Sin perdón

“Unforgiven”
Clint Eastwood, 1992
Clint Eastwood (Bill Munny); Gene Hackman (Little Bill); Morgan Freeman (Ned Logan); Richar Harris (English Bob); Jaimz Woolvett (Schofield Kid); Saul Rubinek (W.W. Beauchamp); Frances Fisher (Strawberry Alice); Anna Levine (Delilah Fitzgerald)
* * * * *
Lo viejo y lo nuevo

Una prostituta es desfigurada por un vaquero y todas sus compañeras del burdel reunen mil dólares para pagar al pistolero que sea capaz de vengarla. El eco de la recompensa llega a Bill Munny, un antiguo pistolero que ahora, redimido, cuida cerdos y a sus dos hijos huérfanos. Munny decide volver a su pasado y viajar a Big Whisky por la recompensa. Se une a un viejo amigo y a un joven pistolero ciego e imberbe que presume de haber matado a cinco hombres. Los tres tienen que enfrentarse al cheriff de Big Whisky, Little Bill, que apalea sin piedad al primer pistolero que llega para cobrar la recompensa, English Bob (Richard Harris).

Sin Perdón es, intencionadamente, un western crepuscular. Los tres pistoleros que se enfrentan son ya viejos; hace tiempo que dejaron las armas. Little Bill, el cherif de Big Whisky, se está construyendo una casa con sus pobres conocimientos de carpintería; Ned vive con su familia y el protagonista, Muny, dejó las armas por la influencia de una mujer. Los tres tienen historias que contar, pero sobre un antiguo Oeste que ya pasó. W.W. Beauchamp es un cronista que sigue a uno y a otro intentando reconstruir como fueron los verdaderos duelos de pistola.

Hay algo de Hamlet en cada uno de estos tres asesinos a sueldo, porque los tres tienen que cumplir un destino en el que no creen. El más joven no puede con su conciencia, y los mayores se han convertido, con la edad, en hombres responsables. Cuando Schofield Kid le pregunta a Eastwood que sentía cuando mataba, éste le contesta que nunca estuvo sobrio. La matanza es una orgía en la que hay que entrar con los ojos cerrados, y los tres protagonistas son demasiado conscientes de lo que están haciendo.

Y es en ese punto donde Easwood da uno de sus giros en los que ha llegado a la maestría y nos cuenta otra historia. Después de hacer vacilar durante casi toda la película a sus personajes, el director ha tenido tiempo de presentarlos y en el final vuelve a un western tradicional, nos emborracha con el tema clásico de la venganza, y lo sirve frío, pero nos ha metido tan dentro que volvemos a vivir la misma vieja justicia del western de siempre.

Roger Ebert: There is one exchange in the movie that has long stayed with me. After he is fatally wounded, Little Bill says, "I don't deserve this. To die like this. I was building a house." And Munny says, "Deserve's got nothin' to do with it." Actually, deserve has everything to do with it, and although Ned Logan and Delilah do not get what they deserve, William Munny sees that the others do. That implacable moral balance, in which good eventually silences evil, is at the heart of the Western, and Eastwood is not shy about saying so.
Rotten Tomatoes 97%

0 comentarios:

top