Candidatos y premiados en los Goyas 2005




Mejor película
La mala educación, de Pedro Almodóvar (El Deseo)
-> Mar adentro, de Alejandro Amenábar (Sogecine, Himenóptero)
Roma, de Adolfo Aristarain (Tesela PC, Aristarain PC)
Tiovivo c. 1950, de José Luis Garci (NickelOdeon Dos, Enrique Cerezo, PC29)

Mejor dirección
Adolfo Aristarain, por Roma
-> Alejandro Amenábar, por Mar adentro
Carlos Saura, por El séptimo día
Pedro Almodóvar, por La mala educación

Mejor dirección novel
-> Pablo Malo, por Frío sol de invierno
Ramón de España, por Haz conmigo lo que quieras
Santiago Amodeo, por Astronautas
Vicente Peñarrocha, por Fuera del cuerpo

Mejor dirección de producción
-> Emiliano Otegui, por Mar adentro
Esther García, por La mala educación
Juanma Pagazaurtundua, por Crimen ferpecto
Miguel Torrente & Cristina Zumárraga, por El Lobo

Mejor dirección artística
Antxon Gómez, por La mala educación
Benjamín Fernández, por Mar adentro
-> Gil Parrondo, por Tiovivo c. 1950
Rafael Palmero, por El séptimo día

Mejor guión original
-> Alejandro Amenábar & Mateo Gil, por Mar adentro
Adolfo Aristarain & Mario Camus & Kathy Saavedra, por Roma
José Ángel Esteban & Carlos López & Manolo Matjí, por Horas de luz
Joaquín Oristrell & Dominic Harari & Teresa de Pelegrí, por Inconscientes

Mejor guión adaptado
Jaime Chávarri & Eduardo Mendoza, por El año del diluvio
-> José Rivera, por Diarios de motocicleta
Margaret Mazzantini & Sergio Castellitto, por No te muevas
Salvador García Ruiz, por Las voces de la noche

Mejor interpretación masculina
Eduard Fernández, por Cosas que hacen que la vida valga la pena
Eduardo Noriega, por El Lobo
Guillermo Toledo, por Crimen ferpecto
-> Javier Bardem, por Mar adentro

Mejor interpretación masculina de reparto
-> Celso Bugallo, por Mar adentro
Juan Diego, por El séptimo día
Luis Varela, por Crimen ferpecto
Unax Ugalde, por Héctor

Mejor actor revelación
Jorge Roelas, por Tiovivo c. 1950
José Luis García Pérez, por Cachorro
Nilo Mur, por Héctor
-> Tamar Novas, por Mar adentro

Mejor interpretación femenina protagonista
Ana Belén, por Cosas que hacen que la vida valga la pena
-> Lola Dueñas, por Mar adentro
Penélope Cruz, por No te muevas
Pilar Bardem, por María querida

Mejor interpretación femenina de reparto
-> Mabel Rivera, por Mar adentro
Mercedes Sampietro, por Inconscientes
Silvia Abascal, por El Lobo
Victoria Abril, por El séptimo día

Mejor actriz revelación
-> Belén Rueda, por Mar adentro
Mónica Cervera, por Crimen ferpecto
Nuria Gago, por Héctor
Teresa Hurtado, por Astronautas

Mejor diseño de vestuario
-> Ivonne Blake, por El puente de San Luis Rey
Lourdes de Orduña, por Tiovivo c. 1950
Sabine Daigeler, por Inconscientes
Sonia Grande, por La puta y la ballena

Mejor fotografía
-> Javier Aguirresarobe, por Mar adentro
Javier Salmones, por Romasanta
José Luis Alcaine, por Roma
Raúl Pérez Cubero, por Tiovivo c. 1950

Mejor sonido
Antonio Mármol & Patrick Guislain & Nacho Royo, por Isi/Disi (Amor a lo bestia)
Pierre Lorrain & Jaime Fernández & Polo Aledo, por Incautos
-> Ricardo Steinberg & Alfonso Raposo & Juan Ferro & María Steinberg, por Mar adentro
Sergio Burmann & Jaime Fernández & Charlie Schmukler, por Crimen ferpecto

Mejor música original
-> Alejandro Amenábar, por Mar adentro
Ángel Illarramendi, por Héctor
Roque Baños, por El maquinista
Sergio Moure, por Inconscientes

Mejor canción original
Atunes en el paraíso, de Javier Ruibal, por Atún y chocolate
Corre, de Bebe, por Incautos
La rubia de la cuarta fila, de Joaquín Sabina, por Isi/Disi (Amor a lo bestia)
-> Zambie mameto, de Carlinhos Brown & Mateus, por El milagro de Candeal

Mejor maquillaje y/o peluquería
-> Jo Allen & Ana López Puigcerber & Mara Collazo & Manolo García, por Mar adentro
Karmele Soler & Paco Rodríguez, por Inconscientes
Paca Almenara & Alicia López, por Tiovivo c. 1950
Susana Sánchez & Patricia Rodríguez, por Seres queridos

Mejores efectos especiales
-> Reyes Abades & Jesús Pascual & Ramón Lorenzo, por El Lobo
Juan Ramón Molina & Félix Bergés, por Crimen ferpecto
Juan Ramón Molina & Aurelio Sánchez-Herrera & Eduardo Acosta, por Torapia
Juan Ramón Molina & David Martí & Montse Ribé & José María Aragonés, por Romasanta

Mejor montaje
Antonio Pérez Reina, por Frío sol de invierno
-> Guillermo S. Maldonado, por El Lobo
Iván Aledo, por Incautos
José María Biurrun, por Horas de luz

Mejor película de animación
Los balunis en la aventura del fin del mundo, de Juanjo Elordi (Baleuko)
-> P3K Pinocho 3000, de Daniel Robichaud (Filmax Animation / Cinegroupe Animakids)
Supertramps, de José Mari Goenaga & Iñigo Berasategui (Irusoin & Dibulitoon Studio)

Mejor película documental
De niños, de Joaquín Jordá (Massa D'Ord Productions)
-> El milagro de Candeal, de Fernando Trueba (Fernando Trueba P.C., BMG, Iberautor)
Hay motivo, de Varios autores (Hay motivo PC)
Salvador Allende, de Patricio Guzmán (Mediapro)

Mejor película europea
Conociendo a Julia, de Istvan Szabo (Reino Unido, Hungría)
-> Contra la pared, de Fatih Akin (Alemania)
El señor Ibrahim y las flores del Corán, de François Dupeyron (Francia)
La joven de la perla, de Peter Webber (Reino Unido)

Mejor película extranjera de habla hispana
El rey, de Antonio Dorado (Colombia)
Luna de Avellaneda, de Juan José Campanella (Argentina)
Machuca, de Andrés Wood (Chile)
-> Whisky, de Juan Pablo Rebella & Pablo Stoll (Uruguay)

Mejor cortometraje de ficción
Amigo no gima, de Iñaki Peñafiel
Cara sucia, de Santiago Zannou Badillo
-> Diez minutos, de Alberto Ruiz Rojo
La ruta natural, de Álex Pastor
Viernes, de Xavi Puebla

Mejor cortometraje de animación
-> El enigma del Chico Croqueta, de Pablo Llorens
Minotauromaquia (Pablo en el laberinto), de Juan Pablo Etcheverry
The trumouse show, de Julio Robledo
Vuela por mí, de Carlos Navarro

Mejor cortometraje documental
Aerosol, de Miguel Ángel Rolland
El mundo es tuyo, de José María Borrell
El último minutero, de Elio Quiroga
-> Extras, de Ana Serret
Ivan Z, de Andrés Duque

Premio de honor
José Luis López Vázquez

Ray

Taylor Hackford, 2004
Reparto: Jamie Foxx (Ray Charles), Kerry Washington (Della Bea Charles), Clifton Powell (Jeff Brown), Harry Lennix (Joe Adams), Terrence Dashon Howard (Gossie McKee), Larenz Tate (Quincy Jones), Richard Schiff (Jerry Wexler), Aunjanue Ellis (Mary Ann Fisher), Regina King (Margie Hendricks), Bokeem Woodbine (David), Sharon Warren (Aretha Ertegun).
Guión: James L. White; basado en un argumento de Taylor Hackford y James L. White.
WEB
* *
No ser un lisiado

La mayoría de las virtudes de este biopic están en lo que no hace: no ensalza al protagonista, no tapa su lado oscuro, no busca la lágrima fácil, no cuenta una historia ejemplar, no trata de convencernos de nada, no se queda en un solo aspecto de su vida que haga olvidar los demás. Otra cosa que tampoco hace es entusiarmar mucho. Bueno, hablo de mi, claro, no voy a explicar otra vez eso de que esta página es personal, subjetiva y tal.

Hackford narra la biografía de Ray Charles con la intención de que nadie pueda resumirla a unas cuantas líneas. Ray era ciego, de familia pobre, emigró de Florida a Seatle, empezó imitando a Nat King Cole, y se hizo famoso cuando encontró su estilo en la fusión del Gospel y el Rhythm & Blues y más tarde en la música country. Tuvo que enfrentarse la culpa y a su adicción a la heroína. Muchos quisieron timarle por ser ciego, o así lo pensó él, su madre le enseñó que no debía dejar que lo trataran como a un lisiado, fue vetado en el estado de Georgia por oponerse a la segregación. Droga, éxito, minusvalía, racismo, ninguno de estos temas arrastra la película. Casi todo lo que se nos cuenta, se nos cuenta en un segundo plano, Ray se enfrenta a cada uno de sus problemas, pero como una música de fondo, mientras le vemos hacer otra cosa, por ejemplo tocar el piano, o viajar, fijarse en una chica. Hackford ha conseguido que nada se convierta en el centro de la película, que nada sobresalga. El experimento no es desdeñable, pero lo sería aún menos si además de la sordina hubiera usado la tijera y se hubiera quedado en la hora y media de rigor.

Javier Ocaña: provoca el planteamiento de una cuestión tan antigua como la traslación a la pantalla de las vidas de personajes míticos: ¿no hubiese sido mejor, en lugar de acumular tantas experiencias, centrarse en un arco de tiempo más corto de la vida del músico y cantante afroamericano? [...]Aun así, y a pesar de la notable mejora, el filme concluye y no se sabe muy bien si Charles era un mujeriego impenitente víctima de su época, un hombre cargado de remordimientos o un canalla que se aprovechaba de su ceguera. Un dato de los títulos de crédito quizá arroje algo de luz sobre las razones para no hurgar en ciertos temas: uno de los coproductores de la película es Ray Charles Robinson Jr., hijo del cantante.
Méndez-Leite @@@: Los ambientes en que se desarrollan las situaciones dramáticas, así como aquellos que enmarcaron la carrera profesional de Ray, respiran tal grado de autenticidad que permiten al director superar con creces esos convencionalismos tan molestos en las biografías cinematográficas, esas relaciones causa-efecto entre una secuencia y la siguiente, y que en esta película no desaparecen, pero sí quedan habilidosamente maquilladas por la veracidad de la dirección artística.
Alberto Bermejo **: Su repaso, en idas y venidas en el tiempo, de la vida del pianista ciego -de sus inicios profesionales a su niñez y del éxito rotundo a los años tortuosos en los que convivió con todo tipo de drogas y en especial con la heroína, todo ello subrayado por la sombra de un trauma infantil- se mueve en una corrección incontestable, incluso a ratos brillante, pero en conjunto no logra implicar realmente al espectador. Musicalmente resulta apabullante, como lo era la música de este poderoso profanador del gospel.
Ebert ****: The movie would be worth seeing simply for the sound of the music and the sight of Jamie Foxx performing it. That it looks deeper and gives us a sense of the man himself is what makes it special. Yes, there are moments when an incident in Ray's life instantly inspires a song.

Rotten Tomatoes: 73% $82

Largo domingo de noviazgo

"Un long dimanche de fiançailles"
Jean-Pierre Jeunet, 2005
Reparto: Audrey Tautou (Mathilde), Gaspard Ulliel (Manech), Jean-Pierre Becker (Teniente Esperanza), Dominique Bettenfeld (Ange Bassignano), Clovis Cornillac (Benoît Notre Dame), Marion Cotillard (Tina Lombardi), Jean-Pierre Darroussin (Benjamín Gordes), Julie Depardieu (Véronique Passavant), Jean-Claude Dreyfus (Comandante Lavrouye), André Dussollier (Rouvières).
Guión: Jean-Pierre Jeunet y Guillaume Laurant; basado en la novela de Sébastien Japrisot.
* * * *
Jeunet desatado

Jean-Pierre Jeunet, el mismo de Amélie y Delicatessen, es uno de esos autores con sello indeleble. El suyo es el estilo de anuncio del Ministerio de Hacienda, un estilo entre naif, poético y disparatado. Y dado que no está dispuesto a abandonarlo para ceñirse al tema de sus películas, creo que irá acertando en la medida que encuentre cosas que narrar con esa voz.

"Un domingo de noviazgo" comienza explicándonos la historia de cinco condenados a muerte por el Estado Mayor frances en enero de 1917 por autolesionarse. La guerra de trincheras consume Europa. Los cinco han decidido escapar del infierno destrozándose una mano. Jeunet nos cuenta con su gracia visual la historia de cada uno de ellos. Uno piensa que que a Jeunet se le ha caído un tornillo.
¿De verdad pretende que nos ríamos de esos infelices? Este es un ejemplo de estilo indeleble en asintonía con el relato.

La película trata de la novia del más joven de los cinco que dedica toda su energía y la herencia de sus padres (perdón “difuntos padres”), a averiguar que pasó a su novio, Manech. Es en este relato donde el “estilo Jeunet” tiene más sentido, porque la película no va tanto de una investigación como de la esperanza inagotable de una muchacha que quiere ver a la persona que quiere. Trata de un sueño, y ahí es donde Jeunet se ve sobrado.

La investigación puede interesar a algún aficionado a los líos detectivescos. La protagonista viaja por una francia de 1920 reconstruida con primor, gracias a los dólares americanos de la producción, que por otro lado le han hecho perder las subvenciones galas. A la misma vez, la novia de otro condenado, Tina Lombardi, lleva otra investigación con la intención de vengarse. Los interesados en este lado de la historia necesitarán papel y lápiz o, en su defecto, un segundo visionado.

La Primera Guerra Mundial que aparece en esta película tiene más que ver con la que pinta Kubrick en “Senderos de Gloria” que con la de cualquier manual de historia: los malos no son los alemanes, sino los altos oficiales franceses que disfrutan la vida como sibaritas mientras mandan avanzar los regimientos como carne de cañón.

El cartel de la película muestra a Manech apretando el pecho de Mathilde. Cuando se hiere la mano a propósito, le late llena de calor, como si tuviera aún cogido su pecho. Es uno de los poemas de Jeunet. Ella espera verlo de nuevo, a cada rato se pone a si misma una condición supersticiosa, por ejemplo, si pela la manzana sin que se rompa la piel, es que él está vivo.

Jordi Batlle ****: Lo primero que reconocemos es Senderos de gloria, de Kubrick: la primera contienda mundial y sus trincheras, recorridas por una cámara fluida; las condenas a muerte como castigo ejemplar, etc. Luego están el Borzage de Adiós a las armas y el Hathaway de Sueño de amor eterno: la pulsión romántica, el amor obstinado que triunfa sobre la muerte. Y, finalmente, está Amelie.
Francisco Marinero ****: este inclasificable y superpoblado cuento donde se confunden tragedia y comedia, intriga y espectáculo, magia y romanticismo, y donde Jeunet puede desplegar una estética tan fantasiosa como la de 'La ciudad de los niños perdidos' pero con materiales de anticuario.
La acción es espectacular y la historia de amor mantiene el equilibrio entre lo sublime y lo patético, como lo mantiene entre el simbolismo de algunos planos y la magnificencia de los efectos especiales y de los escenarios urbanos y rurales.
Mirito Torreiro: En este sentido, Largo domingo de noviazgo responde de pe a pa a las características del cine de Jeunet: un universo surreal poblado de seres mitad angélicos, mitad bizarros, a los que les ocurren las cosas más inverosímiles sin que, no obstante, pierdan la compostura.
Pero también se aprecian algunas de sus características más irritantes como el despliegue casi irracional de medios, algo así como matar moscas a cañonazos: inmensas masas de soldados yendo hacia la carnicería, no para denunciar la guerra, sino para mostrar lo caprichoso que suele ser el destino para estirar una narración de desencuentros amorosos hacia un final estirado. Excesiva sin necesidad, ampulosa hasta el vértigo, la película gustará al público joven al que interesa ese tipo de historias inverosímiles bigger than life; pero, con un poco más de contención y un ojo más crítico, probablemente le hubiera salido a Jeunet una criatura mucho más atractiva.
Sebastian Benedict: Faut-il faire la fine bouche devant ce qui s'annonce d'ores et déjà comme le plus gros succès frenchy de l'année sous les couleurs de la " Warner Bros. " ? Oui. Pas de quoi se mettre en colère, c'est gentil tout plein, mais quand même, se dire que décidément, le lifting " France d'avant " a encore de beaux jours devant lui.
Yaron Dahan: we are led through both worlds: the sepia-toned fields of pre- and post- war, and the icy-toned coldness of the immense and nightmarish battlefields and body-littered trenches of The Great War.
"Un long dimanche de fiançailles" vu par les Américains

Rotten Tomatoes: 78% $4m.

El grito

Takashi Shimizu, 2004
Reparto: Sarah Michelle Gellar (Karen), Jason Behr (Doug), Clea DuVall (Jennifer), Kadee Strickland (Susan), Bill Pullman (Peter), William Mapother (Matthew), Grace Zabriskie (Emma), Rosa Blasi (María), Ted Raimi (Alex), Ryo Ishibashi (Detective Nakagawa).
Guión: Stephen Susco; basado en la película "Ju-on: The grudge" de Takashi Shimizu.
* *
La alucinación

La última moda en el cine de fantasmas es el intimismo. El fantasma nos asusta y nos persigue, pero al final, el pobre no era más que un desgraciado que necesitaba desahogarse un rato. Todos los fantasmas tenían su corazoncito, así que yo pensé que la moda iba a degenerar en amarillismo. Una especie de “El fantasma de Canterville se enamora de la bruja de Blair”, “Fotos íntimas de Freddy Krugger” o algo por el estilo. “El grito” es por completo ajeno a esta moda. Vuelve a la tradición de darnos sustos sin molestarse mucho en explicarnos la tragedia que dio origen al fantasma.

En general, todas las películas de fantasmas aceptan un pacto con el espectador. Un personaje ve al fantasma, otro no lo ve, pero la cámara lo muestra, tal como aparece para el primero. El pacto consiste en que nosotros vemos lo que sólo es una impresión, o bien una alucinación. La osadía de Shimizu consiste en hacer lo contrario. La víctima oye ruídos y huye, pero no ve nada. En cambio, la cámara de seguridad graba el fantasma. La chica no ve esa imagen, la vemos nosotros. Llega a su casa y sube en ascensor, en cada piso vemos por los cristales el mismo niño que se acerca, pero la chica no está mirando a los cristales. El público es el único testigo. Un policía investiga la cámara de seguridad y ve el fantasma. La policía no ofrece un reducto de seguridad, un mundo fiable y lógico.

Todos los que han visto sus otras dos películas le reprochan a Shimizu su descaro fotocopiándose a sí mismo (Mirito, Spaulding, Palacios). A mi, en cambio, casi que me viene bien que me lo repita; no tenía intención de ver las anteriores.
Spaulding: Érase una vez un japonés, con nombre de mascota casera, Shimizu, que un buen día hizo una película de éxito y culto en su tierra. Era una de fantasmas, de esos espectros que no tienen puta manera de conciliar el sueño y que, para calmar su insomnio, tocan los huevos a todos aquellos que frecuentan los lugares que habitaron en vida. A la película la bautizó como The Grudge (La Maldición) y como la aceptaron muy bien y le dio dinerito para poderse comprar manjares suculentos y ropa modernilla, se dijo para sí mismo, como para sus adentros, "voy a hacer una película calcada pero en formato televisivo, filmada en vídeo"...
Enrique Colmena **: buena dosis de inventiva cinematográfica: ese niño espectral que aparece, sucesivamente, a través de las ventanas del ascensor de todos y cada uno de los pisos del edificio de una de las víctimas; esa mujer fantasmal cuya aparición viene precedida inexorablemente por una amenazante melena de pelos reptantes que pone los ídem de punta... Aunque para mi gusto, la mejor es la que combina acertadamente el terror tenebroso con el tecnológico, a través de la cinta de vídeo en la que se materializa la imagen del fantasma.
Mirito Toreiro: Porque de ser estrictos, la cosa debería llamarse La maldición 3, que es exactamente lo que es: la tercera película en menos de dos años realizada por el mismo director, Takashi Shimizu, sobre los mismos temas. Y, claro, tres en poco tiempo es demasiado. Estamos en el reino de la copia, del descaro, de la hiperexplotación de una fórmula de éxito. Y nada más.
Jesus Palacios **: el respeto por el original ha llegado al extremo de que su productor, Sam Raimi, pasara la dirección al propio Shimizu, autor del film japonés, quien ha filmado así, por tercera vez, la misma historia (o cuarta, si consideramos su secuela). [...]¿Hemos vuelto a los tiempos de las dobles versiones, como aquel entrañable Drácula hispano que acompañaba al de Tod Browning?

Rotten Tomatoes: 37% $111m.

And the nominees are...

Mejor Película
El Aviador
Finding Neverland
Million Dollar Baby
Ray
Entre Copas

Mejor Director
Clint Eastwood. -- Million Dollar Baby
Taylor Hackford. -- Ray
Alexander Payne. -- Entre Copas
Mike Leigh. -- Vera Drake
Martin Scorsese. -- El Aviador

Mejor Actor
Don Cheadle. -- Hotel Rwanda
Johnny Depp. -- Finding Neverland
Leonardo Dicaprio. -- El Aviador
Clint Eastwood. -- Million Dollar Baby
Jamie Foxx. -- Ray

Mejor Actriz
Annette Bening. -- Being Julia
Catalina Sandino Moreno. -- María llena eres de Gracia
Imelda Staunton. -- Vera Drake
Hilary Swank. -- Million Dollar Baby
Kate Winslet. -- Olvídate de mi

Mejor Actor de Reparto
Alan Alda. -- El Aviador
Thomas Haden Church. -- Entre Copas
Jamie Foxx. -- Collateral
Morgan Freeman. -- Million Dollar Baby
Clive Owen. -- Closer

Mejor Actriz de Reparto
Cate Blanchett. -- El Aviador
Laura Linney. -- Kinsey
Virginia Madsen. -- Entre Copas
Sophie Okonedo. -- Hotel Rwanda
Natalie Portman. -- Closer

Mejor Guión Original
El Aviador
Olvídate de mi
Hotel Rwanda
Los Increíbles
Vera Drake

Mejor Guión Adaptado
Antes del Atardecer
Finding Neverland
Million Dollar Baby
Diarios de Motocicleta
Entre Copas

Mejor Fotografía
El Aviador
House Of Flying Daggers
La Pasión de Cristo
El Fantasma de la Opera
Largo domingo de noviazgo

Mejor Música Original
Finding Neverland
Harry Potter y el Prisionero de Azkaban
Una serie de catastróficas desdichas
La Pasión de Cristo
The Village

Mejor Canción Original
"Accidentally In Love". -- Shrek 2
"Al Otro Lado Del Río". -- Diarios de Motocicleta
"Believe". -- Polar Express
"Learn To Be Lonely". -- El Fantasma de la Opera
"Look To Your Path (Vois Sur Ton Chemin)". -- Los chicos del coro

Mejor Película Extranjera De Habla No Inglesa
As It Is In Heaven (Suecia)
Los chicos del coro (Francia)
Downfall (Alemania)
Mar Adentro (España)
Yesterday (Sudáfrica)

Mejor maquillaje
Una serie de catastróficas desdichas
La Pasión de Cristo
Mar Adentro

Mejor Película de Animación
Los Increíbles
El espantatiburones
Shrek 2

Premio Honorífico
Sydney Lumet

La Filmoteca Nacional ha abierto hoy las puertas, en el Palacio de Perales de Madrid, de la muestra Carteles de Cine, de 1915 a 1930, Colección Fernández Ardavín que, hasta junio, exhibirá por primera vez 50 carteles de películas mudas, muchas de ellas españolas y ya desaparecidas, en los que se reflejan los valores y costumbres de principios del siglo XX. Rosa de Madrid, protagonizada por Conchita Dorado y Pedro Larrañaga; Estudiantes y modistillas, de Antonio Casero; El negro que tenía el alma blanca, con Conchita Piquer; varios carteles de La revoltosa o de Más allá de la muerte, de Jacinto Benavente, son algunas de las obras.
El País 24-enero-2004
Antonio Román, 1963
Reparto: Ivonne Bastien, Pierre Brice, Carlos Estrada
* *
La mujer acusada sin razón

Román volvió a rodar en 1963 una película que ya había hecho en 1949 con Ana Mariscal y Adriano Rimoldi. La acción, esta vez, transcurre en Argelia. La OAS está consiguiendo con violencia la independencia. Los servicios secretos franceses simulan la muerte de uno de sus agentes para poder seguir usando los códigos que ha descubierto. Se trata del protagonista de la historia. Su mujer no puede saber la verdad y vuelve a San Sebastián convencida de que ha perdido a su marido. Un amigo del matrimonio la ronda pero ella le pide tiempo. El agente, en su siguiente misión tiene que ir a Francia y se salta las ordenanzas. Alquila una habitación en un hotel de la ciudad donostiarra y llama desde allí a su esposa. Ella acude después de recuperarse de su asombro. Un agente argelino le ha seguido hasta el hotel y ha alquilado una habitación junto a ambos. Los dos agentes luchan y el argelino muere. La policía investiga el caso y pronto descubre a la mujer, aunque ha usado un nombre falso y se ha alojado en la habitación de al lado. En el juicio ella se niega a responder a las preguntas para no comprometer a su marido. Su silencio puede costarle la carcel.

Román exhibe mucho saber hacer contando detalles del caso, sobre todo los pormenores del hotel, la llamada, la puerta entre las habitaciones, datos que luego serán usados en la investigación. Narra con cuidado y consigue meter al espectador en el caso. Igual que en otras obras demuestra su interés en la política internacional, y cierta cultura, pero también frialdad hablando de dos países que le eran ajenos como Francia y Argelia. Quizá su academicismo se deba a que esperaba ser visto en el extranjero. A parte de que Román siempre buscaba diálogos solemnes y redichos. La intimidad, la confianza, fueron temas vedados para él.

Su intención al volver sobre el mismo tema en una segunda película era sin duda el conflicto que vive la esposa. No creo que le interesara tanto la elección entre salvarse ella o salvar a su marido. Para un cine tan sentimental como el que hacía en esta época, el verdadero regusto estaba sin duda en mostrar a la mujer llena de razón, sobrada de ella, perseguida injustamente y sufriendo en silencio.

Antonio Román consiguió lo que buscaba, pero la cinta fracasa estrepitosamente en su ritmo. Los preámbulos, la presentación de los personajes consumen dos terceras partes, más de una hora. Los pormenores policiales y el juicio de la inocente, sólo veinte minutos.

*Nota: el afiche es de la primera versión de 1949. No encuentro el de la segunda.

Closer

Mike Nichols, 2005
Julia Roberts (Anna), Jude Law (Dan), Natalie Portman (Alice), Clive Owen (Larry).
Guión: Patrick Marber; basado en su obra teatral "Closer".
* * * * *
Las reglas del amor

Gracias al desarrollo industrial, la revolución tecnológica y la globalización, vivimos en sociedades cada día más seguras, con subsidios de desempleo, sanidad gratuita, orden y justicia. Pero en el mundo del amor no existen garantías, no podemos demandar a quien nos rompe el corazón, ni tomar vacunas para no sufrir, ni tampoco hacer huelga para disfrutar de una pasión segura. En el amor entramos como en el far west, desarmados y sin otra ayuda que nosotros mismos. Si hay una película que haya sabido explicar esa fragilidad, ese mundo donde los débiles pueden ser fuertes y los fuertes caer en lo más bajo, esa película es "Closer".

Los cuatro protagonistas inolvidables de Closer se conocen durante la primera hora y se son infieles o se dejan durante la segunda. Decía Joaquín Sabina, en una entrevista de televisión, que si a él le pusieran cuernos preferiría que le mintieran. Los cuatro protagonistas de "Closer" no mienten, su norma es la sinceridad más dolorosa. ¿Hicísteis el amor en nuestra cama? ¿qué hizo contigo? ¿disfrutaste? Los amantes responden siempre, se cuentan todo. El espectador se retuerce en el asiento como si estuviera viendo uno de aquellos documentales de Antena3 donde operaban a un señor delante de la cámara, y luego aparecía saludando a su familia y mandando abrazos a todo el mundo.

El ser más indefenso es Alice. A mi me recuerda a Nastasia Kinski en “Paris Texas”, cuando desciende a los infiernos. Alice parece condenada a amar sin condiciones. Pero aunque se parece también a Ofelia (la novia de Hamlet), en su capacidad de sufrir y seguir amando, no debemos olvidar que la partida se juega en el tablero del amor. Suya es la frase más críptica de la película: “mentir es la cosa más divertida que puede hacer una chica sin quitarse la ropa. Y es más divertido aun si se la quita.”

Larry tiene el mejor empleo, es médico dermatólogo, pero eso no cuenta. Se autodefine como un cavernícola cuando se siente herido y estalla. Larry es el menos elegante de todos. Encuentra a una de las protagonistas en un chat erótico, y a la otra buscando sexo en un burdel. Pero eso tampoco cuenta.

Anna es compleja. Su mejor definición la hace quien más la quiere: ella es depresiva, por eso no busca la felicidad, busca la depresión, y necesita alguien que confirme que es desgraciada. Para ser amado por Anna no sirve ser el mejor. Las dos mujeres de la historia son paradójicas, los hombres, rivales.

Dan dice de sí mismo que él es un egoísta. No es decir mucho, los cuatro lo son. Gracias a la sobredosis de sinceridad que nos inyectan en vena, sabemos que es el más dulce en la cama. Sus decisiones son las que más influyen en los demás. Hace que se planteen una cuestión esencial, los celos sexuales. Pero ¿y él?

El final es sorpresivo, inesperado. También es maravilloso, porque el autor no es un prestidigitador que esconde conejos en la chistera. Se trata de un proceso en el que todos habíamos ido presintiendo que faltaba algo importante, una prueba. Todos han pasado por ella menos uno. Cuando la pieza clave cambia su corazón toda la sala se da cuenta de que es así; todos cambiamos con ella. Es la magia del cine, cientos de personas capaces de sentir la misma cosa y sin saber explicarla.

Stipey: Para quienes alguna que otra vez hemos sufrido alguna ruptura amorosa “Closer” representa todo lo que nos ha pasado, amores inestables que se marchan como la espuma en el mar, situaciones extrañas que se acaban convirtiendo en algo real, más real de lo que uno cree, y es que tal vez la película sea un pequeño “bocado de realidad” puesto en pantalla.
Enrique Colmena ***: Buena parte del éxito crítico (y, en su proporción, de público) que esta interesante película está teniendo hay que adjudicárselo, desde luego, al texto de Marber, una inquietante incursión a oscuros meandros tales como el deseo animal, la lujuria, los celos, la sensación de propiedad sobre otras personas, turbios pasajes del ser humano que Mike Nichols retrata con crudeza, con un estilo moderno que parecería más lógico en un cineasta joven que uno que sobrepasa ya de largo los setenta años.
Mirito Torreiro: ¿Qué tiene Closer que, a pesar de hablar de una de esas cosas que la literatura, el cine y el teatro han cultivado a lo largo y ancho de sus respectivas historias, la hace una propuesta tan atractiva? Varias. Una es argumental: el hacer que el flechazo, y sólo eso, sea el que comande toda la peripecia, y sin que en ninguna de las cuatro ocasiones en que ocurre se antoje inverosímil. Otra tiene que ver con la forma que Nichols elige para contar la historia. Cierto, tiene un excelente guión, lleno de diálogos inteligentes, pero sin duda alguna, suya es la opción de situar la cámara en una gran proximidad a los personajes, lo que le permite captar hasta el más leve matiz en la expresión de unos personajes que están todo el tiempo presos de sus más variados estados de ánimo.
Y otra más: el uso, de una suprema elegancia, de las elipsis, uno de los ejercicios de concreción narrativa más contundentes que este cronista ha visto en el cine comercial en mucho tiempo.
Francisco Marinero ***: Se trata de un drama pasional insólito en varios aspectos y por ello mismo de una rara credibilidad y de una lógica complejidad: hay pasión sexual, muy explícita en el vocabulario y muy pudorosa en las imágenes, pero hay aún más pasión emocional y la pasión no enturbia la inteligencia y la perspicacia de los cuatro únicos personajes.
Méndez-Leite @: Closer es la adaptación de una pieza teatral de Patrick Marber, escrita para el cine por su propio autor sin tomarse demasiadas molestias. El texto es tan brillante como artificial y, desde luego muy teórico. En realidad poco sabemos de los cuatro únicos personajes que vertebran la comedia, que son más bien estereotipos simbólicos que auténticas criaturas dramáticas, que se debaten en el proceloso mundo de la infidelidad y los celos. La estructura es muy elíptica y las escenas son largas, como es tan habitual en el teatro, de modo que entre una situación y la siguiente transcurre demasiado tiempo para que entendamos qué es lo que ha sucedido en esas cuatro relaciones cruzadas y para que podamos encariñarnos con esos personajes tan caprichosos. Los diálogos son brillantes y audaces, pero no verosímiles. Al no haber ni un sólo personaje secundario, ni contextualización alguna, la película alcanza unas cotas de frialdad notables. Marber quiere acercarse a Harold Pinter, pero no lo consigue, y Nichols es menos barroco que Joseph Losey, al que voluntaria o involuntariamente recuerda esta película.
Begoña del Teso: Hacía tiempo, tiempo incontable, que cuatro actores grandísimos no resistían con tantísimo poder la mirada de una cámara que se acerca a ellos con el ansia irreprimible de un auténtico voyeur. Hacía 70 veces 7 que nadie usaba la elipsis con la osadía suprema con la que la usa Nichols. Hacia al menos 5 años de este siglo que nadie daba un quiebro de guión tan perfecto, dedicado, como todo en esta película tan tan tan inteligente, sólo al espectador más audaz.
Mr Cranky (-3): "Closer" never seems like anything other than heads yapping back and forth about relationships and the meaning of love and whatnot like a convention of bad self-help authors. It's the antithesis of cinematic.
We do, however, get more cheap platitudes than a fire sale at a Hallmark store. Nichols and Marber seem to be asking: Why do we get into relationships if they're so fraught with disaster?
Roger Ebert ****: What is unique about "Closer," making it seem right for these insincere times, is that the characters do not understand each other, or themselves. They know how to go through the motions of pushing the right buttons, and how to pretend their buttons have been pushed, but do they truly experience anything at all except their own pleasure?

Rotten Tomatoes: 67% $32m.

Clive Owen, la nueva estrella británica

Clive Owen exuda seriedad y misterio, un aire que ha contribuido a mantener a este actor británico en la sombra aun cuando todos los que han trabajado junto a él sabían que tenía la madera de los grandes. "Tiene ese aire Steve McQueen con un toque europeo que le hace atractivo sin ser vanidoso", le describe Antoine Fuqua, su director en King Arthur. "Hay algo de Richard Burton en sus venas que le da fuerza y a la vez le hace vulnerable", añade Mike Nichols tras trabajar a su lado en Closer.

Pregunta. ¿Mike Nichols estaba en su lista de los mejores?

Respuesta. Tan sólo tienes que mirar a su último trabajo, Angels in America. Una impecable obra de interpretación. Nichols tiene toda la inteligencia y el encanto. Alguien que hace que los actores se sientan cómodos y seguros, dispuestos a ir a donde haga falta porque sabes que tu director no te dejará tirado.

P. ¿Incluso cuando Larry, su personaje en Closer, le convierte en una especie de hombre de las cavernas?

R. Yo también lo veo así, una lucha a muerte de dos seres primitivos por una mujer. No comparto su comportamiento, pero por mucho que lo neguemos creo que todos podemos reconocernos en algún momento de la película. Es un hombre dolorido, como si le hubieran abierto en canal. Escenas de una gran dureza, brutales pero a la vez maravillosas porque el material no puede ser mejor.
El país 21-enero-2005
Antonio Román, 1958
Reparto: Fernando Fernán-Gómez, Julia Martínez, Pepe Isbert.
*
La paz según los "heroicos cruzados"

Años después de rodarla, Antonio Román comentaba que no le gustaba la primera mitad de la película que transcurre en Madrid porque no es más que un sainete, y en cambio prefería la segunda parte que transcurre en una reunión de la ONU en París. Las dos partes de la película tienen mucho del humor blando de Arniches y del toque del guionista Alfonso Paso. La declaración la recoge Pepe Coira en un libro que acaba de publicar sobre el director. En mi opinión esa primera parte es lo único que se salva de la película, la segunda ha envejecido sin piedad.

Fernán-Gómez interpreta a un científico que recibe de su profesor un producto químico capaz de hacer que la gente se vuelva pacífica. El profesor muere y la cantidad de polvo mágico está limitada a unas cuantas dosis. Tiene la justa para usar en unas pruebas y en un congreso de dirigentes mundiales en París. El científico tiene una novia y una suegra amantes de los combates de boxeo y vive rodeado de gente crispada con la que hace sus primeras pruebas. En París se hace pasar por una liga de paises y da un discurso sobre la paz rayano en la idiocia; lo cual me hace pensar que debió quedarse dormido cuando veía las comedias de Frank Capra.

Cuando está en París quiere demostrar a la chica los poderes de la fórmula para que ella le ayude. Así que la lleva a un café donde alternan los “existencialistas”. Uno puede tomar un café a lo Sartre o a lo Kierkegaard. La escena, está rodada en las cuevas de Sésamo, en la Calle Príncipe, cerca de Sol. La escultura de la cabeza de caballo de escayola sigue ahí todavía hoy. El científico estalla una cápsula y todos los existencialistas se vuelven gente normal y se preguntan que hacen allí. Uno de ellos tiene una barba a lo Savater “ahora mismo me afeito esto,” dice. O sea, que la paz del mundo consiste en afeitarse la barba al gusto del señor Román. Queda claro que un falangista de pro era la persona menos indicada para hablar de este tema. Aunque no deja de resultar exótico escucharle.
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