La ventana secreta

David Koepp, 2004
Johnny Depp (Mort Rainey), John Turturro (John Shooter), Maria Bello (Amy), Timothy Hutton (Ted), Charles S. Dutton (Ken Karsch), Gillian Ferrabee (Fran Evans).
Guión: David Koepp; basado en la novela "Secret window, secret garden" de Stephen King.
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¿El final lo arregla todo?

Ya me gastaron la broma los Kaufman en su Ladrón de Orquídeas y ahora me la gastan Stephen King y Koepp de director. Ellos están escribiendo una historia pero no se les ocurre nada que contar, así que deciden que me van a contar como un escritor se queda vació con la página en blanco para que a mi me de pena, o para que no me queje de los cinco euros y medio que he soltado para ver una película que ellos no supieron contarme. Una vez me lo hizo un mendigo en el metro, decía “miren, señores, yo vendo mecheros por la voluntad, pero se me han acabado los mecheros, así que les pido la voluntad sin más gaitas”, y la cosa le funcionó, la gente pagó igual que si le acabaran de ofrecer un mechero nuevo. Bueno, tal vez a Koepp también le salga bien, no soy un experto en negocios.

Un escritor divorciado busca inspiración en su casa junto a un lago que ya quisiera yo para mí, mientras busco inspiración para mis críticas de cine. Su mujer le ha dejado por otro, una señora de la limpieza lo cabrea con tonterías mientras hace un ruido horrible. Un hombre llama a su puerta, reclama los derechos de autor de uno de sus cuentos que se llama “La ventana secreta”. El protagonista se defiende de la acusación de plagio buscando el original de su cuento en una versión anterior; su mujer quiere que firme los papeles del divorcio. El paleto eleva el tono de su reclamación y mata al perro del escritor. Exige sus derechos, pero también exige que cambie el final del cuento.

Hasta aquí una auténtica basura, una versión estúpida del proceso de Kafka, proque si un delincuente amenaza al protagonista lo último que debería pensar el protagonista es en su defensa.

El protagonista, que interpreta Johnny Deep con un esceso de histrionismo que no se agradece siempre, y menos en esta historia, dice en cierto momento que da igual la historia, que total, lo único que importa es el final. Yo creo que esta pelícua es un test sobre esa afirmación: el planteamiento es malo con avaricia, el final no se lo va a esperar nadie a menos que lo cuente yo, cosa que no haré aunque me sobornen. Si algún espectador sale contento del cine, es que la afirmación tiene fundamento. ¿Mi opinión? Que no, que quiero buena historia, el final es la guinda, no el pastel.
Méndez-Leite @

Rotten Tomatoes: 47%. Fresh: 66 Rotten: 73
Taquilla 4ª semana: $47 mill

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