United 93



Inverosímil


Paul Greengrass, 2006
Reparto: Becky London (Jean Peterson), Cheyenne Jackson (Mark Bingham), Chip Zien (Mark Rothenburg), Chloe Sirene (Honor Wainio), Christian Clemenson (Thomas Burnett), Corey Johnson (Louis Nacke), Daniel Sauli (Richard Guadagno), David Alan Basche (Todd Beamer), David Rasche (Donald Greene), Denny Dillon (Colleen Fraser), Erich Redman (Christian Adams).
* * * * *
El cine de Spielberg representa justo lo contrario que el de Greengrass. Spielberg es un autor mucho más fácil de elogiar porque deja su huella en todo lo que toca. Su vocación es manipular. Cuando habla de judíos deja claro su mensaje político, y cuando habla de muñecos que hablan o de inmigrantes heróicos sabe que cualquier excusa es válida para provocar una emoción.

Hay quien admira este tipo de autor porque hace un trabajo difícil. Este tipo de espectador quizá no aprecie lo que hace Greengrass. Su labor se reduce a despojar unos hechos de todo elemento retórico, de todo lo que pueda afectarnos. El estilo de la película es concienzudamente conductista, no sabemos nada de ningún personaje salvo lo que dijo o lo que hizo en los momentos del accidente. El espectador es libre de simpatizar con los terroristas, o con las azafatas. Todo lo que ve son hechos.

Nadie va a ir a ver "United 93" sin saber el final. La película no juega con los posibles desenlaces, pero llena de desasosiego cuando narra la cantidad de incidentes que podrían haber abortado el complot.

Aunque parezca una película descuidada tiene una labor profunda. El autor ha elegido un espacio de tiempo en el que las cosas podían haber cambiado. Ha elegido una cámara al hombro que se mueve como una mirada. Ha elegido voces y personajes que no se comportan a la altura de las circunstancias porque ninguno sabe que está tomando parte en un momento histórico. Los héroes no tienen tiempo de hacer grandes frases, los controladores no saben donde están los aviones aunque ven arder las torres con sus ojos. El único que sabe demasiado es el espectador.

El próximo Oriente



C. C. Baxter en Lavapiés


Fernando Colomo, 2006
Reparto: Javier Cifrián (Caín), Nur Al Levi (Aisha), Asier Etxeandia (Abel), Ash Varrez (Shakir), Lalita Ahmed (Samaah), Gayathry Kesavan (Reema), Laskmi Khabrani (Fátima), Laura Cepeda (Milagros), Víctor Benjumea (Cristóbal), Kira Miró (Pino).
Guión: Fernando Colomo; basado en un argumento de Joaquín Oristrell y Fernando Colomo.
* *
Según decía Billy Wilder, la idea de escribir “El apartamento” le vino de una película de David Lean, “Breve encuentro”. Un amigo de la pareja protagonista les dejaba su apartamento para sus encuentros y Wilder se preguntó como sería la vida de ese amigo. Así creó a C.C. Baxter, el empleado que dejaba la llave de su apartamento a los jefes. Yo creo que Colomo se ha inspirado en “El apartamento” para crear “El próximo Oriente”.

C. C. Baxter era un arrivista, dejaba que los demás se aprovecharan de él porque quería un ascenso, en cierto modo se vendía a buen precio. Caín es un buenazo que reparte sin pedir nada a cambio; más que un bueno es un infeliz. C. C. Baxter ponía sus ojos en la ascensorista, Miss Kubelik, hasta que descubría que era la chica del jefe. Caín se cuelga con la chica que su hermano ha dejado embarazada. El jefe y el hermano representan a ese otro que te quita la chica porque tiene algo que tú no tienes.

Miss Kubelik es un ser humano. Igual que C.C. Baxter ella se ha adaptado a la selva. Dice que el mundo se divide en “takers” y “those who get taken”, en aprovechados y en pardillos. Sabe que es así y lo acepta, hasta que C. C. Baxter rompe la enfermiza cadena y ella hace lo mismo. Aisha es un personaje que me cuesta creerme. Es un personaje que pertenece más al cine de los años treinta que al de hoy. Aisha es la chica que se deja salvar, para que el héroe pueda ser héroe. Al final de la película entrega su corazón, pero ¿qué le hace enamorarse? ¿Una conversacion con papá?

Colomo hace demasiado discurso. Compara el Islam con con la versión descafeinada de catolicismo que se practica en España. El protagonista se introduce en una familia musulmana con un fervor oenegeista incansable. Diríase que los inmigrantes necesitan para algo a españoles samaritanos; o bien que el estricto reglamento del Coran necesite del pasotismo madrileño para hacerse llevadero.

La noche de los girasoles


Jorge Sánchez-Cabezudo, 2005
Reparto: Carmelo Gómez (Esteban), Judith Diakhate (Gabi), Celso Bugallo (Amadeo), Manuel Morón (Vendedor), Mariano Alameda (Pedro), Vicente Romero (Tomás), Walter Vidarte (Amós), Cesáreo Estébanez (Cecilio), Fernando Sánchez-Cabezudo (Beni), Petra Martínez (Marta).
* *
Giros

"La noche de los girasoles" es una película hecha de giros. Los buenos giros son un elemento retórico muy estimulante, porque implican la participación del espectador. Cada espectador anticipa constantemente los caminos que pueden seguirse de la trama, lo hace porque, sin saberlo, cada espectador es un experto en cine, y una autoridad en cuestión de géneros. Cuando un giro está logrado el espectador tiene que recapitular y darse cuenta de que sus presunciones estaban equivocadas, el autor le ha cambiado, sin que lo notara, el género, el tema, el foco, el protagonista u otro elemento.

Alguien debería escribir un ensayo sobre los giros, porque, lo queramos o no, los giros tienen sus reglas, y sospecho que Sánchez-Cabezudo se ha saltado una muy gorda. No se puede empezar una película con un banquete de Anibal Lecter y luego dirigir nuestra atención a un tema estudiantil como el de un adolescente que quiere aparentar lo que no es. Hay temas demasiado fuertes que impresionan demasiado, y temas que requieren demasiada paz interior como para mezclarlos en una tortilla. Sánchez-Cabezudo empieza su película con un violador desalmado, pero se trata de una distracción, un elemento decorativo, en realidad, lo que quería era disertar sobre la prevaricación.

El error es de concepción, gordo, pero corregible en futuras películas, detrás deja estilo, amor por los detalles, y un pulso firme que hablan de un buen narrador.
Blog de cine: ‘La noche de los girasoles’ comienza con un interesante juego estructural. Cada fragmento, encabezado por un rótulo que nos dice qué personajes que lo van a protagonizar: el hombre del motel, los espeleólogos, el hombre del camino, etc… viene a completar información que nos faltaba en el anterior y para ello se remonta en el tiempo.



Jared Hess, 2006
Reparto: Jack Black (Nacho), Ana de la Reguera (Hermana Encarnación), Héctor Jiménez (Esqueleto), Richard Montoya (Monje Guillermo), Peter Stormare (Emperador Gitano), Darius Rose (Chancho), Eduardo Gómez (Chuy), Enrique Muñoz (Señor Ramón), Carla Jimenez (Candidia), Troy Gentile (Nacho, joven).
Guión: Jared Hess, Jerusha Hess y Mike White.
*
Underdogs

Después de "Cars", el mundo del cine debía haber enmudecido una década en lo tocante a competiciones y laureles. Eso debería ocurrir cada vez que una mente brillante demuestra a todo el mundo lo grueso que hila. Pero no ha sido el caso, el mundo del cine no solo no se ha quitado el sombrero, sino que nos persigue y acosa con dos lindezas sobre el mundo de la competición. Will Ferrer luce su campechanía sureña con el marco de las carreras de autos en "Pasado de vueltas", y Jack Black supera en feísmo y caspa al mismísimo Torrente en esta "Super Nacho" que transcurre en el mundo de las peleas de lucha libre.

No digo que no sean dignas de verse aunque yo recomiendo experiencias más alegres, como, por ejemplo, someterse a una endodoncia, o más sorprendentes, como, por ejemplo, escuchar una entrevista a Carmen Sevilla.

Jack Black pasará a la historia del cine por haber descubierto que los espectadores siempre nos ponemos de parte de los perdedores (o underdogs) y queremos que ganen cuando persiguen fines elevados como ayudar a mamás enfermas o a niños huérfanos. La idea de elegir para el casting a una monja guapísima completa con un toque de realismo el fondo social de la obra.

Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto



Extensa, pero no intensa


Gore Verbinski, 2006
Reparto: Johnny Depp (Capitán Jack Sparrow), Orlando Bloom (Will Turner), Keira Knightley (Elizabeth Swann), Stellan Skarsgard (Bill), Bill Nighy (Davy Jones), Jack Davenport (Norrington), Kevin R. McNally (Gibbs), Jonathan Pryce (Gobernador Weatherby Swann), Naomie Harris (Tia Dalma), Tom Hollander (Lord Cutler Beckett), Lee Arenberg (Pintel), Mackenzie Crook (Ragetti), David Bailie (Cotton).
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio; basado en los personajes creados por Ted Elliott, Terry Rossio, Stuart Beattle y Jay Wolpert.
* *
Hay una tomadura de pelo que solo puedo comprender en una cafetería americana como el Starbucks y es que te cobren el doble por un té grande que por uno pequeño con la excusa de que tiene dos dedos más de agua. No sé que idea se les pasa a los comerciantes por la cabeza cuando aumentan el tamaño de una bebida pero no es verdad, más no significa mejor. Dos horas y media de piratas no es mejor que una. Una millonada en efectos especiales no aumenta la dimensión ni la gracia ni la emoción de los personajes. Verbinski se equivoca si cree que una película gana como un té echando más agua.

Si hubiera pensado en terminos de intensidad en lugar de extensión puede que hubiera llegado al espectador. Pero no creo que vaya a preocuparle mucho porque el reclamo es lo bastante grande como para llevarnos a todos a pagar la entrada. Pagamos por el vaso grande aunque no nos guste.

En lugar de emociones, la película ha provisto de excusas a todos los personajes para que den saltos, escapen y luchen con espada. Will Turner quiere rescatar a su novia de la carcel consiguiendo una llave, Norrington quiere la llave para dominar el comercio de los mares. La novia (Keira Knightley) quiere encontrar a su novio. Y Jack Sparrow, como siempre, sólo quiere salvar su pellejo.

Igual que en la primera parte, los malos forman parte de una leyenda complicada. La vida y la muerte se juega como una partida de dados. Los contendientes pelean con sus armas y firman tratos que no pueden quebrar. Si Johnny Depp no gesticulara tanto podrían vender la historia como una película de terror.
Silencio se rueda: la alquimia de humor gamberro, aventuras increíbles y efectos espectaculares sigue intacta, aunque, lógicamente, sin el factor sorpresivo de la original.
Y ahora, por lo menos durante dos semanas...

Cerramos por vacaciones.
top