Memories of murder

Bong Joong-ho, 2004
Reparto: Song Kang-ho (Detective Park Du-man), Kim Sang-Kyung (Detective Seo Tae-yun), Kim Roe-ha (Jo Yong-gu), Song Jae-ho (Sargento Shin), Byeon Hie-bong (Sargento Gu), Koh Seo-hee (Kwon Kwi-ok), Park No-sik (Baek Kwang-ho), Park Hae-il (Park Hyeon-gyu).
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Traducciones

Es una queja eterna del traductor la dificultad de separar en los textos lo que hay de lingüístico, de costumbre en el hablar, y lo que hay de invención del escritor. Si uno encuentra en un texto la frase “estuvo todo el santo día” sería ridículo traducir “the holy day.” No es un adjetivo que el escritor ha escogido, “el santo día” pertenece a la lengua. El autor de “From lost to the river” se ha forrado a costa de estos equívocos.

Las películas de otras latitudes poco conocidas como Corea me plantean este tipo de dudas. Cuando encuentro algo que me gusta no sé si atribuirlo a la invención del autor o a la costumbre. Puede que los críticos que premian “Memories of murder” estén aplaudiendo una tradición o un conjunto de tópicos locales. Quien sabe si esa magia es obra de la traducción.

En mi opinión, “Memories of murder” no es una gran película. Hay varios intentos de lirismo al principio y en el último homicidio. El director apunta por momentos un pulso narrativo que debía haber mantenido con más firmeza pero no tarda en caer en la parodia y en un humor algo chabacano. Los protagonistas no dejan de mostrar debilidades y tics que los rebajan más y más. Todos los elementos de la película conducen hacia el fracaso y quizá el director no ve otro recurso que la parodia para ayudarnos a encajarlo. Se trata de un fenómeno parecido al del cine español. El director intenta imitar al cine americano, pero a medio camino reconoce que él no sabe hacerlo y se conforma con ser gracioso.

“Memories of murder” es una película de contrastes, es una “buddy movie” con el poli torpe y el poli profesional, el poli de pueblo y el de ciudad, la Corea de la dictadura y la Corea próspera de nuestros días. Pero a la vez que retrata esos contrastes, Joong-ho no toma partido por ninguno, por eso a veces el poli de pueblo es el tonto, pero a veces no, a veces el poli de ciudad es el bueno, pero a veces se le va la mano con la violencia. Esa indefinición lastra la película.

Y la lastran aún más ciertos discursos. Está llena de palizas y de torturas que la policía usa para averiguar quien fue el violador. Pero no está claro que hay una voz en contra de esos métodos. Una de las peleas más sonadas ocurre en el bar del padre de uno de los acusados. Todos los clientes critican la brutalidad de la policía y los agentes se enzarzan en una batalla campal, que de alguna manera quiere invitarnos a todos a defender el cuerpo de policía.

El director sabe manejar la acción, sabe interesarnos en la trama, llevarnos de pista en pista; pero es mucho menos consciente de sus mensajes, de los valores, a veces casposos que defiende.

Miradas **** | Fotogramas **** | NixFlix ****

Pedro Vecino: Esta no es una historia de policías perfectos ni de psicópatas atractivos, sino un retrato realista de la caza de un criminal en un país que está pasando por profundas reformas políticas, un trasfondo con cierta importancia, pues es evidente la carestía de medios, tanto personales como materiales, derivada de la lucha de un país por su democratización.
Méndez-Leite @@@@: Un desenlace cortante y a degüello que subvierte esquemas y desafía las instrucciones del manual del cine de género, sin concesiones y con impertinente y loable espíritu herético. En el camino quedan flirteos más o menos ortodoxos con el thriller y la comedia costumbrista.
Pilar Bardem será la pensadora María Zambrano en “María Querida”, un largometraje de José Luis García Sánchez según un guión de Rafael Azcona. En el reparto también estarán María Botto, María Galiana, Juan Fernández y Juan Diego.

Steven Spielberg rodará próximamente “La guerra de los mundos”, del escritor inglés H.G. Wells. El papel principal estará a cargo de Tom Cruise.

Anthony Hopkins será Hemingway en el film “Papa”, sobre la vida del escritor norteamericano y, especialmente, sobre su etapa cubana. Dirigida por Adrián Noble, cuenta también con Meg Ryan en el reparto.

Un thriller de James Ellroy, “Dalia negra”, será llevado al cine por Brian De Palma. El reparto lo encabeza una actriz de moda, la radiante Scarlett Johansson (Lost in Translation, La joven de la Perla)

El realizador Jerzy Skolimovsky planea rodar próximamente “En América” de Susan Sontag, novela ganadora del National Book Award 2000. El papel de la actriz Marina Zatezowska será interpretado por Isabelle Huppert.

Michelle Pfeiffer está en conversaciones para protagonizar una nueva versión de la novela “Testigo de Cargo” de Ágata Christie que ya rodara en 1957 Billy Wilder.

Alex Proyas estrenará su versión de “Yo, Robot” de Isaac Asimov el 16 de junio. Está protagonizada por Will Smith.

También el 16 de junio será el estreno de la versión de Jackie Chan de “La vuelta al mundo en 80 días” de Julio Verne.

Ron Howard ya tiene a los actores para su “Código Davinci” Kate Beckinsale será Sofía y Rusell Crowe el protagonista.

The Punisher

Jonathan Hensleigh, 2004
Reparto: Thomas Jane (Frank Castle / El Castigador), John Travolta (Howard Saint), Will Patton (Quentin Glass), Roy Scheider (Sr. Frank Castle), Laura Harring (Livia Saint), Ben Foster (Dave), Samantha Mathis (María Castle), James Carpinello (John Saint/Bobby Saint), Russell Andrews (Agente Jimmy), Rebecca Romijn-Stamos (Joan), John pinette (Bumpo).
Guión: Jonathan Hensleigh y Michael France; basado en el personaje de la Marvel "The Punisher".
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Gana la partida el que menos tiene que perder

En tiempos de Shakespeare el público disfrutaba con un tipo de teatro que se ha dado en llamar “Revenge Play”. El protagonista era objeto de una horrible afrenta y dedicaba dos horas a consumar su venganza para deleite y regodeo del público isabelino. Uno de los ejemplos más sanguinarios y exitosos de la época fue “The Spanish Tragedy” de Thomas Kyd, donde muere hasta el apuntador. Era un teatro parecido al cine de Charles Bronson, y un público igual de parecido. En el fondo, no hemos evolucionado tanto.

Cuando Shakespeare empezó su carrera de dramaturgo se enfangó de lleno en el mundo de la violencia de las “Revenge Plays”con un drama que se llamó “Tito Andrónico”. Hace poco ha salido en DVD y uno puede disfrutarlo, o sufrirlo, en casa. Pero el Shakespeare maduro reacciona al sinsentido del circulo del odio. Por eso una de las grandes obras del Shakespeare maduro es “Hamlet”, que en apariencia es una revenge play, porque el padre de Hamlet pide venganza desde su tumba, pero en su desarrollo nos obliga a los espectadores a mirarnos a nosotros mismos en un espejo durante los cinco actos de irresolución que el joven Hamlet tarda en culminar su venganza, y nos demuestra que nosotros, el público, somos una panda de descerebrados ansiosos de sangre y que tanta maldad no conduce a nada.

The punisher no pertenece a esta fase madura del arte, ni tampoco a la fase aún más madura que encarna un galileo llamado Jesús, que quizá les suene gracias a Mel Gibson, el cual nos enseña a perdonar para romper la cadena del odio. The punisher es una película elemental y truculenta como las de Thomas Kyd o el primer Shakespeare, o Charles Bronson; pero yo les recomiendo que la vean.

La casa Marvel lanzó “The punisher”, de Gerry Conway y John Romita, en 1974, como un héroe sin superpoderes que conoce las artes marciales y ha sido entrenado en el ejército. Va armado hasta los dientes y hace justicia en el mundo del crimen organizado después de ver como su mujer y su hijo son asesinados.

De esta Revenge Play me gustan dos cosas: la primera la coherencia con que está narrada, la segunda, algunas reflexiones sobre la violencia. El Frank Castle de la película trabaja para la policía y el mafioso que asesina a toda su familia se llama Saint (John Travolta). A partir de ese momento su vida no tiene otro sentido que el de vengarse. Aprovecha sus conocimientos militares para guarecerse y para devolver al mafioso todo el daño que puede causar.

Lo llamativo de esta venganza es que no tiene nada de retribución, Castle no tiene ninguna autoridad moral para hacer lo que hace, busca hacer daño de un modo sanguinario y gratuito. Castle nos invita a acompañarle en una furia sin fin. La película es en algunos momentos una orgía de sangre.

Castle vive en una casa destartalada donde conoce a los otros tres inquilinos, a cual más extraño, dos freakis y una muchacha maltratada. Todos le invitan a una amistad y a una paz que no quiere aceptar (y darle calabaza a Rebeca Romijn-Stamos tiene mérito, incluso más que saber pronunciar su apellido), porque si amara algo, si se sintiera feliz perdería su mejor arma en la guerra que libra: él es superior porque no tiene nada que perder. Por eso el personaje de Castle no tiene un segundo de paz, salvo los que consigue con el alcohol.

La película también me gusta por otra razón; creo que resume el tiempo que nos ha tocado vivir; esta es una película de la era George W. Bush. Lo que quizá los autores no imaginan es que han creado una metáfora al revés. Saint es equiparable a los EEUU, en su poder y en su sibaritismo, y The Punisher puede verse como los terroristas que cada vez son más fuertes porque no tienen miedo de nada. Yo me pregunto si esa intranquilidad que crea es la que ha hecho que la rechacen en su propio país.
Mr Cranky (-4):After Castle's family gets mowed down, "The Punisher" gets really weird. Castle moves into a building and has Bumpo (John Pinette), Dave (Ben Foster), and Joan (Rebecca Romijn-Stamos) for neighbors. Director Jonathan Hensleigh could have made his movie less obvious had he just hung signs from the necks of Bumpo and Dave that read "comic relief". As for Joan, we don't have the slightest clue what she's doing in the building, other than perhaps hiding from abusive boyfriends or John Stamos.
Ebert: "The Punisher" is a long, dark slog through grim revenge. Unlike most movies based on comic book heroes, it doesn't contain the glimmer of a smile, and its hero is a depressed alcoholic
"The Punisher" is so grim and cheerless, you wonder if even its hero gets any satisfaction from his accomplishments.
Travolta, as Mr. Saint, finds a truth you would not think was available in melodrama of this sort; his grief over his son and possessive jealousy over his wife are compelling.
There's so much that's well-done here that you sense a good movie slipping away. That movie would either be lighter than this one, or commit to its seriousness, like "Scarface." This one loses control of its mood and doesn't know what level of credibility it exists on.
Rotten Tomatoes= 28%. Fresh: 38 Rotten: 94
Taquilla 4ª semana: $33mill.

Capturing the Friedmans

Andrew Jarecki, 2003
Intervenciones: Arnold Friedman, Elaine Friedman, David Friedman, Seth Friedman, Jesse Friedman, Howard Friedman, John McDermott, Frances Galasso, Joseph Onorato, Abbey Boklan.
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Lo blanco negro

En la Antigua Grecia, los cargos políticos eran rotativos, de modo que un desgraciado podía verse elevado a un puesto de funcionario durante un año. No existía la profesionalización de nuestros días. En nuestra época uno aprende un oficio y normalmente se muere ejerciéndolo. A ningún dentista se le pasa por la cabeza ejercer de abogado durante un año, ni un taxista piensa en dedicarse un año a la paleontología. Sin embargo hay profesiones donde todo el mundo es intruso, donde todo el mundo se cree capaz de dar alguna lección aunque no sepa nada. Sufro, o ejerzo, una de ellas. Por eso todo el mundo quiere explicarme cual es el mejor método para dar clase. Cuando se habla de una ley de educación todo el mundo es un experto, pero nadie discute cuando un científico dice que la tierra pudo crearse hace tantos millones de años. A los científicos se les respeta más que a los profesores.

“Capturing the Friedmans” trata de otra sufrida profesión que todo el mundo ningunea, la de juez. Un juez estudia cientos de casos de sodomía y pederastia, acompañados de una declaración de culpabilidad de dos miembros de la familia Friedman. Después sentencia a los culpables a una dura pena de carcel, que a mi me parece blanda, pero prefiero callarme porque yo, les recuerdo, no soy juez; y el director de la película insinúa que el juez, no él, podía estar equivocado, porque los Friedmans eran simpáticos.

Lo curioso del caso es que un espectador salga del cine creyendo que tiene una prueba privilegiada del caso que le permite decidir sobre lo que ocurrió en una lejana casa hace tantísimos años, a partir de unos vídeos caseros.

El director, Jarecki no toma partido por la verdad, toma partido por las personas que le dan más carnaza a su película. Los Friedmans tienen miles de cosas que contarle a él, a su cámara. Son pederastas (padre e hijo tenían relaciones sexuales según dice un abogado), pero son felices y ofrecen sus vídeos familiares, por tanto son los buenos de la película, inevitablemente crean una complicidad con el espectador. Los niños humillados y sodomizados se esconden del director (Si su hijo hubiera sido sodomizado ¿le gustaría que apareciera en todas las pantallas de cine del mundo con ese honor?), así que aparecen como una mano negra. Estas víctimas inflaron la lista de sus violaciones, es probable que no fueran sodomizadas tantas veces pero se vengaron diciendo que habían sido mil, de lo cual el director deduce que ellos, y no los violadores, son los culpables.

Fotogramas **** | Miradas **** | Ebert ***1/2 |
Rotten Tomatoes: 98% fresh: 129 rotten: 4
Taquilla: $3m.

Las películas más caras de la historia

El más difícil todavía se hace realidad y, con una pirueta circense, los productores de la saga Harry Potter gastarán la mayor cantidad de dinero jamás invertida en una película para adaptar la cuarta entrega sobre el aprendiz de mago. | carles rull | 20 minutos |
Harry Potter y el cáliz de fuego costará 308 millones de dólares.

Mike Newell (La sonrisa de Mona Lisa) dirige el montaje, que ya está en marcha. Su estreno se prevé para el verano de 2005. El presupuesto supera el de la trilogía de El señor de los anillos, que fue de unos 305 millones de dólares. Harry Potter destronará también a Cleopatra (J. L. Mankiewicz, 1963), que costó unos 307 millones de hoy en día. La cifra sorprende más si se compara con los 130 millones que ha costado Harry Potter y el prisionero de Azkabán, que se estrena el 25 de julio.

Superhéroes con superpresupuesto | El señor de los anillos se ha proyectado en tres partes. Por ello, la película más cara aún es Titanic (1997). Pero sus 215 millones de dólares quedarán relegados a un segundo lugar con el estreno, el 16 de julio, de Spiderman 2. La cifra: 225 millones. Si este verano será testigo del enfrentamiento entre el hombre araña y los tentáculos del Doctor Octopus, el de 2005 acogerá Batman begins. Christopher Nolan (Memento) dispondrá de más de 150 millones.

En las garras de la bestia | La misma cantidad, y total libertad, tendrá el oscarizado Peter Jackson, que en agosto de 2005 estrenará su versión del clásico de King Kong. Naomi Watts (La señal, 21 gramos) será la protagonista. Otro tanto se lo anota el director Roland Emmerich, que aún vive de las rentas del éxito de Independence day (1996). En sus manos, 125 millones para recrear el paisaje postapocalíptico de El día de mañana, estrenada el pasado viernes.

Negocio o locura | Muchas superproducciones (a partir de 100 millones de presupuesto) no obtienen beneficios de su explotación en los cines. El truco está en que el 80% de sus ingresos se obtienen gracias a DVD, juegos, merchandising y, en menor medida, a las ventas a televisión.

El día de mañana

Roland Emmerich, 2004
Reparto: Dennis Quaid (Profesor Jack Hall), Jake Gyllenhaal (Sam Hall), Ian Holm (Terry Rapson), Emmy Rossum (Laura), Sela Ward (Dra. Lucy Hall), Dash Mihok (Jason Evans), Jay O. Sanders (Frank Harris), Austin Nichols (J.D.), Arjay Smith (Brian Parks), Tamlyn Tomita (Janet Tokada).
Guión: Roland Emmerich y Jeffrey Nachmanoff; basado en un argumento de Roland Emmerich.
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Nueva York on the rocks

Cuando Emmerich aborda un proyecto de rodaje lo primero que piensa es: ¿qué ciudad voy a destrozar? y ¿cómo? Luego se responde, voy a hacer que unos marcianos arrasen Los Ángeles y rueda “Independence day”; o bien voy a hacer que un dinosaurio arramble con los edificios de Nueva York y hace “Godzilla”. “El día de mañana” trata de un brusco cambio climático, pero lo que Emmerich quería era enseñarnos Nueva York debajo de 20 metros de hielo, Nueva York on the rocks. Sólo con el poster ya ha vendido la película.

El profesor Jack Hall (Denis Quaid) es un experto en Paleoclimatología que advierte a los expertos de Naciones Unidas de que puede volver a repetirse un cambio climático en el planeta; pero nadie le hace caso y el secretario de estado de los Estados Unidos le responde, además, que el crecimiento del PIB es más importante que el clima y por tanto no firmarán el protocolo de Kioto.

Como era de esperar, el profesor resulta profético pero el cambio climático se produce antes de lo que él esperaba. En tan solo un par de días el hemisferio norte se congela y su hijo que ha ido a Nueva York a una olimpiada cultural queda atrapado en la Biblioteca Central. El padre le dice que no salga y viaja a la ciudad a rescatarlo con el equipo que usa en el Polo Norte.

En el cine de catástrofes hace falta un sabio que conozca el fenómeno y se lo explique al espectador. A Emmerich le gusta darle protagonismo al sabio; el personaje que mejor se le da es el de sabio-héroe. Es el papel de Quaid. Tiene que salvar a su hijo pero también tiene que convencer al presidente de los Estados Unidos de que evacúe el país. Aunque la película es más asombrosa, tiene también menos fuerza que el “Día de la Independencia” porque en aquella, al sabio (Goldblum) nadie quería escucharlo.

Otros punto débil de esta catástrofe climática es que resulta inevitable. Nos vale, como mucho para pedirle cuentas a los EEUU por no haber firmado el tratado de Kioto, pero en el tiempo de la película no se podía haber hecho nada, por tanto el espectador no se inquieta tanto. Y otra debilidad más es que después de mostrarnos una foto del planeta con el hemisferio norte congelado, en el que se puede dar la vuelta al mundo con un trineo, quieren que nos preocupemos sólo por cinco personas que se han quedado atrapadas en una biblioteca de Nueva York.

En cambio el mensaje político ha ganado desde que Emmerich se hizo famoso. Ahora en vez de sus himnos y héroes fascistones nos ofrece una sarcástica visión del mundo al revés, los americanos cruzando el Rio Grande clandestinamente para que los acojan los países del sur.
Criticalia: No nos engañemos: estamos ante un producto comercial que busca, en primerísimo lugar, pulverizar las taquillas. Todo lo demás son consideraciones añadidas, sin duda estimables, pero no fundamentales. Así que seguiremos calentando el planeta, hasta que reviente. Y reventemos...
Mr Cranky (-4): The Day After Tomorrow" is basically weather porn. The acting, story and dialog are but a flimsy pretext to get us to the money shot of a big storm destroying something. However, director Roland Emmerich can't contain himself and delivers a premature climax in the first half of the movie as Los Angeles and New York are torn asunder. Thus spent, the rest of the movie plods its way to a final showdown with a menace best described as "killer frost.

Cinemanía | María Casanova **
Los elementos personales son clásicos: científicos y políticos de mando son hombres. Sólo una mujer por apartado (secundaria y más joven que la media masculina) y la científica cubre tres cuotas, la femenina, la étnica (es oriental) y la semiromántica. Algo se ha avanzado, aquí la mujer del prota no es ama de casa, sino médico. Lo demás, de manual: en las situaciones límite, los sentimientos (familiares y solidarios en general) se revalorizan. Todo queda bien y espectacularmente contado y se ofrece lo que se promete con un plus estético, a cargo de efectos digitales y de un director con gusto, que aportan una rara belleza a Nueva York on the rock. Pero, ¡Qué nostalgia de aquel primer sorprendente e insuperable El planeta de los simios!

Empire online | Colin Kennedy ****
The problem with ID4, and to a greater extent Godzilla, is that when the storm finally passes and the fight-back begins, Emmerich appears to lose interest, as if the German only really came to America to tear down the White House. The second half of those movies, which should theoretically contain all the surprise, issue none.

With The Day After Tomorrow, DAT if you will, Emmerich does not exactly correct this imbalance (the movie clearly climaxes with the New York tidal wave familiar from the trailers), but he does find a genre which provides an even better showcase for destruction and sustains his interest until the bittersweet end: the disaster movie.

Disaster movies have always been an implicitly political genre. They flourish, as they did during the early 1970s, during times of economic uncertainty, and serve to expose hubristic mankind’s misplaced faith in technology [...]

Everybody is good at one thing, they say; for Emmerich, it’s destruction.

Mixed Reviews | Gabriel Shanks
As he did in Independence Day, Emmerich realizes again that even an apocalypse needs a giggle now and then...this is summer escapist fare, 'natch, and constant capricious destruction can eventually become tiring. There's savvy ecologically-minded political humor texturing the screenplay, including some rather hilarious digs at the Bush/Cheney Administration (who, to be fair, deserve it...they did unilaterally destroy the Kyoto Protocol a few years ago, a global treaty aimed at reducing the threat of global warming.) Emmerich doesn't stop at mere satire, however; having thought through the repercussions of a global climate change, he sagely critiques everything from immigration policy to Nietzsche. Some filmgoers might balk at the corny sentimentality of THE DAY AFTER TOMORROW's imperiled characters, but to do so is really missing the point. Yes, the sentiments are corny, but you know what? This isn't Howard's End.

Rotten Tomatoes= 47%. Fresh: 62 Rotten: 70

Como casarse con un millonario

Jean Negulesco, 1953
Reparto: Lauren Bacall (Schatze Page), Marilyn Monroe (Pola Debevoise), Betty Grable (Loco Dempsey), David Wayne (Freddie Denmark), Rory Calhoun (Eben), Cameron Mitchell (Tom Brookman)
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El mundo visto por una lagarta

Como casarse con un millonario empieza con una orquesta; Negulesco parece querer decirnos que vamos a ver una canción, algo que nos alegre un poco la vida. Luego nos muestra la ciudad con sus rascacielos y sus parques con el mismo orgullo con que se muestran a un paleto recien llegado.

Las protagonistas de “Cómo casarse con un millonario” son tres lagartas temibles. Schatze, que es la más inteligente de las tres, organiza un plan para que las tres vivan en un apartamento que no pueden pagar y sólo se relacionen con gente rica, porque ninguna debe casarse con unhombre que tenga menos de un millon de dólares. Una vez trazado el plan las tres se lanzan a la caza y las tres fracasan o creen haber fracasado. Pero el director, el guionista, y yo me pregunto si también el espectador de la época simpatiza con Schatze; porque Schatze consigue lo que busca y eso parece alegrarnos. En cierto modo las tres consiguen lo que buscan, y las otras dos no consiguen a su millonario porque no era lo que buscaban, lo cual puede leerse como una bendición de los ambiciosos.

"Como casarse con un millonario" sobrevive para demostrarnos cuanto hemos cambiado. Es un ejemplo de cómo la heroína de los cincuenta es la mala de nuestros días. La película envejece bien, a parte de ser un referente negativo para nuestra juventud, ya no podemos imagniar el Nueva York de los cincuenta sin esta película: la cegata de Marilyn pegándosela con todas las puertas y la inocente Betty Grable en manos de un marido infiel que quiere seducirla con todo el sigilo del mundo y se encuentra en los titulares de la prensa cuando cruza el puente George Washington de tapadillo. En realidad la Grable no sabía como interpretar una jovencita que ya no era y se limitó a imitar a Marilyn, por eso salen dos tontitas.

CinemaLaser: In HOW TO MARRY A MILLIONAIRE, Lauren Bacall portrays Schatze Page, the ringleader, who comes up with a scheme for her and her two cohorts to find and marry millionaires. Renting a furnished luxury apartment, which the threesome can ill afford on their modeling salaries, Schatze figures that it takes a better mousetrap to catch a better class of mouse.

Ladykillers

Joel Coen, 2004
Reparto: Tom Hanks (Profesor G.H. Dorr), Irma P. Hall (Marva Munson), Marlon Wayans (Gawain McSam), J.K. Simmons (Garth Pancake), Tzi Ma (El general), Ryan Hurst (Lump), Diane Delano (Chica montañesa), George Wallace (Alguacil Wyner), John McConnell (Ayudante del alguacil), Jason Weaver (Weemack).
Guión: Joel Coen y Ethan Coen; basado en un argumento de William Rose.
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Ealing Comedies

Los Estudios Ealing tienen a gala el ser el estudio de cine más antiguo del mundo y haber cumplido un siglo en el año 2002. Su época dorada transcurrió durante las dos décadas anteriores anteriores a 1955 año en que fueron comprados por la BBC. En estos años dirigió la firma Michael Balcon y son emblemáticos títulos como “El hombre del traje blanco” y “El quinteto de la muerte” (Ladykillers, 1955).

Los Coen siguen con su repaso de géneros y después de su homenaje a la screwball comedy le ha llegado el turno a las Ealing Comedies. Como bien observa F. Heredero, esta vez no se han limitado a la imitación de un estilo, sino que han abordado un remake, lo cual, bien mirado tiene menos complicaciones, porque el estilo hay que hacerlo reconocible, y estudiarlo, mientras que un remake no.

El profesor Dorr se propone construir un tunel para llegar a la cámara acorazada de un casino y para ello necesita usar el sótano de una anciana de color, puritana, religiosa y cándida que jamás contemplaría la posibilidad del robo, ni del soborno. Para su tarea, el profesor se rodea de una variopinta cuadrilla de maleantes a los que no falta ninguna extravagancia. El ruido de la excavación lo disimula fingiendo que ensayan música barroca.

Para ahorranos las consabidas explicaciones, la cinta arranca presentando a los personajes uno a uno, y la desgana de los Coen se nota especialmente en la construcción y selección de unos personajes tan fáciles y previsibles; y más aún en el incomprensible conflicto que desune a dos de ellos. Aunque es probable que simplemente estuvieran ahorrando sus energías para el final. Es floja la pelea entre los dos ladrones, cansa el personaje del negro quejandose, una vez más, de la discriminación, falla la pedantería de Hanks, falla la inocencia de la viejecita porque hace falta un esfuerzo para no darse cuenta de lo que está pasando delante de sus narices. Pero el final les queda bordado.
Criticalia: el humor está tan trabajado que desaparece la sensación de espontaneidad que debe regir la buena comicidad, fiando demasiado los Coen en las dotes histriónicas de un Tom Hanks que se pasa tres pueblos en su caracterización, con una gesticulación teatralizante, y no digamos nada del resto: el negro bocazas, el prusiano reglamentista, el oriental impasible, el bruto que ni siquiera es noble...
Alberto Bermejo **:Tom Hanks derrocha oficio e histrionismo desplazando su personaje, el mismo que Guinnes interpretó con contenido desmelenamiento en la primera versión, hacia el terreno de los tics y la caricatura.
Rotten Tomatoes= 57%. Fresh: 88 Rotten: 67. Taquilla 26ª semana: $39 m.

Troya

Troya, Según Cristina
La recién estrenada película de Troya ha suscitado todo tipo de comentarios: desde aquellos que alaban el film en sí y los efectos especiales hasta aquellos que la consideran inapropiada desde el punto de vista argumental.

Es por ello que para ir a verla conviene olvidarse por un momento de la obra de Homero y del mito completo de la guerra, pues ello obliga al telespectador a no tener una visión objetiva de lo que Petersen pretendió hacer.

Al margen de las consideraciones históricas y míticas a las que me referiré seguidamente, la película es interesante. Podría incluso calificarse de impresionante por los medios desplegados y por algunas secuencias de la película, como los combates o la lírica despedida entre Héctor y Andrómaca.
Sin embargo, valgan algunas consideraciones histórico-míticas sobre la famosa guerra que enfrentó a aqueos y troyanos:

- Aquiles era hijo de Peleo, rey de los mirmídones de Tesalia; nunca combatió contra su propio pueblo.

- Esparta, ciudad del sur del Peloponeso, no tiene puerto de mar, por tanto es imposible que la flota saliese de allí.

- Agamenón, rey de Micenas y hermano del humillado Menelao, regresó a su tierra una vez finalizada la guerra. En su casa le aguardaba su mujer y el amante de ésta con siniestras intenciones. Lo asesinaron vilmente; a él y a Casandra, la princesa troyana que profetizaba en vano el futuro.

- Menelao regresó a Troya con una arrepentida Helena una vez finalizada la contienda.

- Aquiles jamás contempló el final de Troya; murió a manos de Paris antes de que Odisea tuviese la brillante idea de construir un caballo de madera. Y Paris no pudo huir de su ciudad: las flechas de Filóctetes acabaron con su vida.

Petersen ha querido hacer de su película una epopeya. Es loable el intento que ha hecho de llevar a la gran pantalla el más famoso mito clásico, pero no creo oportuno destripar dicho mito cambiando un argumento ya de por sí interesante, entretenido y con las suficientes dosis de adrenalina necesarias para mantener la atención del espectador. Las incoherencias y los grandes fallos geográficos son otros de los fallos de la película. ¿Se imaginan una película sobre la vida del Cid donde Madrid es puerto marítimo?.

A mi juicio, la película carece de rigor.

Cristina es la autora de I Elada Oudepote Pethanei

Dark City



La realidad es un vicio

En cierta ocasión oí quejarse a un amigo de que en Matrix, Trinity y Neo tuvieran que asaltar la sede armados hasta los dientes como rambos. Que fantasioso era aquello, decía. Pero si esos dos personajes entraban en un mundo soñado ¿por qué no podían soñar eso?

A veces, la realidad es un vicio.

Alex Proyas, 1998
Reparto: John Murdoch (Rufus Sewel), Dr. Daniel Schrebel (Kiefer Sutherland), Emma Murdoch (Jennifer Connelly), Frank Bumstead (William Hurt), Sr. Mano (Richard O'Brien), Sr. Libro (Ian Richardson), Walenski (Colin Friels)
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Me parece una mala costumbre someter las ficciones al escrutinio de la verdad. Me parece un criterio estético pobre el de juzgar una película en función de que “pueda ocurrir de verdad”, porque acabaría condecorando en exclusiva los documentales del National Geographic. Hay quien ha dejado esta vara de medir, pero la ha cambiado por la de la fidelidad: una película debe ser fiel al libro, al tebeo, al viedojuego. Si Jackson se aparta del libro de Tolkien es que Jackson no sabe hacer cine, y es difícil explicar que Jackson sabe de memoria el libro, pero quiere cambiar un episodio porque su medio no es textual. En fin, allá cada cual con sus gustos. A mí me gusta la parábola de Proyas.

Los habitantes de Dark City creen que tienen una vida, un estatus social, un pasado, pero en realidad son actores de un teatro con un decorado móvil que cambia cada noche. Sus vidas son manipuladas por unos extraterrestres sin vitalidad que se llaman los Ocultos. Cada día, los Ocultos cambian la ciudad, las calles, los edificios y hacen olvidar el día anterior a los habitantes de Dark City con una inyección de recuerdos.

Los “Ocultos” quieren apoderarse del gran secreto de la humanidad, de su esencia. Para llegar a ese secreto necesitan estudiar a las personas en sí mismas cambiando su estatus, su pasado, su ambiente. Un dia usted es un policía, al día siguiente es el asesino, hoy es rico, mañana es hambriento.

Los “Ocultos” son algo parecido a un autor. Un autor experimenta con las emociones del espectador para averiguar como reacciona ante una injusticia o ante un premio. Igual que los Ocultos, el director de cine manipula nuestras emociones y nos hace vivir otra existencia y otro pasado. El cine podría servirles a los Ocultos como un experimento light de lo que ellos buscan.

Dark City es una ciudad nocturna, Murdoch (el protagonista) busca la luz del sol y la playa. Igual que Neo se da cuenta de su libertad, y de que sus congéneres viven atrapados. Murdoch y Neo son seres libres que viven rodeados de esclavos que no son coscientes de serlo, hay en ellos algo de profetas, de iluminadores, de Platón y su caverna, de Marx y su revolución, de Cristo y su revelación, que los hace sugerentes y místicos.

Murdoch quiere salir de Dark City pero no puede, igual que los corderos encerrados en la película de Buñuel, “El Angel exterminador”. Pero al final descubre como hacerlo. Hay quien ha querido ver en Matrix una imitación de Dark City. Los Wachowski, igual que Proyas, son conscientes de su libertad y crean un mundo onírico. Pero hay una diferencia esencial. Proyas hace un experimento limitado con sus personajes. Juega a cambiar su pasado y su identidad, como Calderón con su Segismundo. Nos invitan a pensar como actuaríamos si mañana nos despertáramos siendo otro hombre con otros recuerdos. Los Wachowski van mucho más lejos; Matrix te invita a pensar que ocurriría si no sólo tu vida fuera un engaño sino todo, incluso el suelo que pisas.

Julio A. Olivares: el metraje onírico que el australiano Alex Proyas nos propone e hila concienzudamente en Dark City (1998) se nos antoja uno de los ejercicios estéticos de más lograda connotación existencial y metafísica visual inscritos en nuestra memoria fílmica.
Mr Cranky: a predictable showdown between John and the Strangers where special effects emanate from everybody's heads because the filmmakers assume the audience isn't intelligent enough to connect the concept of "thinking" with the concept of "brain" (which, we learn, is located in the "head"). Apparently, this is a revelation to the director, but for the rest of us, "Dark City" is merely an excuse to drift off to sleep.
Carlos Díaz Maroto: De todas formas, pese a esas referencias que empapan el film -Metrópolis, Blade Runner, Hellraiser, Star Trek, incluso un bodrio como Momo-, ha de decirse que la historia-base es de un parecido más que aparente con un episodio de la etapa nueva de la serie Dimensión desconocida (The New Twilight Zone).
José Joaquín Rodríguez: En su huída, Murdoch descubre que es incapaz de salir de la ciudad. No es que haya controles policiales que se lo impidan. No, es simplemente que no existen trenes que salgan, ni autobuses, ni siquiera carreteras que le permitan huir.

Rotten Tomatoes= 75%. Fresh: 38 Rotten: 13
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