martes, mayo 20, 2008

Este viernes

domingo, mayo 18, 2008

No tan duro de pelar



El nuevo disfraz de Michael Landon

De los muchos tópicos que se pueden trillar a la hora de abordar el tema de la violencia escolar, Apatow y Brill sólo abusan de tres o cuatro. Ya que eligieron un tema candente


"Drillbit Taylor"
Steven Brill, 2008
Reparto: Owen Wilson (Drillbit Taylor), Leslie Mann (Lisa), David Dorfman (Emmit), Danny McBride (Don), Josh Peck (Bonnie), Troy Gentile (Ryan), Nate Hartley (Wade), Alex Frost (Filkins).
Guión: Kristofor Brown y Seth Rogen; basado en un argumento de Edmond Dantes, Kristofor Brown y Seth Rogen.
Producción: Judd Apatow, Susan Arnold y Donna Arkoff Roth.
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, los creadores deberían haber tenido la decencia de preocuparse de esos miles de adolescentes que sufren acoso. En vez de eso se quedan con el fracasado que interpreta Wilson para malcontarnos la historia de siempre, y se olvidan de ellos.

He leído que Judd Apatow encarna a la comedia moderna y gamberra igual que los Farelli. El director, productor y guionista debería frotarse las manos porque ha colado un buen gol a los comentaristas. Apatow no es un gamberro, es un sermoneador angelical, es Michael Landon disfrazado de malote para volver ahora a colgarnos los sermones de siempre. En “Virgen a los 40” transgredió nuestros principios diciéndonos que el amor no tiene edad; “Lío embarazoso” golpea los pilares de nuestra conciencia para vocear que lo más lindo en la vida es ser padre; “Supersalidos” desvela los trapos sucios de la sociedad norteamericana encarnada en unos policías que no dejan comprar alcohol a unos adolescentes.

Todas estas comedias escandalosas que golpean nuestras mentes destapan toda su fuerza transgresora en el primer cuarto de hora es es el tiempo que tardan en contar todos los chistes verdes. El resto de las películas producidas por Apatow consiste, sistemáticamente en un lento vagar por los tópicos sensibleros de los sesenta buscando algun otro disfraz lamentable para que el público de La casa de la pradera no note que le están dando otro episodio mezclado con bromas procaces.

Rebobine, por favor



Casero

El encargado de una tienda de alquiler de VHS borra por error todas las películas del almacén durante una ausencia del dueño. Cuando los clientes le exigen que tenga un título preparado él y sus amigos deciden rodar las películas cámara en mano


"Be kind, rewind"
Michel Gondry, 2008
Reparto: Jack Black (Jerry), Mos Def (Mike), Danny Glover (Sr. Fletcher), Mia Farrow (Srta. Falewicz), Melonie Diaz (Alma), Sigourney Weaver (Sra. Lawson).
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. Empiezan con los cazafantasmas y le dan un repaso a todos los taquillazos de los noventa. Cada una de las fricadas que ruedan con ese peculiar sistema de producción por encargo la llaman una película “suecada” (sweded). Y no hace falta decir que todo el barrio se vuelve loco por ver un título suecado.

Lo rocambolesco del desarrollo no le quita mucho a la frescura del planteamiento. Adoramos este tipo de cine hecho con ingenio y sin un solo céntimo. Queremos cine suecado como el cine de Gondry. Nos cansa el cine de gran presupuesto donde un productor elige en un catálogo de desastres entre un incendio de Nueva York o hacer estallar todo Paris. El cine se convierte, cada día más en una cortinilla de opciones como la del tipo de letra de nuestro procesador de texto. Queremos volver a ver textos hechos a mano, dibujos hechos con un lápiz, apretando, y no con el spray de photoshop. Queremos volver a la imperfección del mundo analógico, del VHS, de las maquetas, el cartón piedra y el decorado que se caía. En el teatro de Shakespeare, un actor ponía dos dedos abiertos para señalar que había una pared. Hoy el espectador no está dispuesto a imaginar nada. Paga por ver el incendio, la bala entrando en el cráneo y saliendo de él, el monstruo moviendo sus facciones como si fuera de verdad. Gondry quiere devolvernos la invención, la magia que ponemos con nuestras mentes, quiere volver a contar las historias sin dedicarse a la rentable reproducción y al maquillaje.

lunes, mayo 12, 2008

Algo pasa en Las Vegas



Una receta para un matrimonio feliz

Ashton Kutcher y Cameron Díaz son los afortunados ganadores del “Bote” de un casino de las Vegas, y un juez tiene que decidir quien de los dos se lo queda. Los dos acaban de casarse unas horas después de conocerse bajo los efectos de una borrachera antológica. Quizá el guionista debería haber escatimado un poco más sus casualidades; ya era bastante insólito lo de la boda


“What happens in Vegas”
Tom Vaughan, 2008
Reparto: Cameron Diaz (Joy McNally), Ashton Kutcher (Jack Fuller), Rob Corddry (Steve Hader), Treat Williams (Jack Fuller padre), Dennis Miller (juez Whopper), Lake Bell (Tipper), Queen Latifah (Dra. Twitchell), Dennis Farina (Banger).
Guión: Dana Fox.
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. El juez los obliga a convivir seis meses juntos si quieren cobrar el premio. Y el reto del guionista consistió en comprobar si un chico y una chica radicalmente opuestos pueden llegar a quererse. O no.

La horquilla entre el primer y el tercer acto funciona como un reloj. El chico recibe la dosis de confianza que necesita y la chica aprende a dejar de vivir para agradar a los demás y, por primera vez en la comedia americana, (Esto es ironía) a ser ella misma. Mientras una psicóloga interpretada por Queen Latifah fiscaliza si los dos quieren salvar el matrimonio, uno y otro usan todos los ardides a su alcance para quedarse con el dinero sin compartirlo.

La idea de hacerlos odiarse es estupenda, porque si se acaban queriendo (que no digo que vaya a ocurrir) nos emociona más. En la ficción no nos emociona el amor (el amor es una pareja viendo la televisión juntos durante cuarenta años), emociona el movimiento, el cambio de un corazón entre el odio y el cariño que ocurre delante de nuestros ojos. Pero es un fallo no darles muchos motivos para apuñalarse con la saña que lo hacen.

El guión de “Algo pasa en Las Vegas” abusa de las casualidades para obligar a dos personas incompatibles a compartir techo durante seis meses. La excusa hace funcionar los gags de la comedia, y se dejan ver. Algunos tienen gracia. Pero funcionan mucho mejor como vehículo para una moraleja astuta. La chica, nos dice, ha fracasado en el amor hasta ahora porque se esfuerza demasiado. A veces, lo que mejor le sienta a la pareja es que uno deje de esforzarse y sea uno mismo.

sábado, mayo 10, 2008

Speed Racer



Hallazgos expresivos

Creo que si Eisenstein o Kuleshov levantaran la cabeza se quedarían alucinados con Speed Racer mucho más que con ninguna otra película reciente. Todos los hallazgos de Speed Racer son visuales, y sobre todo, son de montaje. La intención de los Wachowski era abarrotar la pantalla de recursos expresivos


Andy Wachowski y Larry Wachowski, 2008
Reparto: Emile Hirsch (Speed Racer), Christina Ricci (Trixie), Matthew Fox (Racer X), Susan Sarandon (mamá Racer), John Goodman (Pops Racer), Kick Gurry (Sparky), Paulie Litt (Spritle), Roger Allam (Royalton), Hiroyuki Sanada (Sr. Mushi), Richard Roundtree (Ben Burns), Rain (Taejo), Christian Oliver (Snake Oiler), Benno Fürmann (inspector Detector).
Guión: Andy Wachowski y Larry Wachowski; basado en la serie de dibujos animados creada por Tatsuo Yoshida.
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. Para mostrar los sentimientos y recuerdos de los personajes, utilizan el trozo de pantalla que queda libre. La pantalla de los Wachowski se convierte en algo distinto a lo acostumbrado, se convierte en un lienzo protéico, una página de tebeo, una pantalla de ordenador cuajada de iconos. Para los creadores de Speed Racer, la pantalla abandona su función tradicional, la de representar el espacio físico de los personajes y da un salto hacia otro plano, el de representar dimensiones intelectuales y emocionales.

Speed Racer es una de las películas más imaginadas que he visto en mi vida; con todo lo bueno y lo malo que eso conlleva. Difícil encontrar algo tan poco natural como esas cortinillas y esos circuitos de vértigo. Difícil encontrar semejante libertad de un cineasta con su cámara.

Me parece injusta la acusación de que carece de argumento. Lo hay, y es bueno, pero no hay en él ninguna apuesta. Es una historia de David contra Goliat que hemos oído muchas veces. Los buenos son la familia que come tortitas en la cocina, los malos picotean en un buffet millonario; los buenos creen en sus sentimientos y en el esfuerzo individual, los malos cotizan en bolsa.

jueves, mayo 01, 2008

Iron man



Discursos

Tengo un amigo cuyo gusto cinematográfico me escama desde hace tiempo. Me recomienda (casi diría “me obliga a ver”) películas cuya moraleja, curiosamente, siempre coincide con las suyas. No es que yo desdeñe los discursos de las películas. Tampoco desdeño los esfuerzos de los maquilladores. Pero procuro no dejar que esos discursos sean lo único que quede de una película. El discurso de todos los superhéroes es un discurso conservador, son justicieros de derechas, o bien, justicieros republicanos. Ellos “saben” que el país está bien y que los políticos toman las decisiones correctas


John Favreau, 2008
Reparto: Robert Downey Jr. (Tony Stark/Iron Man), Terrence Howard (James Rhodes), Jeff Bridges (Obadiah Stane), Shaun Toub (Yinsen), Gwyneth Paltrow (Virginia "Pepper" Potts), Faran Tahir (Raza), Jon Favreau (Hogan).
Guión: Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum y Matt Holloway; basado en los personajes creados por Stan Lee, Larry Lieber, Don Heck y Jack Kirby.
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. Ellos no quieren cambiar el mundo, quieren acabar con las astillas molestas: delincuentes, países insurgentes, milicias armadas que quieren estropear la paz en la que viviríamos si todos fueramos tan chicos buenos, abnegados, repeinados y lindos como son ellos. Si los superhéroes pudieran hacerlo, ellos acabarían con Neo.

Stark sufre un cautiverio en una cueva, probablemente talibán. Durante su calvario no piensa en qué puede haber generado esa guerrilla, ese odio a los Estados Unidos que hay en Oriente Medio. Su preocupación es cómo vencer a los enemigos. La solución del conflicto es un arma, una escafandra.

El mal se esconde en una cueva afgana, el bien consiste en un play-boy americano que fabrica armas. Semejante desmelene narcisista hubiera sido digerible por un espectador de los años treinta, como el de Tarzán, pero en el siglo XXI, necesitamos cierta dosis de cordura antirracista. El mal también está dentro de la sociedad americana. Está en casa, y no vale colgárselo a una tribu extranjera porque no nos guste su indumentaria.

La estructura de la narración tiene un cambio curioso. Stark consigue su traje a la mitad de la cinta, cuando lo canónico es que lo haga en el primer acto (20 minutos iniciales). Consume una hora en narrar sus penalidades y otra en luchar contra el enemigo. Y es una buena distribución. Quizá, igual que el discurso, está calculada para adultos convencibles más que para niños soñadores.

lunes, marzo 31, 2008

Despierto



Sueños

Clay Beresford es un hombre rico y bueno que quiere ser como su padre querido, muerto hace ya tiempo. Tiene una novia guapa y amorosa. Pretende hacer un negocio con unos japoneses porque de esa manera conseguirá miles de trabajos para las honradas familias norteamericanas


"awake"
Joby Harold,2007
Reparto: Hayden Christensen (Clay Beresford), Jessica Alba (Sam Lockwood), Lena Olin (Lilith Beresford), Terrence Howard (Dr. Jack Harper), Christopher McDonald (Larry Lupin), Fisher Stevens (Dr. Puttnam), Sam Robards (Clayton Beresford), Arliss Howard (Dr. Jonathan Neyer), Georgina Chapman (Penny Carver).
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. ¿Por qué nos resulta vomitivo el principio de este cuento de hadas desmelenado? Pues, sencillamente, porque los espectadores no soportamos los cuentos de hadas. El agente Smith se lo dijo a Morfeo oído cuando cuando lo drogaba para conseguir los códigos de Sión: «La primera Matrix fue diseñada para ser un mundo perfecto, donde nadie sufriera, donde todos consiguieran ser felices. Fue un desastre. Nadie aceptó ese programa. Se perdieron cosechas enteras de humanos.»

Las madres abnegadas, amores fieles y padres ideales son ficciones que nos hacen despertar de esa Matrix que es la sala de cine. El principio de “Despierto” hubiera ganado mucho si todo no hubiera sido tan perfecto. Si el millonario se hubiera encontrado algún piquete de huelga en la puerta del despacho, o si la novia tuviera caries. En fin esas cosas que nos pasan a todos todo los días y nos hacen recordar que no estamos en un mundo ideal fabricado por máquinas para extraer nuestra energía mientras soñamos.

El resto de “Despierto” funciona bien. Está lleno de giros inesperados. La han construido de atrás alante, como hay que hacer las cosas. De modo que cada detalle intrascendente de la primera mitad es una pista que tiene un sentido cardinal cuando uno hace la segunda lectura. Por lo que leo, parece que no le gusta a nadie. Los espectadores ya nos sabemos todos los giros posibles y no hay quien nos sorprenda. O quizá nos estamos cansando de ir a ver giros y queremos que nos den cine. En cualquier caso, “Despierto” no está tan mal. Vayan a verla y vuelvan quejándose si no están de acuerdo, asumo responsabilidades.

sábado, marzo 22, 2008

Las crónicas de Spiderwick

Vehículos narrativos

Tolkien y C.S. Lewis sostuvieron hace tiempo una discusión que viene al caso. Tolkien defendía la fantasía como un mundo aparte, como una creación pura. “El señor de los anillos” surgió como un mundo ajeno al nuestro con unas reglas propias


Mark Waters, 2008
Reparto: Freddie Highmore (Simon/Jared), Mary-Louise Parker (Helen), Nick Nolte (Mulgarath), Joan Plowright (tía Lucinda), David Strathairn (Arthur Spiderwick), Seth Rogen (Hogsqueal/Cerdonio), Martin Short (Thimbletack/Dedalete), Sarah Bolger (Mallory).
Guión: John Sayles, Karey Kirkpatrick y David Berenbaum; basado en la serie de novelas de Tony DiTerlizzi y Holly Black.
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, que se sostiene por su imaginación. Lewis, en cambio, defendía una segunda lectura. La fantasía sirve para entender nuestro propio mundo, nada es gratuito. En las “Crónicas de Narnia” el león, la bruja y todos los elementos simbolizan algo.

Muchos lectores habrán tomado partido hace tiempo por una literatura o por otra. Lo interesante es que una escritora menos erudita que los dos profesores como J.K. Rowling fuera capaz de hacer las dos cosas a la vez y sin chirriar. En Harry Potter, hay un doble placer de inventar mundos extraños y dejar al lector una segunda lectura de problemas familiares y niños diferentes. Esta tercera vía de la ficción, que sin duda es más difícil que las dos primeras, es la que ensaya con éxito estas “Crónicas de Spiderwick”.

El protagonista es uno de los dos gemelos de una familia que acaba de pasar por un divorcio. El padre ausente es el elemento realista de las vidas de los personajes, pero también es parte del mundo fantástico. El ogro y su batalla final forma parte de ese placer narrativo de los creadores que viven de lleno sus propios mundos. El universo de trasgos es invisible. Los que consiguen verlo no saben como convencer a los demás algo tan increíble. El espectador espera con ansiedad a que cada personaje se de cuenta. Aunque no tenga nada de innovador ese ansia funciona como un vehículo narrativo perfecto.

jueves, febrero 14, 2008

El desprecio



La gente venía a Hollywood a hacer dinero fácil, ya sabe, actores de teatro, novelistas de Nueva York, Scott Fitzgerald, a quien conocí en la Paramount, por cierto, Faulkner. Todos trataban de echar la zarpa al pastel. Pero no había interés genuino por el cine. Más bien cierto desprecio. Lo cual me vino bien, porque todo el mundo ha despreciado las películas como algo de tercera clase. Hasta que, gracias a Dios, se inventó la televisión. Ahora nosotros somos los que tenemos algo que despreciar.



Billy Wilder, en la entrevista que concedió a Michel Ciment.

jueves, febrero 07, 2008

Juno



Enrollados y estirados

Juno es la adolescente más enrollada del mundo. Digna portadora del testigo de Thora Birch en American Beauty o Ghost World


Jason Reitman, 2007
Reparto: Ellen Page (Juno), Michael Cera (Bleeker), Jennifer Garner (Vanessa Loring), Jason Bateman (Mark Loring), Allison Janney (Bren), J.K. Simmons (Mac), Olivia Thirlby (Leah), Eileen Pedde (Gerta Rauss), Rainn Wilson (Rollo), Daniel Clark (Steve Rendazo), Aman Johal (Vijay).
Guión: Diablo Cody.
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, pero sin la carga de resentimiento de ésta; iconoclasta; alumna aventajada en la escuela del “sé tu mismo”, Juno ondea la pancarta del adolescente inconformista del siglo XXI. Sólo le faltan unos padres carcas y una sociedad contra los que revelarse, pero el adolescente progre de nuestro siglo es hijo del adolescente progre del siglo pasado. Cuando descubre que está embarazada la rebeldía de Juno consiste en tener a su hijo y darlo en adopción sin creerse que eso la hace mejor que las que sí pasan por el quirófano.

Juno busca unos padres adoptivos y encuentra a una pareja de pijos. Él es enrollado y ella es una estirada. Juno, igual que todas las heroinas interesantes, no se deja llevar por las primeras impresiones. A sus 16 añitos, Juno, la adolescente más enrollada del mundo, busca a la mejor mama del mundo, y la encuentra cuando deja atrás sus prejuicios. Ese leve desengaño constituye la anécdota de la película, que está hecha de pequeños detalles, y de grandes regalos.

Sergi Sánchez (Fotogramas)***: Embarazada después del polvo más rápido con el que una chica de 16 años puede perder la virginidad, Juno es la diosa de las one-liners, réplicas ingeniosas que parecen escritas para saturar de chispa intelectual los dominios lingüísticos de una telecomedia para listillos. Tardamos un poco en acostumbrarnos a un personaje que habla como si fuera la protagonista de una screwball comedy con complejo de lolita indie-pop