1956
Reparto: Manuel Capetillo, Bill David, James Harlowe, Paquita Rico.
**

Barroquismo, folklore y alta comedia

Un torero mexicano se casa por poderes con una andaluza. Cuando llega a España descubre que no puede besar a su esposa porque el párroco ha cometido un error y lo ha casado con otra Magdalena con el mismo apellido. Mientras esperan los papeles, el torero conoce a una joven humilde que adora los toros, es la otra Magdalena. Ella se enamora del hombre que ya es su marido (por error) y decide aprender modales refinados y hacerse estrella del cante para atraerle. Él, por el contrario, no sabe que ella es su esposa (por error), y trata de huír de ella toreando por todo el país.

La intriga es una excusa para que Manuel Capetillo muestre su habilidad con la muleta y cante sus mariachis y Paquita Rico sus tonadillas. Antonio Román demuestra, detrás de la cámara que ha trabajado con el teatro, o bien que se ha empapado del lenguaje barroco de los “vencedores de la cruzada”. Sus diálogos siempre tienen un buen toque, y más destacable aún por el sentido del humor que con que resuelve las escenas. Román llega a la comedia folklórica con ventaja, es un hombre culto, maneja el lenguaje, y también los hilos de la alta comedia que debío aprender del cine americano.

Dudo que sus temas le causaran problemas con la censura. La mezcla de culturas en su cine es una excusa para ensalzar Sevilla. La misma Sevillanización de la que se burla Bienvenido Mr. Marshall. Sus mujeres son castas hasta el aburrimiento. A veces se le va la mano con el sentimentalismo, cosa que debió hacer las delicias del censor y del público, y que, por desgracia ahora sigue ocurriendo con las series de televisión. Y por último consigue darle un toque de profundidad cuando la protagonista, Paquita Rico, se enfrenta al hecho de que el torero está enamorado de la chica pobre, no de su disfraz.

IMDB

domingo, enero 16, 2005

Estrenos de la semana en La butaca


14 días de vida
14 tage lebenslänglich (Alemania)
Dirección: Roland Suso Richter
Interpretación: Kai Wiesinger, Michael Mendl
{Teo 6}

Conversaciones con mamá
Conversaciones con mamá (Argentina y España)
Dirección: Santiago Carlos Oves
Interpretación: China Zorrilla, Eduardo Blanco
{Teo 5 | F *** | M ***}

El aviador
The aviator (USA)
Dirección: Martin Scorsese
Interpretación: Leonardo DiCaprio, Cate Blanchett
{ 90% $50m. | Pre ***1/2 | E **** | EC ** | GO @@@ | M ***}

El cónsul Perlasca
Perlasca, un eroe italiano(Italia)
Dirección: Alberto Negrin
Interpretación: Luca Zingaretti, Amanda Sandrelli


Las novias de mi novio
Little black book(USA)
Dirección: Nick Hurran
Interpretación: Brittany Murphy, Holly Hunter
{19% $2m. | Pre * | E ***}


Nuestra música
Notre musique(Francia y Suiza)
Dirección: Jean-Luc Godard
Interpretación: Sara Adler, Nade Dieu
{ 77% | F ***}

Sólo un beso
Ae fond kiss... (Reino Unido, Italia, Alemania y España)
Dirección: Ken Loach
Interpretación: Atta Yakub, Eva Birthistle
{ 85% | F **** | E **** | GO @@@@@ | M **}

Temporada de patos
Temporada de patos (México)
Dirección: Fernando Eimbcke
Interpretación: Daniel Miranda, Diego Cataño Elizondo
{Teo 5 | F **** | M **}


La tentación vive arriba


“The seven year itch”
Billy Wilder, 1955
Reparto: Marilyn Monroe (La chica) Tom Ewell (Richard Sherman) Evely Keyes (Helen Sherman) Sonny Tufts (Tom MacKenzie) Robert Strauss (Mr Kruhulik, el casero) Oskar Homolka (Dr Brubaker) Marguerite Chapman (Miss Morris)
****

El adulterio inocente

La película de Wilder trata más de lo que ocurre en la mente del protagonista que de lo que ocurre en la realidad. Sus ideas sobre el mundo (un lugar lleno de hombres casados que mandan a sus esposas de vacaciones para tener las manos libres), sus sueños de seductor, sus miedos paranoicos son la verdadera película.

Richard Sherman (papel que era para Matthaw pero interpretó Ewell) se parece a C. C. Baxter, el protagonista de “El apartamento” en que en vez de ser un casanova, se conforma con ser visto como un casanova. Sherman se queda a gusto cuando el portero cree que tiene un lío, Baxter tampoco rompe un plato, pero el médico que vive en el piso de al lado cree que no para de ligar porque oye las juergas de sus jefes. Mayor parecido aún guarda con su fallida “Bésame tonto”, porque explora la necesidad que tenemos de ser adúlteros, aunque sólo sea en nuestra fantasía, y porque redime siempre este tipo de pecadores.

Las piernas de Marilyn en la rejilla del metro han quedado como un icono del cine de todos los tiempos. Un personaje tan inocentemente provocador sólo podia haberlo creado Wilder, pero creo que tampoco hubiera podido interpretarlo ninguna otra actriz. Ni Novak, ni MacLaine, ni Audrey valían para este papel. La muchacha es consciente de las passiones que despierta, pero a la misma vez es capaz de mostrar una absoluta ignorancia de lo que está pasando por la mente de su vecino. Cada una de sus frases es una provocación, su ropa interior en el frigorífico, vestirse de gala para beber champán, su necesidad constante de refrescarse, dormir en el apartamento para disfrutar del aire acondicionado, o ponerse encima de la rejilla del metro. ¿Cómo pudo provocar tanto a tantos hombres sin que se le escapara un solo gesto de picardía?

Jeffrey Chen: If Monroe's being the draw and the distraction of the movie proves to be an irony, one more irony would have to come from that famous scene itself. The subway grate scene, for all the anticipation for it, just comes and goes. No bells, no whistles. It happens twice, and the shots are actually quite tame. You see her dress blow upwards, and you see her legs, but you never see her full body in any of the shots. When you see those pictures of Monroe playfully holding down her dress, you have to recall that you don't ever actually see that in the movie. It's just a shot of her legs cutting to a shot of her upper body and smiling face. It would seem the old censors made sure it couldn't have been anything more than that. That's a little disappointing, given all the hype about that scene (even at the time of its first release, where its first shooting drew huge crowds and a VERY angry onlooking Mr. Marilyn Monroe, Joe DiMaggio).
Tim Dirks: It was adapted from a Broadway play of the same name by George Axelrod, with Tom Ewell reprising his Broadway role (although on stage, Ewell had played opposite Vanessa Brown instead of the alluring MM). The film's entire story was an elaboration of the first scene in Wilder's directorial debut film The Major and the Minor (1942).
Frédéric Rochefort-Allie: Sans se le cacher, Seven Year Itch est une comédie carrément typique des années 50. Tout est simple et léger. Les scènes de dialogues intéressants sont ainsi mutillées par leur humour légers. Il n'y a donc aucune matière à réflexion, à double sens. On se demande bien si c'est le même Billy Wilder. Il est évident que comme c'est une comédie, il y a bel et bien matière à rire, mais rien qui puisse nous faire éclater. En fait, sans les deux acteurs principaux (Monroe et Ewell), l'intrigue serait ennuyante.
El mundo de Billy Wilder: "Yo quería para el papel de marido a Walter Matthau, que le habría dado al papel un fuerte trasfondo sexual, pero en aquella época no se podía ni pensar que los dos adúlteros se acostaran juntos en la película. Ni siquiera me permitieron que apareciera una horquilla en la cama de él, al día siguiente. Creo que la mojigatería de 1.955 ha perjudicado a la película"

Rotten Tomatoes: 91%

sábado, enero 15, 2005

El aviador


Martin Scorsese, 2004
Interpretación: Leonardo DiCaprio (Howard Hughes), Cate Blanchett (Katharine Hepburn), Kate Beckinsale (Ava Gardner), Alec Baldwin (Juan Trippe), John C. Reilly (Noah Dietrich), Alan Alda (Senador Owen Brewster), Ian Holm (Profesor Fitz), Danny Huston (Jack Frye), Gwen Stefani (Jean Harlow), Jude Law (Errol Flyn), Adam Scott (Johnny Meyer), Willem Dafoe (Roland Sweet).
Guión: John Logan.
***

Pobre hombre rico

El cine tiene de común con la música que son las únicas artes hechas de tiempo. La película “El aviador”, igual que un concierto, está construida con tres temas básicos que se interrumpen y se mezclan para explicar una vida; Hughes el magnate, Huges el mujeriego y Hughes el neurótico. Cada uno domina un tramo de la película, pero ninguno falta en ningún momento.

Hughes gastó cuatro millones de dólares en rodar “Ángeles del infierno” y hacerla sonora. En la empresa descabellada entendemos que está el perfeccionismo de un neurótico y el valor de un hombre emprendedor.

Hughes amaba a Katherine Hepburn, pero los negocios aeronáuticos los separaron. La familia de los Hepburn parece escapada de una película de Capra con su casa en Connecticut. Cada cual hace lo que le apetece, todos son cultos y de izquierdas. A nadie parece asombrarle tener un multimillonario a la mesa.

Durante la segunda guerra mundial consiguió dos contratos con el ministerio de defensa. El avión espía fue un fracaso y le costó serias heridas al propio Hughes. El otro proyecto fue el Hércules, y hasta el final de la película no sabremos si funciona o no.

Hughes compró la TWA y tuvo que luchar a muerte contra la Pan Am para evitar que monopolizara los vuelos internacionales. En esa guerra el senador Owen Brewster lo llevó a juicio. Para entonces Hughes era un neurótico que vivía desnudo en una planta de un hotel. Pero sale de allí dispuesto a librar la batalla. Él sabe que no se trata de un juicio sino de una pelea callejera, o él o la Pan Am.

Hacia el final de la película, sus fobias, sus miedo a los gérmenes su horror a las luces y los cristales rotos se han convertido en el centro de nuestra atención. Lo que Scorsese pretende (igual que en Una mente maravillosa) es que sintamos las cosas igual que las sentía el propio Hughes. Que sintamos la tremenda prueba que fue para él ir a juicio y enfrentarse a los rumores y las calumnias.

Hughes apareció en público por última vez en 1958. Después volvió a encerrarse en uno de sus hoteles en Las Bahamas. La escena que lo muestra coleccionando su propia orina en tarros de vidrio es verídica.

Sus hazañas no me producen mucha admiración, su locura no me conmueve. Estaba tan pirado como cientos otros que conozco, la única diferencia es que él podía pagarse sus locuras y tener a todo el mundo pendiente de ellas.

Spaulding: Si en la citada Toro Salvaje ambientaba su película en el turbio y oscuro mundo del boxeo, en su nuevo trabajo se sitúa en el más colorido universo del Hollywood de los años 30 y 40 (tan o más oscuro y turbio que el del pugilismo), centrándose concretamente en la figura de un personaje polivalente, excéntrico y peculiar como pocos: el productor cinematográfico Howard Hugues. Y Scorsese lo pone en la palestra desgranando sus neuras y analizando, ante todo, una de sus pasiones más exacerbadas, la de los aviones.
Enrique Colmena **: Pero del resto sólo queda el gran estilo scorsesiano, sin duda uno de los cineastas con más clase de los últimos treinta años. Poco bagaje, desde luego, para el que durante décadas ha sido un prodigioso cineasta que reinventaba el cine a cada película.
Alberto Bermejo ***: Concebida a imagen y semejanza del personaje que retrata, 'El aviador' es sin lugar a dudas una película grande, pero está lejos de ser una gran película. A estas alturas nadie puede poner en cuestión la habilidad, la tensión, la inclinación al exceso, la apabullante utilización de la cámara, el tiránico y tentador sexto sentido para sacar un plus de credibilidad a los actores y el sinfín de virtudes indiscutibles que han situado al cineasta Martin Scorsese entre los más importantes de las últimas décadas, pero las imágenes de su nueva criatura estando como están por encima de la media de una industria adocenada, repletas de plasticidad y eficacia, de brillo y oropel, incluso de espectáculo, en el sentido más convencional del término parecen surgidas de una mente ajena a la fiebre, la pulsión, la crispación, el talento incontestable o las contradicciones irresolubles pero fascinantes que hicieron verdaderamente grandes en su momento sus mejores películas.
Mirito Torreiro: En la secuencia culminante de esta larga, apasionante biografía que es El aviador, aquella en la que un ya enajenado Howard Hughes comparece ante la comisión parlamentaria que le interroga sobre las relaciones entre sus empresas de aviación y la administración, queda perfectamente en evidencia la tortuosa, y sin embargo ejemplarmente inteligente apuesta que hace Martin Scorsese en su película. Allí, ese ser humano (extraordinario Di Caprio: jamás estuvo mejor que aquí) al que acabamos de ver víctima de un devorador complejo obsesivo-compulsivo, se alza sobre sus propias carencias para brindar al espectador la única, solitaria ocasión de identificarse con él y sus circunstancias.
Mr cranky (-1): Hughes's mother is bathing him and washes his penis in a rather creepy way. It's a very short scene and apparently we're supposed to believe that it was this penis washing that prompted Hughes's bizarre behavior as an adult.
Hughes's mother's penis-playing ostensibly produced obsessive-compulsive disorder in Hughes.
Ebert ****: His aides, especially the long-suffering Dietrich, try to protect him, but eventually he disappears into seclusion. What a sad man. What brief glory. What an enthralling film, 166 minutes, and it races past. There's a match here between Scorsese and his subject, perhaps because the director's own life journey allows him to see Howard Hughes with insight, sympathy -- and, up to a point, with admiration. This is one of the year's best films.
Simond Braund ****: Yet in spite of the lush production values, absorbing narrative and outstanding performances, the question of what, exactly, made this extraordinary man tick remains unanswered. When he’s pulled from the flaming wreckage of his plane, the only words he manages to croak are, “I’m Howard Hughes, the aviator.” And we know precious little more of him than that.
Glen Kenny **1/2: While packing in a huge amount of info, both factual and frankly mythical, about its subject, rich kid/flyboy/movie mogul/womanizer/visionary/nutjob Howard Hughes, the movie keeps up an exhilaratingly brisk pace.

web

Rotten Tomatoes: $42m. 90%

Congreso en Sevilla


Antonio Román, 1955
Carmen Sevilla (Carmen) Fernando Fernán Gómez (Dr. Kroll) Manolo Gómez Bur (Señor raro) José Isbert (Congresista despistado) Carlos Casaravilla (Dr. Radowsky) Katie Rolfsen (Dra. Petersen)
*

Spain is different

Congreso en Sevilla es precursora en un tema que en los años sesenta será cotidiano en el cine español, el de la visión de los nórdicos, el del tópico de la España diferente, el de los valores castizos enfrentados con los pobres europeos ricos. Ya en los años cincuenta, el español empieza a preguntarse que tiene de bueno vivir en un país subdesarrollado. Para responder a los infinitos complejos de su público, Román dice que España tiene sol y alegría, y Carmen Sevilla demuestra que sus mujeres son más decentes.

Carmen Sevilla interpreta a una emigrante española en Estocolmo que no tiene para mantener su negocio ni tampoco para comprar un billete de vuelta a España. Gracias a un malentendido conoce a la Doctora Petersen que tiene una invitación para un congreso médico en Sevilla y que no piensa acudir. Ella usa el billete y se hace pasar por la doctora el tiempo justo para llegar a la ciudad, pero después se ve obligada a mantener la mentira.

La andaluza disfrazada de sueca sorprende a todos los médicos con sus remedios caseros y su gracia, y demuestra que no hay nada como la mujer del sur. El compañero sueco le ayuda a mantener la mentira para cortejarla, y la auténtica Doctora Petersen amenaza con llevarla a la carcel.

Hay influencias fáciles de adivinar, como “Bola de Fuego”, en el congreso de sabios simpáticos y algo talluditos que se dejan rejuvenecer por la cantante, y sobre todo de “La fierecilla domada” que Román estaba rodando con Carmen Sevilla y Alberto Closas. La relación entre el doctor Kroll y la falsa doctora tiene poco que ver con la historia y mucho con la de Don Beltrán y Catalina. Román añade algunas marcas de la casa, como ese esfuerzo concienzudo en que la protagonista cometa su travesura forzada por los hechos y en ningún caso por maldad; también los diálogos ingeniosos, pulidos, en esa prosa barroca que tanto gustaba entonces, también eso suena a Román.

lunes, enero 10, 2005

La importancia de llamarse Ernesto


Oliver Parker, 2002
Reparto: Rupert Everett (Algy), Colin Firth (Jack), Frances O'Connor (Gwendolen), Reese Witherspoon (Cecily), Judi Dench (Lady Bracknell), Tom Wilkinson (Dr. Chasuble), Anna Massey (Miss Prism), Edward Fox (Lane), Patrick Godfrey (Merriman), Charles Kay (Gribsby).
Guión: Oliver Parker; basado en la pieza teatral de Oscar Wilde.
***

Dandis

En el famoso clásico Julieta se pregunta que es lo que le impide unirse con Romeo. ¿Qué cosa es eso de Montesco? No es ni brazo ni pierna; el nombre no es lo que importa en el amor. Sin embargo, las protagonistas de “La importancia de llamarse Ernesto” no están dispuestas a casarse con un hombre que no se llame Ernesto. A veces es difícil disfrutar mucho con obras como esta porque Wilde no habla con nosotros, habla con Shakespeare, y le toma el pelo. Wilde desmonta a conciencia los elementos del drama tradicional y les da la vuelta