Melinda y Melinda

Woody Allen, 2004
Reparto: Chiwetel Ejiofor (Ellis), Will Ferrell (Hobie), Jonny Lee Miller (Lee), Radha Mitchell (Melinda), Amanda Peet (Susan), Chloë Sevigny (Laurel), Wallace Shawn (Sy), David Aaron Baker (Steve), Larry Pine (Max), Arija Bareikis (Sally), Josh Brolin (Greg), Steve Carell (Walt), Brooke Smith (Cassie).
* * *
Allen y Allen

Unos intelectuales discuten en la mesa de un café sobre comedia y tragedia. Un amigo les propone un problema, él les cuenta un argumento y ellos tienen que defender si se trata de algo cómico o algo trágico. La película consiste en el desarrollo de ese argumento desde las dos perspectivas. Una antigua amiga se presenta en casa de una pareja cuando están cenando con los amigos y se queda a vivir con ellos una temporada, el matrimonio se propone ayudarla.

La versión cómica es la que todos asociamos con el cine de Woody Allen, la versión trágica no es menos familiar porque casi siempre se le escapa al cine de Allen. El marido de la versión cómica está interpretado por Will Ferrer y representa a Woody Allen, o sea, es maniático, ocurrente y lleno de tics. Odia, o envidia, al amigo guapo, al que ridiculiza con la propia inoperancia, encaja como nadie los cuernos, y no duda en ponerse en ridículo para demostrar lo que siente.

The night of the hunter: Melinda y Melinda le sirve también a Allen para presentar una hermosa y lúcida reflexión sobre nuestra capacidad para enfocar unos hechos desde perspectivas opuestas, trátese del escepticismo que nos conduce a verlo todo con humor o bien de ese sentido trágico de la vida que nos lleva a creer imposibles los finales felices.
Ricardo Aldarondo ****: En Melinda y Melinda queda mucha capacidad para la sorpresa. El punto de vista es doble, en principio: poniendo en primer plano el juego del creador que maneja a sus personajes, Woody Allen presenta los puntos de vista contrarios que dos autores, uno con vocación trágica y otro con una visión cómica de la vida, adoptarían ante un mismo personaje y una situación inicial. Pero, lejos de hacer un ejercicio académico de escritura de guión, Woody Allen deja que la vida arrastre a unos y otros, personajes y autores.

Rotten Tomatoes

El séptimo sello

Igmar Bergman, 1956
Reparto: Gunnar Björnstrand (Jons), Bngt Ekerot (la muerte), Max von Sydow (Antonius Block), Bibi Anderson (Mia), Inga Gill (Lisa)
La razón y la fe

Antonius Block vuelve de las Cruzadas con su escudero. Descansa en una playa donde la muerte viene a recogerlo. Antonius le ofrece una partida de ajedrez para ganar tiempo, si gana, la muerte le perdonará la vida. El caballero necesita el tiempo que dura la partida para resolver una gran pregunta: que hay detrás. Viaja camino de su castillo que está cerca de Elsinore (El castillo de Hamlet), conoce a un grupo de cómicos a los que la muerte también reclama para sí. Encuentra a una bruja que va a ser quemada por tener tratos con el diablo, le inquiere acerca del diablo, quiere hablar con él para que él resuelva su duda.

Unos dicen que el tema de la película es moral. Antonius busca el sentido de la existencia y pregunta a la bruja condenada por Satanás, pero ella no sabe nada. Su maldad es por tanto una invención. Jof, uno de los cómicos, inventa historias sobre Jesús, y también cree ver a la muerte bailando. Su visión también puede ser un sueño. Bergman se complace no aclarando ninguna verdad.

También hay quien ve en ella una obra de terror. Pero no hay cosa menos terrorífica que ver la cara del enemigo. La visión de la muerte jugando su partida es una imagen aséptica, abstracta. El duelo carece de misterio y, sospecho que voluntariamente, de fuerza.



“Who are you”, asks Block.
“I am Death,” the figure replies.
“Have you come to get me?”
“Yes.”
“Wait a minute.”
“Everyone says that.”
“But I don’t grant any reprieves.”
“You play chess don’t you? I’ve seen it in paintings and heard it in songs.”
Kiyoaky: Según la Biblia, los sellos son acontecimientos simbólicos a los que hará frente el pueblo de Dios desde la resurreción y ascensión de Jesús hasta su segundo advenimiento en la tierra. Concretamente, en el Séptimo Sello, siete ángeles tocan cada uno una trompeta, provocando plagas, muerte y destrucción justo antes de la venida de Jesús.
Bosley Crowhter: Escrito en 1958 para el New York Times.
This initially mystifying drama, known in Swedish as Det Sjunde Inseglet, opened yesterday at the Paris, and slowly turns out to be a piercing and powerful contemplation of the passage of man upon this earth.
Tony Pellum: What immortalized this film is Bergman's analysis of morality, chaos, and religion suggested within the simple yet powerful cinematic elements he employs.
Jeremy Hailman: The theme moves from anger, to revenge, to lust, to freedom, to fear, to forgiveness, from second to second. You realize what it's trying to do, and succeeding at, is saying all of those things about people at once.
The movie’s ultimate message is not to look for definitive answers, since nothing is guaranteed to remain as might originally appear. Even inevitable death is a disappointing anticlimax here, since it doesn’t bestow the expected enlightenment with its coming.
Dave Becker: Mankind has struggled for an answer to this question for thousands of years. In the end, it is an unsolvable riddle for the living, and the magic of Bergman’s film is that it does not take sides, does not try to find the answer. It merely discovers a number of skillful ways to examine the question. You are left contemplating, along with the Knight, and you will ponder that question, and this film, for some time after.
Dr. Isakson: Fortunately the Knight has distracted Death from taking Jof, Mia and their child as well. This act of selflessness is all forfilling for the Knight. It is a true act of meaning which the Knight had been searching for all of his life. And with this deed he can truly become satisfied with the exsistance he had on earth.
Steph Wright: The iconic figure of a man playing chess with the Grim Reaper himself has lent itself to many a parody, but no imitation has been as poignant as the original.
Dan DeVore: The confessional scene is when Bergman reveals to us the inner thoughts and soul of Blok. It gives meaning to why he is not ready to face death, but longs it at the same time. Before he can die he wants truth and knowledge, but he wants to die nevertheless. The horrors of the plague and the crusades would be enough to drive any man to his state of mind. Basically Blok is the personification of the agnostic and most human beings whether they would like to admit it or not.
Arthur Lazere: Bergman explores here issues of life and death and faith. At the same time he sustains our interest with a good story, strong narrative flow, and an infallible sense of theatrical timing. He knows just when to interrupt a dialogue of despair with a scene of comic relief, when to inject into a pastoral idyll an ominous foreboding.
Notcoming: Convinced of “tomheten” (emptiness) Block wanders away to the circus family where he has a bowl of “smultron” (wild strawberries, offered to him by Bibbi Andersson as in Wild Strawberries, made the same year). The symbolism of the meal points to one other existential truism, that for the moment daily bread is enough.
Mr Cranky: For those of you early on in your cinematic education wondering why Isabella Rosellini's mother would wish to bore the whole of humanity instead of flashing her pretty face in front of the camera: that's Ingmar not Ingrid. The reflective Swede Ingmar is responsible for a whole series of films so deep in their symbolism that an entire generation of intellectuals has emerged from theaters around the world believing if they could just stop the boredom by beating themselves to death with a couple volumes of Sartresian philosophy, life might actually have some meaning.

Rotten Tomatoes: 100%

Johnny Guitar

Nicholas Ray, 1954
Reparto: Joan Crawford (Vienna), Sterling Hayden (Johny 'Guitar' Logan), Mercedes McCambridge (Emma Small), Scott Brady (Dancin' Kid), Ward Bond (John McIvers), Ben Cooper (Turkey Ralston), Enerst Borgnine (Bart Lonergan), John Carradine (Old Tom), Royal Dano (Corey), Frank Ferguson (Marshal Williams), Paul Fix (Eddie).
* * * *
Western fou

Johnny Guitar llega a un salón de juego enclavado en un paraje casi desierto. La dueña es la mujer que amaba. Vienna le ha hecho venir después de cinco años para ayudarle con el local. Aparece una partida de granjeros que quieren que ella se vaya y cierre. Temen que por su culpa venga el ferrocarril y traiga granjeros; acusan a la banda de Dancin’ Kid de cometer asaltos en la región pero él lo niega. Encabeza la partida Emma, una ranchera que odia a muerte a Vienna.

La fama de la película viene de su rareza y de la cantidad de lecturas que añade a las siempre lineales tramas del western. El fondo de la película es el enfrentamiento entre dos mujeres, Vienna y Emma. Y aunque siguiendo la tradición del western resuelven sus diferencias con pistolas es un duelo entre mujeres. Muchos han querido ver en la historia un trasunto de la caza de brujas de Macarthy, y es cierto que el protagonista y el director sufrieron la persecución. Se habla del nacimiento del western psicológico, también del western lírico, y hay quien no duda en hablar de tragedia griega por el carácter casi mítico de los conflictos. Los diálogos son a veces cáusticos, a veces grandilocuentes, a veces poéticos. Muchos elogian el uso que Ray hace del color, el rojo intenso de los decorados y los parajes nocturnos, el blanco del vestido de Vienna, que representa su inocencia en medio de los abusos.

En Johnny Guitar hay mucho de lo que dos años más tarde aparecerá en “Rebelde sin causa”. Una pareja atormentada por sus propios problemas, un final apoteósico lleno de hilos que se juntan y una víctima que resuelve la tensión ofreciendo su vida en un sacrificio, como en una tragedia clásica.

El famoso diálogo de Johnny Guitar


Johnny: How many men have you forgotten?

Vienna: As many women as you've remembered.

Johnny: Don't go away.

Vienna: I haven't moved.

Johnny: Tell me something nice.

Vienna: Sure. What do you want to hear?

Johnny: Lie to me. Tell me all these years you've waited...

Vienna: All these years I've waited.

Johnny: Tell me you'd have died if I hadn't come back.

Vienna: I would have died if you hadn't come back.

Johnny: Tell me you still love me like I love you.

Vienna: I still love you like you love me.

Johnny: Thanks. Thanks a lot.
Victor Rivas Morente: Una de las cintas del oeste más importantes de los años 50, período en el cual, sin perder los parámetros tradicionales que delimitan el histórico género, algunos westerns, especialmente tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, alcanzaron una proyección psicológica reseñable por su profundidad y complejidad, que ayudaban a madurar las clásicas propuestas y motivos, y a inundar la tipología y mitología westeriana con simbologías y lirismos acompañando la cavilación reflexiva sobre personajes solitarios de difícil integración, generalmente antihéroes, significados por la amargura, la melancolía y unas contradicciones emocionales que les situaban en difíciles conflictos personales e interpersonales, generalmente ubicados en microcosmos con caracteres de definición universal.
Se desvía de la mera exaltación hombruna tan característica del género para incorporar el enfrentamiento clave entre dos personajes femeninos fuertes, aguerridos y decididos, que incluso trastocan el color concedido en su vestimenta a “buenos y malos”, alejándose de la violencia/muerte/venganza entendida como fin, para emplearla como medio de deliberación sobre la misma y sus consecuencias.
Es muy plausible el sentido climático de tensión, mantenido con un pulso narrativo brioso y diálogos secos, cortantes, directos, amenazadores, imbuidos en muchas ocasiones de cinismo e ironía, que urgan en las debilidades y fortalezas de un completo muestrario de personajes, en sus deseos, en sus esperas, en sus odios, en sus encuentros, en sus celos, en sus pasiones.
Dennis Schwartz: Nicholas Ray's exotic psychological and neurotic Western, in which he covers his usual outsider theme but in a Western that doesn't feel like any other. It feels as if Freud wrote the script and everyone's sexual motivations were constantly being psychoanalyzed. It was almost as if the film was a parody of a Western humorously examining what a man and a woman are supposed to be like, while playing games with the Western conventions.
Derek Malcolm: This baroque and deliriously stylised Western, along with Fritz Lang's Rancho Notorious and Raoul Walsh's Pursued, proves it is possible to lift the genre into the realms of Freudian analysis, political polemic and even Greek tragedy.
John Petrakis: aficienados labelit a teen opera dressed up in western gear, while conspiracy theorists maintain that the entire movie is an extended allegory for the McCarthy witch hunt
Gary Morris: Crawford apparently detested McCambridge (jealous of her superior acting abilities, no doubt) to the point that she snuck into her rival's dressing room one night, stole all her clothes, and threw them onto the highway. A pity -- when by all accounts Crawford's "predatory lesbian" instincts during this time were at their zenith.

Rotten Tomatoes

Triple agente

Eric Rohmer, 2004
Reparto: Katerina Didaskalou (Arsinoé), Serge Renko (Fiodor), Cyrielle Clair (Maguy), Grigori Manoukov (Boris), Amanda Langlet (Janine), Emmanuel Salinger (André), Dimitri Rafalsky (Dobrinsy), Jeanne Rambur (Dany), Vitaliy Cheremet (Alexis Cherepnin), Bernard Peysson (Doctor), Laurent Le Doyen (Periodista).
*
La historia de James Bond según una peluquera a la que le contó algo una vecina del sexto que le vio un día

De los críticos como Méndez-Leite pienso que deberían apiadarse de los pobres espectadores que no nos sabemos de memoria toda la filmografía de Rohmer ni somos entendidos en los silencios significativos de alto copete porque si siguen mandándonos a ver películas como esta van a acabar por convertirse en los sabios que predican en el desierto. Yo soy un espectador muy paciente, pero lo de hacerme ver esta película de espías de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Civil española con una recomendación de nada menos que cinco estrellas es una puñalada trapera que le tengo bien guardada al señor crítico.

Sólo falta que ahora todos los directores descubran el chollo de Rohmer. Imagínense el despilfarro que significan las aventura de Indiana Jones, de James Bond o de Bourne, coches rotos, piruetas, explosiones, persecuciones, peleas, nunca más de diez minutos en la misma ciudad. Rohmer ha descubierto que en vez de mostrarnos una persecución y un asesinato en el metro de París, basta con que el oficial de policía le pregunte al presunto asesino que hacía el martes a la una de la tarde. En vez de mostrarnos la España de la Guerra Civil, Rohmer escoge unas imágenes de archivo. En vez de mostrar los tratos de un espía ruso con otro general también ruso, Rohmer deja pasar dos horas al espía con su mujer, griega, a la que le oculta todo y le habla de las goteras del piso. El espectador sagaz debe deducir todo aquello que la cámara no le muestra.

Y es que Rohmer se ha tomado demasiado en serio el dicho de que el cine no estimula tanto la imaginación como los libros. Yo le agradezco a Rohmer que me ilumine con sus diálogos y deje las persecuciones y los tiroteos para otros directores de poca monta, pero la próxima vez que me anuncie una película y su amigo Méndez-Leite, o Alberto Bermejo, da igual, le hagan la ola, yo me compro una bolsa de palomitas y me meto en la primera película que vea de Jackie Chan, aunque tenga que aguantarle sus chistes malos.
Alberto Bermejo ****: Su intriga, inspirada en un caso real, la misteriosa desaparición de un militar de la Rusia zarista, transcurre en apasionantes confrontaciones verbales con las que los personajes exponen sus particulares puntos de vista.
Fernando Méndez-Leite @@@@@: Rohmer, siempre en presente de indicativo, hace una descripción escéptica y pesimista de las contradicciones que rigen la historia -el comportamiento del gobierno de Blum con la República española, el pacto germano-soviético, la actitud del Partido Comunista ante las huelgas de su propia base, etc...- y de las contradicciones del comportamiento privado de sus personajes. Y las expone con el mismo rigor, idéntica ironía y exacta nitidez en la puesta en escena que en la totalidad de su obra.

Rotten Tomatoes

Crimen ferpecto

Alex de la Iglesia, 2004
Reparto: Guillermo Toledo (Rafael), Mónica Cervera (Lourdes), Luis Varela (Don Antonio), Enrique Villén (Inspector Campoy), Fernando Tejero (Alonso), Javier Gutiérrez (Jaime), Kira Miró (Roxanne), Rosario Pardo (Sra. despistada), Gracia Olayo (Concha).
Guión: Jorge Guerricaechevarría y Álex de la Iglesia.
* *
¿Quién dicta los cánones de belleza?

Muchos creadores empiezan ganándose al público envolviendo su mala leche en el papel couché del humor y la imaginación, pero les ocurre que una vez nos tienen ganados se olvidan de nosotros y dejan su mala leche un poco desnuda y aburrida, para regocijo, sólo, de devotos e incondicionales. Le ocurrió a Almodóvar y ahora le está ocurriendo a Alex de la Iglesia.

Rafael es un vendedor sin parangón que ha dedicado toda su vida a los grandes almacenes Yoya o algo así. La sección de moda de señora es su reino, allí se viste, liga con las vendedoras... Su sueño es vivir como un señor, ajeno a la mediocridad de la gente de la calle, y hasta que no cumpla ese sueño no se conforma con nada, ni siquiera pinta su piso. Este comienzo de la película es muy fresco y animado. Guillermo Toledo se dirige a la cámara como su confesora para hablarnos de sí mismo y de sus sueños.

Para llegar a ser jefe de planta, Rafael tiene que vencer un obstáculo. Don Antonio, de la sección de moda de caballeros compite con él por el puesto y tienen un mes para medir quien hace más caja. Rafael se juega el puesto en una venta de un abrigo de visón, que es una escena antológica donde Alex de la Iglesia sabe que se juega la película. Rafael pierde y don Antonio se venga después de ser ascendido; discuten y don Antonio muere accidentalmente. Lourdes, la única vendedora que Rafael no ha intentado ligarse por su físico poco acorde con los cánones de belleza actuales, conoce el secreto de Rafael y lo obliga a ser su amante.

Con un comienzo tan atrevido Alex de la Iglesia tenía fácil llevar su película a buen puerto, pero lo cierto es que una vez hecho el planteamiento la idea no dio más de sí y es un poco lamentable ver como el director estira un personaje que ya había matado porque no sabe por donde tirar.

De la Iglesia habla del soltero de hoy, de la poca disposición que tiene al compromiso, que está representado por la muchacha fea e impositiva. Rafael, que aborrece la mediocridad y sólo puede vivir entre primeras marcas y mujeres neumáticas, se ve obligado, para tapar su delito, a casarse con una mujer que representa la peor de sus pesadillas: fea, vulgar y con una familia de freaky. (Perdonen el anglicismo pero busco sin descanso una expresión castiza). Cabe reírse de ver al engreído escarmentado, pero cabe también simpatizar con él. Es una de las muchas razones que hacen que la película no me hiciera tanta gracia. Tampoco me parece un acierto el modo que evolucionan los secundarios. Cabía sacar mucho partido de esos compañeros tan dichararcheros, pero en vez de eso todos se van volviendo puñeteros.

Hay muchos excesos en la forma de narrar las peripecias. Todo lo que ocurre podía haber sido planteado con la sutileza de una screwball comedy, pero De la Iglesia prefiere el exceso, y hasta cierto punto el esperpento, para que no nos olvidemos de que está haciendo comedia, no vaya a ser que le tomemos en serio. Por eso maltrata mucho los almacenes, situados en el edificio de la FNAC de Callao, y las muecas de los actores son algo desencajadas. Yo respeto su estilo, pero seguiré prefiriendo, siempre, la sutileza.

De hecho sus mejores golpes son casi invisibles. Le gusta colocar en el mismo plano a una persona que está enamoradísima (ella) y otro que vive una pesadilla (él); un almacén en llamas lleno de gente histérica y un empleado tranquilo que se fuma un cigarrillo. ¿Se acuerdan de “El día de la Bestia” cuando el sacerdote busca un disco y Santiago Segura, detrás, baila al son de la música satánica?

Al final De la Iglesia consigue lanzar su eslogan sobre lo ridículo que es el éxito en el mundo de la empresa, y hasta calza un párrafo entero sobre lo absurdos que son nuestros modelos de belleza que nos dictan los centros comerciales. Bueno, es su película y me parece bien que saque su pancarta, alguna idea traída por los pelos, o que deje un cameo al mimo de Preciados que finge un día de viento. Pero yo creo que en realidad ha creado una metáfora, no del todo desdeñable, sobre la asfixia en que se convierten algunas relaciones de pareja.

Teo | Fabrizio Benedetti
Fernando Méndez-Leite ****: Como en "Lío en los grandes almacenes", de Frank Tashlin, la acción de la nueva y muy divertida comedia de Álex de la Iglesia transcurre en un porcentaje elevado de su metraje en una de esas grandes superficies donde los ciudadanos dejamos tiesa la tarjeta de crédito. Pero el protagonista de este crimen disléxico no es un patoso como Jerry Lewis, sino lo contrario: un empleado modelo que aspira al puesto de jefe de planta, seguro de sí mismo, machista y donjuán.
Jesús Palacios: En sus mejores momentos, películas como Acción Mutante, El día de la Bestia y, sobre todo, Muertos de risa (su obra maestra) o La comunidad, se erigen como sabias y feroces herederas del teatro y el verbo de Muñoz Seca, Jardiel Poncela, Tono, Mihura, los primeros Álvaro de la Iglesia y Alfonso Paso (después perdidos para la causa, asfixiados por su propio éxito), el humor gráfico de “La Codorniz”, más que de “El Jueves”, y, naturalmente, los tebeos clásicos del humor hispano, hoy lamentablemente olvidados: el “Din Dan”, el “DDT”, “TBO”, el “Tío Vivo”, el ya más moderno “Mortadelo”, etc. De Jan, Ibáñez, Vázquez, Schmidt, Benejam, Raf, Escobar, Serafín y tantos otros, han aprendido Álex de la Iglesia y su sempiterno döppelganger guionista, Jorge Guerricaechevarría, el arte de hacer reír de forma inteligente, cínica y, sin embargo, surreal, tierna y barroca.
Enrique Colmena *: hacer una comedia negra, negrísima, pero lo que le sale es su evidente aversión por la perfección o por la normalidad

El curso de crítica de cine

He pasado una semana intensa en un curso del Círculo de Bellas Artes sobre crítica de cine. Lo daba Antonio Sempere que escribe en muchos medios y en la foto aparece de pie. Huvo muchas opiniones. Yo defendí los gustos del gran púbico, y la taquilla y nadie pareció escandalizarse. Tengo suerte de que el curso no lo daba Boyero.

Horizontes lejanos

"Bend of the river"
Anthony Mann, 1952
Reparto: James Stewart (Glyn McLyntock), Arthur Kennedy (Emerson Cole), Julie Adams (Laure Baile), Rock Hudson (Trey Wilson), Jay C. Flippen (Jeremy Baile), Lori Nelson (Marjie Baile), Chubby Johnson (Capitán Mello), Harry Morgan (Shorty), Royal Dano (Tom), Frances Bavier (Mrs Prentiss), Howard Petrie (Tom Hendricks)
* * *
La manzana y el cesto

James Stewart interpreta a McLyntock, un pistolero de Misouri que ha cambiado de vida y acompaña a una caravana de granjeros hasta Oregón para convertirse, él también, en un pacífico agricultor. El camino hasta la tierra de labranza consume la primera mitad de la película, algo más lenta que la segunda, y está lleno de temas clásicos del western. McLyntock salva a un viejo conocido de ser linchado. Los dos pelean con los indios y salvan la caravana. En Pórtland, los granjeros pagan las provisiones para el otoño, pero una vez establecidos, las provisiones no llegan. La fiebre del oro las ha hecho subir de precio y el comerciante prefiere especular con ellas.

La segunda mitad tiene el ritmo y la acción que le falta a la primera. McLyntock va a la ciudad con varios granjeros, toma las mercancías y desafía a los pistoleros de la ciudad que lo persiguen en una carrera apasionante.

El tema central de la película es la posibilidad de cambiar de los hombres. El líder de los granjeros le dice a McLyntock que si se pone una manzana en un tonel de manzanas sanas, esa manzana no mejorará. El personaje de James Stewart pretende demostrar que sí es posible cambiar. Una y otra vez es incitado a la violencia, a su pasado de pistolero, y el protagonista vence esa tentación, vence los prejuicios del granjero, y también las normas del género que siempre prefiere al héroe duro antes que el compasivo.
Wade Major: "Bend of the River" is clearly the lesser of the Mann/Stewart collaborations, though it's not without its charms. Adapted from the Bill Gulick novel by Borden Chase, who also wrote "The Far Country," it stars Stewart as the proverbial "man with a past, this time charged with protecting and guiding Oregon Trail pioneers. Easy enough... until some bad guys spoil the party and incur his wrath.
Rotten Tomatoes

Collateral

Michael Mann, 2004
Reparto: Tom Cruise (Vincent), Jamie Foxx (Max), Jada Pinkett Smith (Annie Farrell), Mark Ruffalo (Fanning), Peter Berg (Richard Weidner), Bruce McGill (Pedrosa), Irma P. Hall (Ida), Barry Shabaka Henley (Daniel), Javier Bardem (Félix), Emilio Rivera (Paco).
* * *
Digiriendo a Tarantino

Si los diecisiete millones de habitantes de Los Angeles fueran una nación serían la quinta potencia económica del mundo. Eso le cuenta Vincent a un taxista de esta enorme ciudad americana mientras le conduce de parada en parada hasta los cinco testigos de un juicio a los que tiene que matar. Foxx, es un taxista honrado, incluso más honrado de lo normal, pero no puede evitar la matanza porque cuando quiere avisar a un desconocido, Vincent lo mata.

Michael Mann ha tenido la idea incendiaria de meter en un taxi de Los Angeles a un personaje escapado de una película de Tarantino con un taxista escapado de una película de Spielberg. Gana Spielberg, pero lo hace con trampa, y a algún espectador travieso, como el que escribe, probablemente se quede con ese Vincent nihilista.

Es culpa de la herencia de Tarantino, que ha dejado en sus compatriotas puritanos un grano de arena que no saben como envolver de nacar para que no les escueza tanto. El asesino, Vincent es el mismo Vincent que interpreta Travolta en Pulp Fiction. Un asesino despiadado pero eficaz que nos arrastra en su afán. Sus manías, sus flaquezas, sus reflexiones, sus detalles, lo convierten en un personaje tan capaz de ganarse nuestro corazón con su pistola como cualquier otro héroe con sus buenas acciones. El espectador se quedaría aplaudiéndole, que es lo que nos demostró Tarantino, pero entonces aparece un héroe tradicional, el taxista es un hombre apocado, pero sólo él puede salvar la vida de una persona que le importa porque la policía de Los Angeles está más despistada con el caso que la de Madrid con el del 11M. Esta segunda parte la impuso el productor como condición para recuperar el dinero invertido y no puede ser más previsible. Pero a pesar de todo, el principio es estimulante, el asesino sin escrúpulos es visto con los ojos del hombre honrado, al que incluso acompaña a ver a su madre. Cada uno se asombra del otro y la cámara se entretiene con ellos mucho rato porque aunque se pasaran toda la vida juntos, probablemente nunca llegarían a entenderse.
Roberto Piorno @@@@: Una noche de aire viciado y objetivos mezquinos, el crimen como consecuencia "política" y sociológica, la muerte como consecuencia colateral de tanta ruina, de tanta aberración, y un cineasta de vanguardia que otea el horizonte urbano con la incredulidad del descreído y que diseña un laberinto de luces y sombras, crimen y castigo, difícilmente olvidable, que tiene la insólita virtud de levantar ovaciones de públicos dispares y raramente reconciliables.
Enrique Colmena ***: Pero es cierto que la historia funciona bien, sobre todo porque la puesta en escena de Mann es robusta, vigorosa, con un duelo constante entre el hombre medio de la calle, una persona honrada con un sueño que tal vez no llegue nunca a cumplir, pero que le sirve de ilusión y acicate para seguir viviendo, y el asesino a suelo de turno, un tipo duro y cerrado, escéptico ante todo y para el que la vida humana vale lo que la cifra del cheque que recibirá por cobrarse esa pieza.
Francisco Marinero *: Lástima que el talento quede reservado para el final, cuando hay puro suspense sin filosofía barata.
Spaulding: Y ríanse también de Brian de Palma, aquel al que durante una época se le consideró el discípulo aventajado de don Alfred Hitchcock (más por su afán incontrolado de imitación que por ingeniosidad), ya que Collateral, reposada aunque misteriosa, desemboca en una agitada e inmejorable media hora final, que bien quisiera haber filmado el citado de Palma.
Cooper: La travesía de ambos por la jungla de asfalto de la alienada Los Ángeles, excepcionalmente mostrada por Mann mediante el uso magistral de las panorámicas aéreas, durante una sangrienta noche, cambiará sus destinos cruzados por el caprichoso azar. El taxista, sometido a un salvaje proceso de aprendizaje vital que operará en él una transformación. El asesino, imperturbable en sus objetivos de aniquilación. Dos seres de valores opuestos por un camino sin retorno.
Mr Cranky (-2): The two have nothing in common, so director Michael Mann keeps their relationship on a curious edge, somewhere between Hannibal Lecter and Clarice Starling or Jim Belushi and K9. Sometimes they bond, like when the two visit Max's sick mother (Irma P. Hall), and sometimes they nearly come to blows, which you'd expect in a wacky "cab driver meets trained assassin" buddy movie like this one.
Fred Kennedy ****: Meticulously constructed it may be, but Collateral is not without structural problems. After a jack-in-the-box first hour, when Max’s cab swings right every time you are convinced it must turn left, the last act does slide inexorably towards convention. In place of surprise we are offered mere plot devices, the kind of cosmic coincidences only screenwriters truly believe in. And even as we demand the only possible conclusion — a showdown — we understand that it can never really satisfy.
Fred Thom: Mann rend hommage à Melville dont il modernise l'œuvre. Ce dernier trajet en métro renvoie irrémédiablement au Samurai et Los Angeles se substitue à Paris. On l'avait pressenti avec Heat et To Live and Die in L.A. de William Friedkin : le renouveau film noir — ou neo-noir — passe inexorablement par Los Angeles, ce que Mann confirme ici une fois pour toutes, d'une façon magistrale.

Rotten Tomatoes: 85% $100m.

Winchester 73

Anthony Mann, 2004
Reparto: James Stewart (Lin McAdam), Shelley Winters (Lola Manners), Dan Duryea (Waco Johnnie Dean), Stephen McNally (Dutch Henry Brown), Millard Mitchell (High-Spade Frankie Wilson), Charles Drake (Steve Miller), John McIntire (Joe Lamont), Will Geer (Wyat Earp), Jay C. Flippen (Sargento Wilkes), Rock Hudson (Young Bull), Tony Curtis (Doan).
* * *
Western circular

Winchester 73 es una historia circular. Dos hombres quieren matarse a duelo en Dodge City, la ciudad del mítico sheriff Wyatt Earp, pero no pueden. El sheriff ha decretado que nadie puede llevar un arma en la ciudad mientras dura el concurso de tiro. Lin McAdam (Stewart) gana el concurso y el premio, un Winchester único en su clase. Su rival, el ladrón Waco, se lo roba y huye de la ciudad.

Anthony Mann sabe hacer atractivos sus westerns recogiendo muchos temas tradicionales. En Winchester 73, aparecen los indios que amenazan al hombre blanco, el vendedor de armas y los asaltantes de bancos.

El duelo que no pudo ser al principio ocurre al final. Pero ahora conocemos a los pistoleros y sabemos quien es el malo, hemos descubierto quien sabe tratar a las mujeres, quien respeta la ley, y quien tiene principios.
Antonio Méndez Casanova: Mann despliega la clásica historia de búsqueda y venganza con un entramado familiar de fondo y un inteligente planteamiento narrativo: la permuta de posesión de un rifle Winchester 73 que irá definiendo los elementos personales del film.
En su recorrido y junto al retrato de sus personajes protagonistas, se aborda un muestrario clásico de iconos que trazaron la leyenda del western como el General Custer, la ciudad de Dodge City, Wyatt Earp, Little Big Horn, los pieles rojas, la cantante de saloon, la caballería, los colonos...
Deep-focus: Probably working under the influence of his own down-and-dirty films noirs, Mann adds a layer of dark complexity to familiar character types. Still, it's best read as a pure, unpretentious western, celebrating bedrock American values and serving up action in wide open American spaces; in that, it functions like a well-calibrated rifle. The highlights are the tense, funny opening scenes in Dodge City; a showdown between an encircled cavalry unit and a riotous pack of determined Indians that begins with a galvanizing chase sequence as a pair of unwitting travelers are herded into the trap; and a final confrontation on the rocks that boasts sharp dialogue, psychological gamesmanship, and startling deep-focus cinematography.

Rotten Tomatoes

Antes del atardecer

Richard Linklater, 2004
Reparto: Ethan Hawke (Jesse), Julie Delpy (Celine), Vernon Dobtcheff (Encargado librería), Louise Lemoine Torres (Periodista), Rodolphe Pauly (Periodista), Mariane Plasteig (Camarera), Diabolo (Philippe), Denis Evrard (Encargado barco), Albert Delpy (Hombre en el grill), Marie Pillet (Mujer en el patio).
Guión: Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke; basado en una historia de Richard Linklater y Kim Krizan; basado en los personajes creados por Richard Linklater y Kim Krizan.
* * *
Diez años después

“Antes del Atardecer” es la continuación de una película de 1994 que se llamó “Antes del amanecer” que trataba de una pareja de jóvenes que sólo tienen unas horas para conocerse en Viena. En el 2004 han pasado diez años y él se ha convertido en un escritor famoso gracias a la novela inspirada en aquella tarde. Ella vive en París y acude a la librería donde él presenta su libro, el avión sale en una hora y tienen ese tiempo para tomar un café y charlar.

“Antes del atardecer” arriesga mucho al hacer coincidir el tiempo del reloj del espectador con el tiempo del reloj de los actores. Caminan por París, y no cabe esperar ningún acontecimiento, pero el cine siempre habla de cosas que pasan y cosas que cambian. ¿Qué cabe esperar de una hora y pico de charla? Si uno se plantea las cosas desde este punto de vista puede comprobar que “Antes del atardecer” es una película muy interesante. Linklatter ha apostado fuerte, y creo que ha ganado su apuesta.

Cuando se encuentran hablan sin parar e intercambian sus mejores rostros. Se acuerdan de aquella tarde de hace diez años pero ninguno le da más importancia de la que puede tener una tarde. Hawke imita a Woody Allen con sus gestos forzadamente inseguros. Hablan de si mismos, de sus trabajos, ella trabaja en una ONG, critica el imperialismo yankee, él es materialista, o quizá finge serlo. Se gastan bromas, teorizan sobre el tercer mundo, sobre el trabajo, sobre el papel del hombre. Mas tarde comienzan los reproches, los dos se culpan por haber dejado escapar aquella tarde. Hablan de su vida personal, los dos tienen pareja, los dos se sienten vacíos. Queda lugar para un par de sorpresas. Y aunque la película es sólo una conversación, los personajes consiguen producir el mismo efecto que una película de persecuciones y tiros, consiguen el espectador se sienta indefenso en medio de un torrente de emociones.
Fotogramas ****: los diálogos coescritos por los propios actores resultan particularmente incisivos y brillantes. [...] si alguien puede estar plenamente satisfecho es Éric Rohmer. Por fin le ha salido un heredero, el siempre imprevisible Linklater, capaz de convertir este aparente divertimento en un cuento moral tan luminoso como La rodilla de Clara y tan filosófico como Mi noche con Maud.
Ebert ***: What they are really discussing, as they trade these kinds of details, is the possibility that they missed a lifetime they were intended to spent together.

Rotten Tomatoes = 94% $6m.
top