El crítico en su lugar

Los espectadores, el gran público, asumimos demasiado pronto que hay un profesional y un aficionado en esto de la crítica, y nosotros, los aficionados tenemos que inclinarnos. Yo pienso al revés.

Desconfío mucho del experto. A mi me interesa más una película que llega a mucha gente que una película que llega a cuatro expertos que saben mucho. El cine se hace para comunicar y si llega a mucho público es porque sabe hacerlo.

Para mi esto del cine es como la comida. Habra quien entienda mucho de alimentación, pero sobre lo que a mi me gusta me considero la única, incuestionable autoridad. A mi me interesa a veces más lo que leo en este foro que lo que leo a Roger Ebert o a Mendez-Leite, por ejemplo.

La separación entre los que tienen buen gusto y los que tienen mal gusto no me la creo. Mi gusto me parece sagrado y me importa un bledo si coincide o no con la mayoría o con las sacrosantas autoridades de los expertos. Pondré un par de ejemplos: no me gustó nada "El señor de los anillos". Me encantó "Elling", lo mejor del año. Tener razón o no me parece tan serio como tener razón en que me guste llevar el pelo corto: eso es absurdo.

Otra cosa es que un señor se prepare sobre cine. Hay críticos que se expresan con claridad y se les entiende muy bien. Los hay muy informados y me complementan la visión con datos de la película. Eso me gusta, me parece profesional y yo los leo con interés. Pero de ahí a que yo les deje imponer su gusto al mío hay un trecho, eso no les dejaré jamás.

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