‘Smoking room’ y las relaciones laborales
ópera prima
‘Smoking room’ y las relaciones laborales
Los realizadores Julio Wallovits y Roger Gual afirman que “no es un alegato contra el mundo laboral” sino “un retrato actual”
EDUARD FERNÁNDEZ. El actor protagoniza este filme.
J. J. GUILLÉN / EFE
ROSA DÍAZ / EFE. Recomienda esta noticia
BARCELONA. Eduard Fernández, flamante Goya por su interpretación en Fausto 5.0, es un oficinista que se opone a la decisión de la empresa de impedir fumar a los trabajadores en el interior del edificio, en un arriesgado filme titulado Smoking room, que se adentra en las pequeñas miserias de un grupo de “seres insustanciales”.
Los dos jóvenes y debutantes directores, Julio Wallovits y Roger Gual, han contado con actores de solvencia, como Juan Diego, Chete Lera y Vicky Peña, que aceptaron participar en el filme convencidos por la solidez del guión y una concepción del cine poco habitual entre los directores españoles.
Los realizadores han finalizado ya el rodaje, que ha transcurrido en Barcelona, y el montaje, que se ha alargado durante seis semanas, y ahora están buscando financiación para transferir a 35 milímetros el material grabado en vídeo digital y poder exhibir su película en las salas comerciales.
Sin música ni concesiones, los realizadores introducen la cámara en una oficina y retratan a los doce “seres vacíos” que conviven día a día en el mismo espacio.
“No es un alegato contra el mundo laboral ni una crítica a las relaciones laborales”, ha aclarado Julio Wallovits, que considera el filme como “un retrato de la sociedad actual” y la oficina como “un terrario donde puedes observar cómo se relaciona un grupo de personas”. “Sin juicios de valor ni mensajes moralistas”, los dos realizadores tratan “con cariño” a unos personajes que “pueden ser racistas, intrigantes y llenos de miserias, como todos nosotros”, según ha dicho Wallovits.