Quantum of Solace



Nuevos Moldes

Marc Forster, 2008
Reparto: Daniel Craig (James Bond), Jeffrey Wright (Felix Leiter), Mathieu Amalric (Dominic Greene), Gemma Arterton (agente Fields), Olga Kurylenko (Camille), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini (Mathis), Jesper Christensen (Sr. White), Joaquín Cosio (general Medrano), Anatole Taubman (Elvis), David Harbour (Gregg Beam), Rory Kinnear (Tanner), Fernando Guillén Cuervo (jefe de policía), Glenn Foster (Mitchell), Paul Ritter (Guy Haines).
* * *

Es verdad que Bond estaba gastado. Sabíamos que la bomba iba a estallar en dos minutos y él escaparía un segundo antes. Sabíamos que los gadgets de su reloj y su paraguas le iban a salvar de una emboscada, su Aston Martin iba a ganar una carrera a muerte y nunca se iba a manchar su traje nuevo. La mala se enamoraría de él y la fortaleza inexpugnable de Espectra no sería tan inexpugnable. Hacía falta cambiar el molde. Lo malo de cambiar es que puedes acabar pareciéndote a otro, o siendo del montón. Ahora dicen que no es Bond, que es Bourne, porque corre por azoteas detrás del malo.

Las modelos famosas ya no están para saciar las fantasías sexuales de espectadores frustrados con su monogamia. Ahora son complicadas. La ucraniana Kurylenko tiene una deuda que saldar igual que Bond. Y en ambos casos nos importa menos porque no hemos visto la afrenta. Ella era una niña, y él perdió la novia, pero fue en "Casino Royale", y el espectador ha pasado página.

Los malos cambian en un mundo cambiante. La CIA son unos ingenuos que siguen buscando petróleo en Bolivia, mientras que los malos son taimados y buscan algo esencial. No sé muy bien donde apuntan estos nuevos enemigos, espero que no aludan a Repsol, por la tontería esa del orgullo patrio.

El alemán Marc Foster no parecía hecho para la serie. Dirigió "Cometas en el cielo" y "Descubriendo Nunca Jamás". Podría haber cambiado el registro del encargo, pero más bien es el encargo el que le ha cambiado a él.
Roberto Piorno. Guía del Ocio ***: Ver al rocoso, inmaculado e infalible galán con licencia para el matarile, colgado en el precipicio de una venganza pura y dura, personal e intransferible, es una cosa de lo más sugestiva. Sin embargo Forster no llega ni la mitad de lejos de lo que llegaba Campbell.
Jordi Costa. El País: En un siglo XXI en el que los mapamundis ya no se trazan con las líneas de la guerra fría y la masculinidad parece abocada a pedir disculpas, Bond resulta un elemento problemático. No deja de resultar curioso que la refundación del mito (y su franquicia) emprendida con Casino Royale (2006) recurriese a las fuentes literarias del personaje para descubrir que en el origen había material para reivindicar a James Bond como mito trágico.

RT | IMDB | La butaca | 007

4 comentarios:

Planocenital dijo...

No me gustó la película, me pareció un encadenamiento de secuencias de acción poco claras y no mucho más. Las mejores Bond de los últimos años son las 2 dirigidas por Campbell.
Saludos!
Hernán.

Andrés dijo...

Coincido con el comentario de Hernán. Además, creo que el cambio ya se había dado en Casino Royale (la escena en que él sale del agua es muy clara). De todos modos la película es entretenida, aunque el término no sea muy riguroso a la hora de analizar una película.

Saludos

Celeste dijo...

Bueno, cuando uno va a ver a Bond, ya sabe más o menos a lo que va.. ;)
En este caso, a mi particularmente me han gustado los primeros minutos de persecucion en coche y la escena del avión...
Me ha parecido entretenida, más allá que ha sido un BOnd con sentido del humor igual a cero...
Un saludin ;)

Guido dijo...

Esto no es Bond.

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